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“Sin dejarse atemorizar por nada ni por nadie”: autora revela origen de novela sobre soprano mapuche CULTURA Crédito: Ediciones UC

“Sin dejarse atemorizar por nada ni por nadie”: autora revela origen de novela sobre soprano mapuche

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“La reina de la noche” (Ediciones UC), de Marilú Ortiz de Rozas, será presentada este jueves a las 18:00 horas en la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago.


Una novela biográfica sobre la soprano mapuche Rayén Quitral será presentada este jueves en el Teatro Municipal de Santiago.

Se trata de “La reina de la noche” (Ediciones UC), de Marilú Ortiz de Rozas, que será lanzada a las 18:00 horas en la Sala Arrau del teatro.

“A mí me gusta rescatar personajes que constituyeron un aporte a la cultura de nuestro país, pero ya he escrito mucho sobre poetas, artistas visuales y hombres. Quería abordar el mundo de la música, a través de una mujer, y hablar también del compositor que la anima, en este caso, Mozart”, cuenta Ortiz de Rozas a El Mostrador.

“A Rayén Quitral uno no puede sino admirarla. Fue tocada por la varita mágica del talento, pero sin el tremendo empeño que puso en introducirse y perseverar en el complejo mundo del canto, creo que no habría llegado donde llegó. Es un ejemplo para muchos que se desaniman ante pequeños obstáculos; ella enfrentó adversidades inimaginables. Además, fue de una generosidad sin límites, especialmente al final de su vida”.

Al ser consultada sobre cómo se enteró de la existencia de la soprano mapuche, la autora responde que “creo que la salí a buscar”.

“Una tarde, hace ya cuatro años, me reuní con un músico y amigo, que dicta cursos de apreciación musical —Roberto Gacitúa—, y le planteé mi inquietud de encontrar un personaje para una próxima novela. Cuando le describí lo que andaba buscando, él me contestó que esa persona era Rayén Quitral”, recuerda.

“Empecé a investigar sobre ella, sorprendida de que era en efecto exactamente lo que había manifestado; y sorprendida de que, una vez más, la realidad supera a la ficción. Su historia me cautivó al instante”.

De origen humilde

El lanzamiento es casi una fiesta de cumpleaños. De estar viva, María Georgina Quitral Espinoza, nacida en Iloca, una aldea costera de la Región del Maule, cumpliría 110 años este sábado. Tras estudiar en Talca y Curicó, pudo ingresar al Conservatorio de Música de Santiago.

Ella era de origen humilde. ¿Cómo se pudo insertar en un mundo de élite como la ópera?

“Luchando, contra viento y marea, sin dejarse atemorizar por nada ni por nadie. Y con una muy buena estrella”, responde Ortiz de Rozas.

“La descubrió por casualidad un dentista —Alfredo Avaria—, que andaba de viaje por el Maule, de donde su familia es oriunda. Se quedó impactado por su voz y propuso traerla a Santiago para que siguiera estudios de canto. Ella tenía 15 años, y se fue a vivir a la casa de la familia Avaria. Él le fue presentando profesores, empresarios teatrales”, relata.

Ingresó al conservatorio y poco a poco empezó a forjar su destino. En Buenos Aires la escuchó cantar Erich Kleiber, un famoso director de orquesta austríaco, nacionalizado argentino, que fue quien la llevó al Teatro Colón, y luego a Covent Garden, en Londres, a interpretar el rol de la Reina de la Noche, de La flauta mágica, de W. A. Mozart.

“Cada nueva etapa fue un desafío y ella fue construyendo su carrera a punta de grandes esfuerzos. Ahora, su vida de gloria en los escenarios tuvo para ella un costo personal muy grande, y esto también es algo que me pareció importante abordar en la novela, porque cuento de hadas no es”, acota la escritora.

Vínculo mapuche

En cuando a su vínculo con su origen mapuche, Ortiz de Rozas cuenta que se considera que Carlos Isamitt —un musicólogo y pintor, que cuando ella llegó a Santiago dirigía el Museo de Bellas Artes y el Conservatorio— fue quien ideó forjarle una identidad de soprano mapuche.

“Ella tenía un apellido mapuche, y cambian su nombre de nacimiento, María Georgina, por Rayén, que significa ‘flor’ en mapuzungun. Le hacen fotografías ataviada con joyas mapuche, y la presentan en las giras con esa caracterización. La idea puede haber sido de otros, pero a ella claramente le gustó y la encarnó ante el mundo, demostrando gran orgullo por sus raíces mapuche”, relata.

En el libro, la autora indaga en esta relación con sus raíces, “que es bastante más compleja de lo que parece, y se van desmitificando algunos relatos que fueron en su momento inventados, porque ella no nació en una reserva ni es hija de un cacique mapuche. Su familia era de campesinos del Maule… y a mucha honra”.

Hitos

Finalmente, entre los hitos de su carrera la autora nombra el haber interpretado ese papel legendario, la Reina de la Noche —que da su título al libro— en Buenos Aires y Londres.

“En México, donde vivió a mediados de los años cuarenta, justo después de la Segunda Guerra Mundial, fue también muy bien recibida, e interpretó otras óperas de Mozart. Ella figura en la historia de la ópera por esos logros”.

¿Cómo es vista su figura hoy en retrospectiva?

“El problema de los cantantes es que se abocan a artes efímeras, y los dones prescriben. Tarde o temprano, todo cantante expira. Como los bailarines. Entonces se van olvidando. Me parecía que el caso de Rayén Quitral merecía ser rescatado de ese polvo grisáceo que cae sobre los viejos recuerdos. Su historia es una de éxitos y tragedias, pero es única. Me parece además que ella es más conocida en Argentina que en Chile; en vida fue más apreciada y aplaudida del otro lado de la cordillera”, comenta.

En cuanto a otros cantantes mapuche en el universo operático, hoy están los tenores Miguel Ángel Pellao y José Quilapi, “pero no he tenido la fortuna de oírlos en vivo. Me encantaría”.

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