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Exposición ‘Layelewün: estar sintiendo la ausencia’, la memoria del humo

por 7 agosto, 2018

Exposición ‘Layelewün: estar sintiendo la ausencia’, la memoria del humo
La exposición ‘Layelewün: estar sintiendo la ausencia’ del artista visual y profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Danilo Espinoza Guerra, que se exhibe actualmente en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, es un excelente ejemplo de cómo el arte puede ser a la vez memoria, investigación académica y compromiso político.
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Maria Elena Calfuquir, hija del detenido-desaparecido mapuche Luis Calfuquir, expresa con toda precisión uno de los sentidos fundamentales de la obra del artista visual Danilo Espinoza: ‘Mi padre es una víctima, pero Danilo lo muestra no como una víctima”. En palabras del propio Danilo su propuesta es: ‘no mostrar a los detenidos desaparecidos como víctimas sino como personas importantes en nuestra historia, con una biografía que da cuenta tanto de su participación política como de su parte humana’. Estamos pues frente a una forma de hacer arte que se compromete con tensionar los lenguajes de la memoria de la violencia política, dislocando sus discursos autorizados y reconfigurando sus visualidades y materialidades.

Una de las materialidades que protagoniza la obra de Danilo es el humo. No cualquier humo, no un humo universal y abstracto como el pigmento ‘negro de humo’ de la pintura tradicional, sino el humo mapuche, un humo que pertenece al patrimonio mapuche ‘no solo por su valor simbólico o por el uso que se le da en los diversos rituales, sino por su presencia en lo cotidiano’ afirma el artista. El humo de Danilo es el humo de la ruka, un humo cotidiano que ahúma, que deja huellas sobre los objetos y los cuerpos, y que en la sociedad mestiza chilena servía para discriminar, por su olor impregnado, a las personas mapuche. Es un humo político que opera como un grabador-impresor comprometido, es decir, capturando las huellas, los indicios y los síntomas (de recuerdos, objetos, fotografías, personas, espacios, conversaciones, emociones…) y reteniendo así los aspectos menos conocidos de la vida mapuche.

Es importante señalar que la obra de Danilo no puede desligarse de la actividad académica, es decir, de la responsabilidad de ser un artista que también es profesor universitario y por lo tanto un investigador comprometido con la producción y transmisión de nuevos conocimientos. En ese sentido, una particularidad de la obra de Danilo es la investigación académica basada en la práctica artística. Bajo esta modalidad, su propio proceso de creación de obra es un proyecto de investigación interdisciplinaria. No se trata solamente de buscar información para nutrir la obra, como es común en algunos artistas contemporáneos. En la modalidad que sustenta Danilo ‘el hacer’ investiga y es investigado y ‘el sujeto que hace’ investiga su investigación. Esto resitúa la práctica artística como un proceso cognoscitivo específico y le permite dialogar al mismo nivel con las ciencias sociales y otras humanidades.

La investigación de la memoria mapuche basada en la práctica artística facilita a Danilo el reencuentro con las nociones de necesidad, realidad y verdad, sin necesidad de traicionar la libertad de experimentación, creatividad, innovación y subjetividad inherentes al arte contemporáneo. Una de estas verdades necesarias consiste en el hecho de que el olvido no existe en las sociedades humanas, solo existen memorias con más o menos influencia, memorias con más o menos autoridad o contra-memorias que intentan silenciar, eclipsar, deformar o borrar otras memorias. Las memorias siempre están compitiendo por el poder y por ganarse para sí los sentimientos y los pensamientos de las ciudadanías. Los trabajos de la memoria colectiva no se detienen nunca, van formando patrimonios, identidades y formas de ver la historia que inciden en las decisiones colectivas y en los rumbos que toman las naciones. Chile ha sido un ejemplo emblemático de las luchas entre memorias altamente contenciosas. En los años 70 la memoria del golpe de estado como salvación de Chile se enfrentó a la memoria del golpe de estado como violación de Chile. Desde entonces, la memoria del golpe de estado como violación de Chile ha tenido que trabajar durísimo para derrotar a la memoria del golpe como salvación de Chile. Ha sido una larga batalla en todas las esferas de la sociedad, sin embargo, la memoria que recuerda el golpe de estado del ‘73 como salvación de Chile sigue buscando reconquistar las mentes y los corazones de la gente y en ocasiones reflota con vehemencia. Lo mismo ocurre con la memoria en torno al pueblo mapuche. La memoria de los mapuches como los problemáticos indígenas chilenos se enfrenta a la memoria de los mapuches como resistencia y soberanía. Por eso, cada acción que aporte, desde cualquier espacio de circulación cultural, nuevas realidades y verdades sobre la dignidad de los sujetos recordados se transforma, como la obra de Danilo, en una verdad necesaria.

Con una aproximación directa, honesta, original, generada desde un proceso intersubjetivo de trabajo en terreno, en proximidad afectiva con los sujetos de la memoria mapuche, la exposición Layelewün nos abre nuevas interrogantes sobre la autoridad y la responsabilidad política de recordar, al mismo tiempo que nos sugiere que las remembranzas individuales y colectivas son finalmente una forma de trazar los primeros bocetos del futuro: de las memorias que predominen dependerá el tipo de futuro que predomine. Sorprende sobremanera, que Danilo haya elegido el humo para abocetar un futuro más trasparente y más justo. La experiencia común nos dice que el humo impide ver, se habla de ‘cortina de humo’ como estrategia para ocultar, encubrir, disimular, inducir al olvido. No obstante, y haciendo gala de la disrupción esperable de un buen artista y de un buen académico, Danilo nos ofrece un humo que sí permite ver; un humo que, a pesar de la historia oficial encubridora, permite seguir recordando y ayuda a sentir la presencia de todas las ausencias.

La muestra, que forma parte del proyecto Ñamen. Desaparecer, Venir en Olvido del mismo artista, podrá ser visitada de manera gratuita hasta el 28 de octubre, de martes a domingo y de 10:00 a 18:00 horas en la Galería de la Memoria del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Joseph Gomez Villar, Académico de la Escuela de Arte y del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

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