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No nos exijan milagros

por 19 mayo, 2020

No nos exijan milagros
No nos exijan milagros, decía el ministro Velasco hace 12 años. Hoy parece necesario reiterarle lo mismo a la oposición, porque no hay receta perfecta para enfrentar esta crisis global. Lo que sí pedimos es un necesario voto de confianza que provenga de la madurez institucional y cívica, a fin de que nuestro Gobierno pueda tomar todas las medidas y recaudos necesarios para apoyar a los diversos grupos que lo necesitan, partiendo por las familias más vulnerables.
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Hace 12 años, el ministro de Hacienda de la época, Andrés Velasco, encabezaba el equipo económico del Gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet, que debió enfrentar una de las crisis financieras y económicas más difíciles de las últimas décadas. “Estamos corriendo una carrera larga, no nos exijan milagros”, afirmaba Velasco, agregando que “en esta coyuntura tenemos que trabajar todos como equipo, no caer en tentaciones políticas de corto plazo ni perseguir intereses corporativos por sobre el bien común”.

Las palabras del exministro resuenan a más de una década de los hechos, haciéndose patentes en el contexto actual de crisis económica y financiera que, según la mayoría de los analistas, será más dura y con efectos más prolongados que aquella que nos impactó en 2008 y 2009. El agregado adicional lo constituye el hecho de que la actual crisis es una pandemia global, que se ha constituido en la peor crisis sanitaria que recuerde nuestro país en el último siglo y que, además, tiene paralizado al mundo entero, redefiniendo desde ya a nuestra sociedad tal y como la habíamos conocido.

En ese contexto, durante los últimos días el ambiente político pareciera haberse tensionado y las relaciones entre el equipo económico del Gobierno y la oposición se habrían resentido, en la búsqueda de las mejores soluciones para enfrentar la crisis económica y el desempleo, que están golpeando con fuerza nuestras puertas. Algunos hablan de un “capricho” o “tozudez” del ministro de Hacienda, Ignacio Briones, otros de “rigidez inexplicable” por parte de esta administración para hacernos cargo de la emergencia que nos afecta.

El Gobierno no solo tiene un compromiso con la ciudadanía, sino que también exhibe una historia y un compromiso de responsabilidad fiscal que hemos construido entre todos, Gobierno, oficialismo y oposición. Ello nos debe inspirar al momento de enfrentar los desafíos y complejidades que, sin duda, encararemos juntos en lo más inmediato. Dejemos las tentaciones políticas de lado y pongamos el bien común por delante. Los chilenos nos exigen trabajo intenso y acuerdos políticos que los ayuden y protejan en estas horas difíciles. No nos están exigiendo milagros.

¿En qué contribuyen estas declaraciones o calificativos al ánimo de colaboración que debe primar en las condiciones actuales de nuestro país? ¿Creerán sinceramente, los parlamentarios de oposición, que el equipo del Ministerio de Hacienda o el mismo ministro, no están haciendo todo lo responsablemente posible que pueden hacer en momentos tan adversos y complejos para el país?

No nos exijan milagros, decía el ministro Velasco hace 12 años. Hoy parece necesario reiterarle lo mismo a la oposición: no nos exijan milagros, porque no hay receta perfecta para enfrentar esta crisis global. Lo que sí pedimos es un necesario voto de confianza que provenga de la madurez institucional y cívica, a fin de que nuestro Gobierno pueda tomar todas las medidas y recaudos necesarios para apoyar a los diversos grupos que lo necesitan, partiendo por las familias más vulnerables.

Ese ha sido el norte de Gobierno del Presidente Sebastián Piñera desde el primer día de haber confirmado el primer contagio: reforzar el presupuesto del sector salud, proteger los ingresos familiares y proteger las fuentes de trabajo de todos los chilenos.

En esta línea, ya hemos aprobado el “Bono COVID” para 2.700.000 hogares, está en pleno funcionamiento la “Ley de Protección del Empleo” que ha beneficiado a más de 500 mil trabajadores, se acaba de aprobar por insistencia del Gobierno el “Ingreso Familiar de Emergencia” que beneficiará a casi 2 millones de hogares, se aprobó la capitalización del Fondo de Garantía para Pequeñas y Medianas Empresas (Fogape), que ha permitido la creación de una línea de crédito COVID con garantía estatal, a fin de llegar al 99,8% de las empresas de Chile, y está en tramitación un proyecto que crea un seguro social de protección de ingresos para trabajadores independientes.

Lo anterior, sin contar las medidas tributarias de inyección de liquidez para Mipymes y otras medidas específicas que, en total, alcanzan la suma de US$ 17.105 millones. Un 7% del PIB.

El Gobierno no solo tiene un compromiso con la ciudadanía, sino que también exhibe una historia y un compromiso de responsabilidad fiscal que hemos construido entre todos, Gobierno, oficialismo y oposición. Ello nos debe inspirar al momento de enfrentar los desafíos y complejidades que, sin duda, encararemos juntos en lo más inmediato. Dejemos las tentaciones políticas de lado y pongamos el bien común por delante. Los chilenos nos exigen trabajo intenso y acuerdos políticos que los ayuden y protejan en estas horas difíciles. No nos están exigiendo milagros.

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