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Miles de voces y guitarras recordaron a Víctor Jara junto al Cementerio General de Santiago

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Fue en el marco de un homenaje que se organiza desde hace 14 años. Este lunes se cumplen 94 años de su nacimiento.


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Una multitud se reunió este sábado frente al Cementerio General de Santiago en un nuevo homenaje al cantante Víctor Jara, a dos días de cumplirse 94 años de su nacimiento.

En la ocasión, cientos de músicos con sus guitarras, ante un numeroso público, interpretaron, entre otras, la canción “Deja la vida volar”, que formó parte del álbum debut del trovador en 1966.

Esa misma pieza musical, compuesta por Jara en 1966, fue nominada al Grammy Latino el pasado 16 de septiembre -justo en el aniversario de su asesinato a manos de militares del Ejército de Chile- por la interpretación del artista chileno Manuel García, que hizo parte de la banda sonora de la serie ‘La Casa de los Espíritus’.


“Hoy más que nunca” era el emblema que se podía leer en la pantalla gigante arriba del escenario. Debajo de ella, vestidos de blanco, estuvo una gran parte del coro de ciudadanos comunes que rindieron homenaje al músico asesinado en los días posteriores al golpe de Estado que derrocó el gobierno constitucional del Presidente Salvador Allende e instauró la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990). La otra parte del coro estuvo sobre el propio suelo de la plaza, entre guitarras, partituras y letreros que preguntaban “¿Dónde están?” con la foto de algún detenido desaparecido.

“Las canciones de Víctor Jara son parte de una memoria que permanece viva, son historia de las familias que todavía buscan respuesta y son también una invitación permanente a construir una sociedad más justa, más solidaria y más humana”, expresó durante el evento Fares Jadue, alcalde actual de la Municipalidad de Recoleta que propicia este encuentro desde hace catorce años.

Desde 1970 el músico asumió un fuerte compromiso político, siendo militante del Partido Comunista de Chile, participó activamente en las campañas electorales de la Unidad Popular (coalición de corrientes de izquierda) y en la llegada al poder de Salvador Allende.

Jara fue tomado prisionero por el Ejército de Chile en la Universidad Técnica del Estado el 12 de septiembre de 1973. Junto a otras 5.000 personas permaneció retenido en el Estadio de Chile, un recinto que hoy lleva su nombre pero que, en su momento, fue el escenario donde lo interrogaron, le rompieron las manos y lo sometieron a brutales torturas.Cuatro días después, su cuerpo fue encontrado con más de cuarenta y cuatro orificios de bala en las cercanías del Cementerio Metropolitano.

Al interior del cementerio hay dos tumbas que, en días como hoy, se florecen de ofrendas para Víctor Jara. La primera es un pequeño recuadro pintado de rojo en medio de los osarios al frente del Patio 29, que entre 1973 y 1974 se usó como fosa común para enterrar de forma clandestina decenas de cuerpos de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos.

“Es importante recuperar la memoria a través de las canciones de Víctor Jara, que fue un bendecido porque ha sido el ídolo posterior al golpe de Estado, ha demostrado la fuerza del pueblo chileno, un campesino que vino a cantar, a hacer arte, literatura y poesía que nos llena de colores”, expresó a EFE Jorge Grez de 60 años, asistente del evento.

En 2009 sus restos fueron exhumados tras una orden judicial para determinar las condiciones en las que murió el músico y, luego de un homenaje multitudinario, fueron enterrados de nuevo a unos metros del nicho original, donde ahora descansa junto a su esposa Joan Turner.

Cincuenta y tres años después de su muerte y a dos días de su natalicio -28 de septiembre-, sus canciones fueron interpretadas por más de dos mil manos que empuñaron guitarras y alzaron un solo canto con un millar de voces para recordarlo frente al cementerio en el que están sus dos tumbas, junto al memorial que recuerda a cientos de desaparecidos y ejecutados políticos.

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