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Día de la Conservación del Suelo: un llamado a preservar nuestro presente y futuro CULTURA|OPINIÓN Crédito: Archivo

Día de la Conservación del Suelo: un llamado a preservar nuestro presente y futuro

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Catalina Guerra León
Por : Catalina Guerra León Bióloga y Doctora en Ecología del Instituto de Ecología y Biodiversidad.
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El suelo en las ciudades es vegetación, purificación de aire y amortiguación de olas de temperatura extrema. El suelo en el campo es comida, madera, es secuestro de carbono y retención de agua. En nuestras manos está la salud de este ecosistema, del cual depende nuestro presente y futuro.


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Cuando hablamos de suelo, todos pensamos en cosas distintas. Hace 25 años hubiese dicho que el suelo es ingrediente para pastelitos y donde plantamos tulipanes con mi tata. Hoy, como científica, puedo definirlo en muchas más palabras.

Ahora puedo decir que el suelo es fundamental para la vida en todo el planeta. Este ecosistema es consecuencia del tiempo y del clima, que, afectados por el relieve de la Tierra, determinaron la paulatina rotura, o meteorización de la roca madre, y el desarrollo de la vida en el planeta. Esta roca, transformada en partículas de arena, arcilla y limo, mezclada con los cuerpos de seres vivos y muertos convertidos en restos de materia orgánica, conforman el segundo reservorio de carbono más grande del planeta después del océano.

El suelo es el ecosistema sobre el cuál habitamos, donde hacemos crecer nuestra comida y textiles, donde producimos, transportamos y almacenamos energía y datos, del que extraemos petróleo, oro, tierras raras y agua; pero también es refugio, santuario, deidad, es hogar y es propiedad privada, claro.

El factor que olvidamos es el tiempo y con eso, el efecto en el futuro que tienen las acciones de hoy. Con el cambio de uso de suelo, la contaminación del suelo y del agua, y el reemplazo de la biodiversidad, se reducen la capacidad del suelo de retener carbono, y con ello su capacidad de sostener el clima, el agua y la vida en la tierra.

Pero también tenemos la capacidad de restaurar el ciclo, devolviendo el carbono de los residuos orgánicos a través del compostaje y manejo circular, conectando ecosistemas naturales para mejorar su resiliencia en el tiempo, restaurando ríos y cuencas, maximizando los estándares de protección y compensación ecológica de proyectos industriales, y muchas otras maneras, que son estrategias para la resiliencia futura.

En el Día de la Conservación del Suelo, vale recordar que el suelo y el manejo circular del carbono que acumula es prácticamente una estrategia de seguridad nacional. El suelo en las ciudades es vegetación, purificación de aire y amortiguación de olas de temperatura extrema. El suelo en el campo es comida, madera, es secuestro de carbono y retención de agua. En nuestras manos está la salud de este ecosistema, del cual depende nuestro presente y futuro.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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