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Alberto Rojas: Chile debería contar con “una capacidad de drones militares importante” PAÍS Fábrica de drones en Ucrania (imagen: DW)

Alberto Rojas: Chile debería contar con “una capacidad de drones militares importante”

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Carlos Basso Prieto
Por : Carlos Basso Prieto Unidad de Investigación El Mostrador
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Experto en asuntos internacionales indica que frente al uso de estos aparatos en escenarios bélicos, pero especialmente en la guerra entre Rusia y Ucrania, el tener “fuerzas de drones militares es una necesidad en el mundo actual” y que además hay que desarrollar capacidades antidrones.


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En julio pasado se conoció en Chile la muerte del joven Fabián Fernández Espinoza, de solo 21 años, uno de los tantos chilenos que se unió a la Legión Internacional de Ucrania. Tal como muchas otras víctimas del conflicto, murió como consecuencias de un ataque de drones, probablemente de un FPV, siglas en inglés de “Ataque en primera persona”, equipos que se han convertido, probablemente, en el principal medio de ataque de ambos bandos.

Un reportaje de The Kyiv Independent, que cita un estudio que cifra las bajas rusas entre febrero de 2022 y diciembre de 2025 en 1.2 millones (incluyendo muertos, heridos y desaparecidos) indica que se estima que entre un 70 y un 80% de ellas son producidas por los drones. Según dice en el mismo medio el comandante de las fuerzas de drones de Ucrania, Robert Brovdi, entre diciembre de 2025 y abril de 2026 un total de 156.735 soldados rusos murieron como consecuencia de ataques de drones de Ucrania.

La irrupción de estos pequeños artefactos también ha cambiado el escenario de la guerra. Hoy, muchas calles en Ucrania son cubiertas con mallas antidrones, y una de las posiciones más codiciadas en los ejércitos en conflicto con precisamente las de operador de drone, como lo explicaba a El Mostrador otra chilena que estuvo combatiendo en Ucrania, Camila Jofré, quien explicaba que “a todas las personas que me preguntan yo les digo que si no eres del área de la salud o no tienes un certificado de operador de drone, no vengas, porque el resto son solo infantería. Si vienes como enfermero o médico, u operador de drone,  puedes escoger unidad y todo, como operador de también, pero si no tienes ninguna de esas dos te vas a ir de infantería sí o sí”.

La industria

Todo ello ha empujado a ambos países y a quienes están detrás -como Irán, en el caso de los rusos- a desarrollar enormes industrias de producción de drones de combate. El Presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, declaró que su país ya está produciendo 10 millones de drones anuales, y pretenden subir esa cifra a 20 millones, lo que informó luego de firmar un pacto con la Unión Europea destinado a recibir 1.1 billones de dólares, destinados fundamentalmente a la fabricación de drones. De hecho, el pacto se conoce “The Drone deal”.

En el caso ruso no hay información oficial, pero según antecedentes de medios ucranianos dicho país pretende construir 7.6 millones de drones este año, a lo que se debe sumar los drones que compra a otras potencias militares, como Irán, que creó los letales Shahed, y China.

En medio de esa tendencia mundial, en la defensa chilena, que entre otras debe decidir prontamente con qué aviones serán reemplazados los F-5 que ya cumplieron 50 años de vida útil, se viene explorando desde hace al menos 15 años la fabricación de drones, en el caso de la FACH junto a la Universidad de Concepción, y actualmente con INACAP, por medio de un plan llamado “Drones para Chile” , lanzado a fines del año pasado, que busca a fabricación de 112 drones en términos iniciales. Según explicó en la Feria Internacional del Aire y del Espacio (Fidae) de este año Lucas Palacios, Rector de INACAP, “iniciamos la construcción de dos prototipos, uno aéreo y otro subacuático, como parte de una formación interdisciplinaria orientada a impulsar talento técnico en áreas como robótica, automatización y electrónica”.

El panorama local

Frente a ello, el Director del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae Alberto Rojas, indica que “Chile debería pensar en contar con una capacidad de drones militares importante”, pues advierte que “hoy, al igual que tener aviones de combate de última generación, fragatas, submarinos, etc., contar con fuerzas de drones militares es una necesidad en el mundo actual. Lo hemos visto en lo que ha sido la guerra en Ucrania, la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán”.

De hecho, explica que “los drones se están usando en diferentes conflictos, desde los hutíes en Yemen hasta la guerra híbrida de Rusia en contra de países del este de Europa. No solamente Chile debería contar con una fuerza importante de drones, entendiendo que estamos hablando de distintos modelos y tipos según su necesidad, sino también generar el conocimiento y el equipamiento para enfrentar potenciales ataques de drones”.

Consultado frente a la forma de abastecer al país con drones de uso militar, detalla que “una opción es comprar drones a países como Estados Unidos, países europeos, Israel o países asiáticos, como Japón, Taiwán, Corea del Sur, etc. Eso podría ser una primera etapa para ponernos al día con ese tipo de tecnología, pero lo deseable es que haya una segunda etapa, que en muchos aspectos ya está en desarrollo en las Fuerzas Armadas nacionales, que es el desarrollo de drones de fabricación y diseño propio, chileno”.

Lo anterior obedece a un “hoy en día todos los países del mundo, y Chile no es la excepción, avanzan hacia un nivel de autonomía importante en términos militares; es decir, no depender tanto de compras a otros países, porque eso también implica una dependencia en términos de actualizar software, municiones, piezas y partes, así como mantenimiento. Y hoy, además, después de experiencias como las guerras en desarrollo más la pandemia, sabemos que las cadenas de suministros son muy sensibles a los conflictos, a los bloqueos de check points y ese tipo de cosas”.

Por ello, argumenta que “es deseable que Chile desarrolle su propia industria de drones. Hay un proceso ya en desarrollo relativamente incipiente, que va bien encaminado, pero sin duda sería importante impulsarlo, respaldarlo y financiarlo para tener un alto nivel y ser una potencia regional a nivel de drones”.

Las complejidades del sistema

Sin embargo, al igual como sucede con todo tipo de armamentos, especialmente los aéreos, no bastante con los aparatos: “contar con una fuerza de drones implica establecer cómo van a ser las comunicaciones entre el centro de mando y control y estos drones. Si vamos a trabajar en enjambres de drones, ahí hay que entrenar pilotos, hay que desarrollar interfaces, hay que definir qué tipos y modelos de drones queremos y por qué”.

En ese aspecto, precisa, “rescato el encuentro entre el presidente Kast y el presidente Zelensky, en el marco de la asamblea general de la ONU Nueva York, en donde, si bien no hay tantos detalles del de lo que conversaron, sí se confirmó que hablaron sobre el tema de la industria de drones y hay que reconocer que Ucrania hoy es uno de los países con mayor conocimiento en el desarrollo de este tipo de tecnologías, pero que, además, tiene un plus, y que es el hecho de que Ucrania lleva más de cuatro años y medio luchando contra una superpotencia como es Rusia, y esa experiencia es invaluable, y la posibilidad de que Chile se beneficie de esa experiencia nos va a ahorrar tiempo, probablemente, en los procesos de entrenamiento, diseño, estrategia y, sobre todo, cómo sacar máximo partido a este tipo de tecnología, que es mucho más barata que otros tipos de sistemas de armas”.

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