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¿Hace cuánto no cambias tu almohada? Ojo con lo que acumula
Las almohadas pueden acumular ácaros, polvo, humedad y otros residuos con el uso. Revisa cada cuánto conviene renovarlas y qué medidas ayudan a disminuir su presencia en el dormitorio.
La recomendación es cambiar las almohadas cada 1 o 2 años como máximo, debido a que con el tiempo pueden acumular polvo, humedad, restos de piel y ácaros.
Estos organismos son microscópicos y suelen encontrarse en ropa de cama, colchones, cojines y almohadas, donde tienen condiciones favorables para desarrollarse.
¿Por qué pueden afectar a las personas alérgicas?
Los ácaros del polvo no muerden ni transmiten enfermedades, pero sus cuerpos y excrementos pueden desencadenar reacciones alérgicas en personas sensibles.
Entre los síntomas que pueden aparecer están:
- Estornudos frecuentes.
- Congestión nasal.
- Picazón en los ojos.
- Tos.
- Irritación ocular.
- Dificultad para respirar.
La exposición a los ácaros puede contribuir a mantener o agravar síntomas respiratorios durante todo el año.
¿Por qué las almohadas acumulan ácaros?
Los ácaros se alimentan principalmente de restos de células de piel que las personas eliminan diariamente.
Las almohadas ofrecen condiciones favorables para su presencia porque:
- Acumulan restos de piel.
- Retienen humedad.
- Pueden concentrar polvo.
- Permanecen durante varias horas en contacto directo con el rostro.
- Se encuentran en ambientes generalmente cálidos, como los dormitorios.
Por eso, aunque los ácaros pueden estar presentes durante todo el año, es importante mantener una adecuada higiene de la ropa de cama y controlar la humedad.
¿Qué hacer para reducir los ácaros?
Para disminuir su presencia en almohadas y ropa de cama, se recomienda:
- Lavar las fundas y la ropa de cama una vez por semana, idealmente con agua caliente.
- Utilizar fundas protectoras antiácaros o antialérgicas.
- Ventilar diariamente el dormitorio para reducir la humedad.
- Cambiar las almohadas cada 1 o 2 años.
- Mantener limpios colchones, cojines y otras superficies que acumulen polvo.
- Evitar materiales que puedan favorecer una mayor acumulación de ácaros si provocan molestias alérgicas.
¿Qué ocurre durante la primavera?
Durante la primavera aumentan algunos alérgenos ambientales, especialmente el polen. Esto puede intensificar los síntomas de las personas alérgicas.
Sin embargo, los ácaros no dependen de una determinada estación para reproducirse. Pueden permanecer en los dormitorios durante todo el año cuando encuentran ambientes cálidos y húmedos.
Un dato al cambiar la ropa de cama
Sacudir enérgicamente almohadas, frazadas o ropa de cama puede levantar polvo y partículas al ambiente. En personas con alergias, esto puede favorecer la aparición de síntomas.
Por eso, al realizar la limpieza del dormitorio es recomendable:
- Evitar sacudir directamente sobre la cama.
- Ventilar el espacio.
- Lavar regularmente la ropa de cama.
- Utilizar fundas protectoras.
- Considerar el uso de mascarilla si la manipulación del polvo desencadena síntomas alérgicos.
¿Cuándo conviene renovar la almohada?
Como regla general, una almohada debería renovarse dentro de un período de 1 a 2 años, aunque también es importante considerar su estado.
Si presenta acumulación visible de suciedad, humedad persistente, deterioro del relleno o ha perdido su forma y capacidad de sostener adecuadamente la cabeza, puede ser necesario reemplazarla antes.