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“Me rompiste el corazón”: Boris Quercia revive el amor entre Roberto Parra y la Negra Ester

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Álvaro Mera Correa
Por : Álvaro Mera Correa Abogado. Colaborador Cita de libros de El Mostrador
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La fiesta visual está servida. Pasen y acomódense para ver, oír y sentir esta nueva versión de “La Negra Ester”, un retrato del Chile que fue pero que sigue reconocible y presente, una película de verdad, bella, poética, con guiños y recursos del teatro, del cine clásico, del musical.


Es reconfortante saber que el cine sigue siendo un medio para mostrar una obra de arte. De esas que perduran en la memoria y transmiten emoción, sentido, conocimiento y eso indefinible y que se ha llamado la magia del cine: contar una historia con actores, música, imágenes, racconto, uso del color, blanco y negro también, donde el resultado final convence, emociona, transmite veracidad y todo eso y más.

Hace mucho tiempo que el cine nacional no daba una muestra tan fresca de que está vivo, pujante y lleno de vida, que la historia transmitida es una pieza de una historia que necesitamos conocer con urgencia, del Chile de barrio marginal, con niños a pata pelada, con trenes, con pensiones y casas de tolerancia, con pipeño y ponche, con vitrolas y cantantes y boleros y cuecas, con amores y llantos y peleas y cuchillazos y pilsener.

Un Chile que ya no existe, como no existen ya los años ’30, ’40 y ’50 y sus personajes que reconocemos,  Roberto Parra, el tío, rescatado por Alvaro Henríquez y los Tres en la década del ’90, quien dirige musicalmente el film, y aparece encarnado en él por su sobrino Nicanor Henríquez.

La actuación sobresaliente de todos los actores, especialmente de Daniel Muñoz, como el mítico guitarrista Roberto Parra,  quien deambuló por los prostíbulos, bares y lugares de la noche bohemia de Santiago y provincia entre los años ’30 y ’60, toda una vida de aventuras, alcohol y sinsabores, recreada en su tormentosa relación con la Negra Ester, una mujer del ambiente, apasionada y apasionante, romance que inspiró la obra de teatro “La Negra Ester” (Andrés  Pérez, 1988), y en que participó encarnando a Parra, el propio director del film, Boris Quercia ( Sexo con Amor, El rey de los Huevones), basada en la obra que sobre este episodio escribió en décimas el propio Roberto Parra, en 1971.

Muñoz, quien además es también músico y cultor de la cueca brava (grupo “ Tres por siete veintiuno”), es notable como un Parra de mediana edad enamorado de la Negra Ester, quien debe luchar por este amor sin destino, cantante y guitarrista que embruja con sus décimas alegres o tristes según la ocasión.

Su pareja, la Negra Ester, encarnada magistralmente por la actriz Carmen Gloria Bresky, retrata a una mujer sensual pero lo suficientemente dura para sobrevivir en un ambiente duro y tóxico, como un prostíbulo de San Antonio…

La fiesta visual está servida. Pasen y acomódense para ver, oír y sentir esta nueva versión de “La Negra Ester”, un retrato del Chile que fue pero que sigue reconocible y presente, una película de verdad, bella, poética, con guiños y recursos del teatro, del cine clásico, del musical. Una película chilena de calidad, disfrutable para todo público.

 

ME ROMPISTE EL CORAZÓN: EL AMOR DE ROBERTO PARRA Y LA NEGRA ESTER (2025)

Dirección: Boris Quercia

Intérpretes: Daniel Muñoz, Carmen Gloria Bresky, Carolina Paulsen, Gustavo Becerra, Maricarmen Arrigorriaga, Otilio Castro, César Sepúlveda, Juan Carlos Maldonado, Nicanor Henríquez, María José Bello, Luis Uribe, Rodrigo Salinas.

Género: Drama, Chile 2025

Duración; 97 minutos.

Edad: +7 años

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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