CULTURA
Crítica de teatro: La señorita Julia de Strindberg en versión trans
Fabiola Ruiz reescribe la Julia de Strindberg desde la identidad de género, el amor y el deseo. Con Martina Ruiz y Víctor Montero, el montaje despliega una atmósfera erótica y apuesta por un desenlace que abre una salida al destino trágico de la protagonista.
Pocas heroínas del teatro moderno cargan tanto peso simbólico como la Julia de August Strindberg: la hija del conde que en una noche cruza la línea de clase y deseo y paga con la vida. En esta adaptación, la directora Fabiola Ruiz trabajó con fragmentos del texto original e incorporó escritura nueva. La clase permanece, pero ya no opera como el mismo límite para vincularse. Ruiz lo resume en Tomar Palco, con Javier Ibacache: “las diferencias de clase hoy en día no significan un límite para amar, no significan un límite para encontrarse”. El foco pasa a la identidad de género de Julia (Martina Ruiz), su transición y cómo vive el amor y el deseo.
La noche de San Juan se reemplaza por el cumpleaños de Julia, una fiesta de disfraces organizada por su padre. Cuando Julia baja a la cocina, ya está trizada. La fiesta exhibe una felicidad que maquilla su soledad y un mundo donde su transición no es aceptada, con un padre ausente que tampoco la reconoce. En ese contexto, el encuentro con Juan (Víctor Montero) no origina su crisis: se inserta en una búsqueda afectiva que Ruiz vincula con una pulsión autodestructiva.
La puesta, sin embargo, evita fijar la identidad de Julia. La atmósfera de la fiesta de disfraces, el momento en que se desprende de la peluca y el trabajo sobre el cuerpo contribuyen a esa indefinición.
Un trabajo de luz y sombra, de fuerte carga erótica y cercano a los claroscuros de Caravaggio, domina una de las escenas más potentes de la puesta: el encuentro sexual entre Julia y Juan. Sobre el gran mesón de la cocina, entre frutas, carnes, panes, copas y vinos, los cuerpos pasan a primer plano: Julia queda semidesnuda, con un calzón oscuro de látex, mientras Juan permanece considerablemente más cubierto. Esa diferencia en la exposición de ambos cuerpos acompaña la ambigüedad del deseo de Juan: mientras Julia se entrega corporalmente a la escena, él conserva una mayor distancia física. La escena permite preguntarse qué moviliza a Juan, un hombre heteronormado, machista y ambicioso, ante la atracción por una joven en transición: cuánto hay de deseo, prejuicio y temor.
A esta reescritura se suma un cuarto personaje creado para esta versión (Natya Tello), un joven músico contratado por el padre para animar la fiesta, que puede leerse como una suerte de alma de Julia y como espejo de su condición de objeto. Deambula ocasionalmente por la escena, abriendo una línea paralela que por momentos distrae del conflicto central, aunque su peso solo se revela en el desenlace.
El montaje destaca por una puesta en escena cuidada, donde escenografía, iluminación y diseño sonoro construyen una atmósfera envolvente y mantienen la tensión. Martina Ruiz se muestra más sólida en los momentos de mayor intensidad escénica, aunque por momentos pierde precisión en los matices. Víctor Montero sostiene a Juan con equilibrio y peso durante todo el montaje, mientras que Francisca Zúñiga, como Cristina, aporta una presencia firme y contenida.
En Strindberg, Julia queda encerrada en una lógica donde la transgresión conduce a la muerte. Aquí la directora apuesta por salvarla de ese destino: sustituye el cuchillo por un frasco de pastillas y hace que esa alma cantora intervenga en el desenlace. Hay una decisión creativa valiosa en atreverse a modificar el trágico final de la protagonista: la muerte no es la única salida, parece decir la puesta. Un gesto que deja lugar a un después.
Ficha Artística Señorita Julia
Dirección: Fabiola Ruiz
Dramaturgia: August Strindberg
Adaptación: Fabiola Ruiz – Víctor Montero
Elenco: Martina Ruiz, Francisca Zúñiga, Víctor Montero, Natya Tello.
Diseño Escenografía y Vestuario: Andrea Contreras
Diseño Iluminación: Jorge Espinoza
Diseño Sonoro: Ignacio Núñez
Realización Escenografía: Williams Luttgue – Taller El Litre
Realización Utilería: Catalina Aguilar
Obra financiada a través del Programa de Apoyo a Teatros Universitarios del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (MINCAP).