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Rosendo Sánchez: no todo está a la altura de los ojos CULTURA|OPINIÓN Crédito: Rosendo Sánchez

Rosendo Sánchez: no todo está a la altura de los ojos

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Ricardo Rojas Behm
Por : Ricardo Rojas Behm Escritor y crítico, ha publicado “Análisis preliminar”, “Huevo de medusa”, “Color sanguíneo”, además de estar publicado en diversas antologías en Chile y el extranjero.
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“Perspectivas urbanas” es una muestra más que fehaciente de que el planeta es uno, y que nosotros somos habitantes transitoriamente nómades de un territorio donde el elocuente silencio también se deja sentir en este ejercicio plástico en que la economía de personas representa ese vacío.


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Cuantas veces hemos partido cámara en mano en busca del arca perdida. Sin darnos cuenta que todo está aquí, frente a nuestros ojos, casi como una revelación. Cuántas veces habremos cruzado la misma calle, con la misma gente y los mismos edificios, pero está vez te detienes y observas algo invariablemente distinto, y que jamás habías notado, porque ahora, por alguna inexplicable razón, te cautiva.

Eso es precisamente lo que logra Rosendo Sánchez (Albacete, España 1963) con “Perspectivas urbanas”, y si bien reconozco una cierta reticencia por las imágenes sin gente, ya que develan ese indudable nivel de deshumanización, tan propio de las grandes ciudades, y por lo general me abstengo de dar opinión. Además, porque creo que para quienes detentan altos estándares de soledad, no hay punto medio, y podrá parecer rotundo, pero lo siento así.

En contraparte y contrarrestando la reflexión, es esa misma desolación la que si bien nos deja en vilo, al unísono, es la que por otro lado nos demuestra la presencia irrefutable del hombre, ya que es él quien construye este entramado de biseles de hormigón, vidrio y fierro, que de tanto pasar frente a él, simplemente lo ignoramos. En especial porque es la misma cotidianeidad quien impone su impronta, y sin querer, nos pasamos la vida mirando sin ver.

Crédito: Rosendo Sánchez

Lo más impresionante de todo, es que más allá de esa monumentalidad que sobrecoge, Rosendo Sánchez, como dice una nota que acompaña la muestra: inspirado en la idea de que la belleza se encuentra en las alturas, “utiliza la fotografía como una técnica de ‘extrañamiento’, obligando al espectador a detenerse, elevar la mirada y reconectarse con el entorno”.

Así como en otras disciplinas se emplean todos los materiales disponibles, aquí este artista pone a su disposición la amplitud, y es esa plusvalía la utiliza como un recurso dual, ya sea desde lo puramente estructural, o como un aliado que pondera aún más esa vastedad, dejando en claro que aquí la presencia del individuo no es explicita, sino tácita.

Entendemos por tanto que el evidenciarlo, es también hacerse cargo de lugares que son parte de una memoria colectiva, y no me refiero exclusivamente a la ciudad representada, que puede ser Granada, ciudad donde reside este artista, sino Tanzania, Kenia, Uzbekistán, Irán, Turquía, Barcelona o Ceuta.

Crédito: Rosendo Sánchez

Por eso, “Perspectivas urbanas” es una muestra más que fehaciente de que el planeta es uno, y que nosotros somos habitantes transitoriamente nómades de un territorio donde el elocuente silencio también se deja sentir en este ejercicio plástico en que la economía de personas representa ese vacío, que puede entenderse también como el desafío que naturalmente nos propone la ciudad, esté donde esté.

Lo paradojal es que todos los elementos “sustraídos” del entorno cotidiano, son parte de cada habitante, y lo que plantea este artista con sus imágenes es un acercamiento visual inusual de las ciudades contemporáneas, develando mundos verticales que dialogan entre la arquitectura y el paisaje. Cuestionando, además, esa actitud permanente que tenemos de obviar mucho de lo que nos rodea.

Por eso también podría, aunque parezca contradictorio, un espacio de encuentro entre el individuo y su ciudad, que irónicamente nos entrega todo, y que en esta instancia invita al espectador a una larga reflexión sobre el estar, el ver y el existir.

Crédito: Rosendo Sánchez

Considerando que todas estas perspectivas son un punto de vista alternativo, en el que también nos hace ver como el ser humano se ha empeñado cada vez más de crear mundos artificiales con ciudades alejadas de la naturaleza, o lo que es peor, con un sello entre futurista y abstracto de líneas rectas, que nos dice entre líneas, que la espontaneidad está fuera. Además, como decía Eduardo Galeano: “No somos nosotros quienes habitamos la ciudad; es ella quien nos habita”.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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