CULTURA
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Muestra “Apareser; geografías del cuerpo” en Copiapó
Muestra “Apareser; geografías del cuerpo” en Copiapó
- Centro Cultural Ser Humano, Chacabuco 671, Copiapó.
- Inauguración: jueves 9 de julio – 19:00 horas.
- Más información AQUÍ.
“Apareser; geografías del cuerpo” es un proyecto que relaciona y explora la unión entre el cuerpo, el territorio y el paisaje de Atacama, iniciativa artística liderada por la creadora y bailarina Daniela Palma Villalobos que propone una mirada crítica y poética sobre los paisajes de la Región de Atacama a través de la danza y la fotografía que invita a reflexionar y dialogar sobre las transformaciones provocadas por la intervención humana, el territorio como experiencia, atendiendo a las huellas del tiempo, la geología y la actividad humana.
Este proyecto cuenta con la dirección de Daniela Palma, la fotografía de Javiera Véliz Fajardo y la Dirección de Arte de Juan Lara.
Es una iniciativa financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, Fondart Regional, convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y cuenta con el apoyo del Centro Cultural Ser Humano.

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Apareser: miradas de sus autoras y autores
Este proceso contó con una investigación que será plasmada en esta muestra donde se han montado imágenes de distintos tamaños, que buscan una experiencia amplia a partir del color, la forma y la textura. Durante su desarrollo, “Apareser; geografías del cuerpo” contempló distintas etapas de investigación territorial, experimentación corporal, registro fotográfico y documentación del proceso creativo. Posteriormente, el trabajo avanzó hacia la edición y curaduría de la serie fotográfica, además de la elaboración de textos curatoriales y materiales destinados a compartir los resultados de la investigación con la comunidad.
Es así, como este proyecto desarrolla una mirada sobre la relación entre el cuerpo y el paisaje, sobre ello, Daniela Palma comentó que la relación entre cuerpo y territorio “está dada por las biografías”.
“Todos quienes hemos participado en este trabajo somos de este territorio y compartimos el hecho de que nuestras inquietudes artísticas surgen de esa contemplación y problematización de las relaciones con nuestro entorno. Luego, en relación con la materia, esto surge de querer mirar sin juzgar, de alguna forma poner entre paréntesis lo que conocemos o la información que manejamos del entorno y abordarlo sin juicio. Ahí nos encontramos con que el diálogo es sobre formas, roces y fricciones que se encuentran más allá de sus significados”.
“Desde que volví a Atacama, mi trabajo ha consistido en relacionarme con este territorio desde mi práctica artística de todas las formas posibles. En esta etapa, con Apareser, lo estoy haciendo en diálogo con la fotografía. Así como el territorio despliega formas diversas, el cuerpo también es una geografía que se transforma con el paso del tiempo. Con Apareser he querido dejar un registro de ese intento por relacionarme con esta anatomía territorial desde la forma en que me resulta más natural implicarme con el mundo: el movimiento”.

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Por su parte, Javiera Véliz, fotógrafa de este proyecto destacó que este proceso “habla sobre las experiencias en la Medanosa, como también de las quebradas, rieles, grietas que fuimos encontrando hacia el camino de Montandón. Fue un viaje que atrajo reencuentro, compartiendo inquietudes que desatan más inquietudes. La danza siempre me ha parecido un despojo absoluto, porque es una entrega a ese instante o lapso de tiempo. Una obra tiene un inicio y un final pero parece ser un constante movimiento, eterno, como la duna que visitamos y volvimos a visitar. Experimentar el contacto y movimiento, como también mirar los colores, texturas y formas de los lugares y días que quisimos recorrer. Más que comprender el proceso es reflexionar en la forma que cada uno/a se aproxima al territorio”.
Además, Véliz detalló que en en esta muestra se destaca la técnica fotográfica, que además se profundizó con una serie de videos, con imágenes alternadas por la velocidad de obturación, donde se observa el comportamiento de la luz en los lugares que decidieron fotografiar.
“Nos arriesgamos en la imagen, alterando la velocidad tanto de la luz como del movimiento, imágenes a larga exposición, desplazamiento en retardo que genera un barrido, como un dejo del viento, de la arena y las huellas de nuestros propios cuerpos. Imágenes corridas, imperfectas, azarosas que experimentan la plasticidad del territorio y que a su vez, mimetiza en un cuerpo, una geografía”, dijo.

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Finalmente, Juan Lara, director de arte del proyecto, detalló sobre la experiencia que “fue súper lindo entrar en esta relación que propone Daniela, que tiene que ver con el paisaje, el territorio, el cuerpo, como se produce este diálogo”.
“Volver a poner ojo en cómo el cuerpo modifica el paisaje y como el paisaje modifica al ojo en esa acción, desde ahí llegaron cosas interesantes para esa acción, desde ahí aparecieron cosas importantes para pensar la dirección de arte, el vestuario, en el montaje y eso me parece interesante para el proyecto, que te lleva a pensar con otro ojo esa comunión, en como transforma al otro”, asegura.
Junto con esto invitó a la comunidad a participar “a ver esta reflexión desde la danza, la fotografía, todo pensado en un núcleo de artes visuales, venir a sorprenderse y vivenciar los espacios desde otra manera, cosas que hemos visto 10, 20 veces, pero verlo con otros ojos siempre es gratificante, porque hay algo de sorpresa que deja lo distinto”.
Como parte de su propuesta de difusión y mediación, el proyecto cuenta con una plataforma digital que permite conocer y recorrer el proceso de investigación, creación y registro desarrollado en distintos puntos de Atacama, ampliando el acceso a la iniciativa más allá de su exhibición presencial.
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