¿Qué significa realmente estar bien?
Hola, me alegra como siempre tenerte aquí. Hablamos mucho de la paz mental, el bienestar y ese deseo de sentirnos en tranquilidad, sin estrés. Si te pregunto qué es el bienestar mental, cómo te sientes realmente bien y feliz (aunque no sea lo mismo), ¿qué respondes?, ¿qué es lo que te mantiene totalmente en calma, en plenitud?
- Un estudio dirigido por la Universidad de Adelaida ha alineado una de las preguntas fundamentales de la salud mental: ¿qué significa realmente estar bien? Te adelanto que encontraron 19 dimensiones de bienestar mental. Desplázate más abajo para leer más.
Te ha pasado que estás realizando alguna labor, por ejemplo, pagando una cuenta a través de internet, y en algunas ocasiones debes ver una y otra vez el monto a transferir, u olvidas momentáneamente una de las tantas claves que manejamos a diario.
- ¿Qué pasa con tu memoria, qué mecanismo hace que la pierdas momentáneamente? Encuéntralo en el segundo artículo.
- En la sección Mito o Verdad, un experimento determinó que las “huellas” que deja una alimentación poco saludable en etapas tempranas de la vida puede generar cambios en la forma en que el cerebro regula la alimentación.
Y en el Chat con el especialista, el médico español Carles García-Vitoria, participante de Crónicas de Dolor 2026, explica la labor de la inteligencia artificial y los cambios que ha introducido en el tratamiento del dolor crónico.
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¿Qué significa estar bien?

Foto de Maria Turkmani.
¿Qué es para ti el bienestar mental? Tómate unos minutos antes de responder y de seguir leyendo. Reflexiona sobre lo que te da paz y la sensación que sientes cuando estás en esa paz.
- Durante décadas, el bienestar mental ha sido uno de los términos más utilizados, pero menos consensuados entre los estudiosos de la salud mental.
- Por ello, revisemos este estudio dirigido por la Universidad de Adelaida y Be Well Co que ha alineado una de las preguntas más fundamentales de la salud mental: ¿qué significa realmente estar bien?
- Realizado en asociación con académicos australianos e internacionales, y publicado en Nature Mental Health, la investigación es la primera en lograr un consenso internacional sobre lo que constituye una salud mental positiva y lo que no.
Encuestando a 122 expertos globales en 11 disciplinas, los investigadores llegaron a un acuerdo (consenso de 75% o más) en 19 dimensiones, con un acuerdo casi unánime (más de 90% de consenso) en seis factores que son esenciales para una salud mental positiva:
- Significado y propósito: sentir que la vida vale la pena y está dirigida a objetivos.
- Satisfacción con la vida: evaluación general de que tu vida es buena.
- Autoaceptación: visión positiva y sin prejuicios de uno mismo.
- Conexión: relaciones cercanas y cariñosas con los demás.
- Autonomía: sentirse en control de las elecciones y la autoexpresión.
- Felicidad: estado de ánimo positivo frecuente y alegría.
- La definición está diseñada para informar cómo se mide, apoya y promueve el bienestar mental en la atención médica, los lugares de trabajo y las políticas públicas.
“Al estar de acuerdo en que la salud mental positiva no es un solo sentimiento, sino una combinación de cómo nos sentimos, cómo funcionamos y cómo nos conectamos con los demás, el estudio aporta una claridad muy necesaria al campo”, dijo el investigador de la Universidad de Adelaida, Matthew Iasiello.
“Durante demasiado tiempo, el bienestar mental se ha definido de diferentes maneras a través de la investigación, la atención médica y el gobierno, lo que hace casi imposible comparar evidencia o diseñar una política efectiva. Imagínense si hubiera 150 formas diferentes de medir la presión arterial, los resultados no tendrían sentido. Por eso es importante estar de acuerdo sobre qué es la salud mental positiva y qué no lo es”, agrega Iasiello.
Hallazgos principales
- Se determinó que factores como la salud física, los ingresos, la vivienda, las estrategias de afrontamiento y la espiritualidad no definieron la salud mental positiva, sino que se consideraron impulsores importantes de ella.
- Es importante destacar que el estudio confirma que la salud mental positiva está separada de la enfermedad mental. Esto significa que las personas pueden experimentar bienestar mental incluso mientras viven con una condición de salud mental.
- En once disciplinas (economía, medicina, enfermería, filosofía, psiquiatría, psicología clínica, psicología de la salud, psicología positiva, salud pública, sociología y teología), los investigadores confirmaron un total de 19 dimensiones de bienestar mental, incluidos los seis factores dominantes.
“La salud mental positiva no es sentirse bien todo el tiempo. Se trata de tener una combinación de bienestar emocional, funcionamiento psicológico y conexión social que te ayude a vivir una vida significativa y manejable, incluso cuando las cosas podrían ser difíciles”, señaló Matthew Iasiello.
- De esta manera, la salud mental positiva es menos sobre sentirse bien todo el tiempo y más acerca de tener la combinación correcta de factores para sobrellevar la situación, vivir bien y experimentar la vida como significativa.
- Cuando las personas pueden reconocer mejor qué partes de su bienestar son fuertes y cuáles podrían necesitar apoyo, tienen una idea más clara de dónde enfocar sus esfuerzos.
“La investigación no es solo sobre avanzar en la comprensión científica, sino que es esencial para guiar la política de salud mental, los programas y las herramientas de medición”, explicó el coinvestigador de la Universidad de Adelaida, Joep van Agteren.
- “Los lugares de trabajo, las organizaciones gubernamentales y los grupos comunitarios a menudo necesitan ayuda para construir las condiciones que ayuden a su gente a prosperar”, añadió.
“Comprender lo que constituye un bienestar mental positivo ayuda a que las personas y organizaciones se centren en lo que realmente puede marcar la diferencia. Ya sea que los departamentos gubernamentales creen espacios para la conexión, o los maestros construyan optimismo en los niños en la escuela, muchos de nosotros ya estamos contribuyendo al bienestar sin darnos cuenta”, dijo el doctor en psicología.
- Los hallazgos subrayan la importancia de una definición compartida para guiar la investigación, la política y la práctica en el futuro.
“No se puede construir lo que no se puede definir”, afirmó el autor principal y profesor asociado Dan Fassnacht, de la Universidad de Sunshine Coast.
“Por primera vez, tenemos un plan científicamente acordado sobre cómo se ve realmente la buena salud mental, y eso lo cambia todo”, subrayó.
- Las 19 dimensiones de la salud mental positiva son: aceptación; autonomía; seguridad; felicidad; diversión; optimismo; satisfacción con la vida; vitalidad; pertenencia; calma; significado y propósito; autoaceptación; autocongruencia; logro; desarrollo; conexión; competencia; actividades y funcionamiento; compromiso.
La distracción rompe la memoria

Foto de Vlada Karpovich.
Estás en la cocina, horneando un queque, y la receta incluye dos tazas de azúcar. Para cuando elijas entre el azúcar moreno y el blanco, habrás olvidado cuánto necesitas y tendrás que revisar la receta de nuevo.
- Ese es un fallo de la memoria de trabajo, el espacio mental que te permite retener y usar la información para la tarea en cuestión.
- Mientras tanto, estás cantando sin esfuerzo la letra de una balada de los 90. ¿Cómo puedes recordar cada palabra de una canción antigua, pero no algo que leíste hace segundos?
Según el profesor asociado de psicología de la Universidad de Houston (UH), Benjamin Tamber-Rosenau, la clave está en la consolidación de la memoria de trabajo: el proceso de proteger la información que acabas de percibir de la distracción, aunque no pretendas recordarla a largo plazo, y recurrir a una nueva tarea demasiado rápido lo evita.
- El estudio tenía como objetivo abordar la brecha de la consolidación de la información perceptiva en la memoria de trabajo.
- El enfoque era determinar si esta consolidación es local a los sistemas de almacenamiento de memoria o depende del procesamiento ejecutivo central.
“Nuestros resultados mostraron que el cambio prematuro a nuevas tareas interrumpe la consolidación de la memoria principalmente debido a las demandas en el procesamiento ejecutivo central, no en los propios sistemas de almacenamiento”, dicen Tamber-Rosenau y sus colegas en Atención, Percepción y Psicofísica.
El experimento
Para la investigación, a los estudiantes participantes de UH se les pidió que recordaran cadenas cortas de letras o tonos de colores muy específicos. Cada tarea requería convertir la información percibida en recuerdos de trabajo.
- Los investigadores probaron si una tarea de decisión, presentada muy rápidamente después de los elementos de memoria o después de un breve retraso, interfiere más con la consolidación cuando utiliza el mismo tipo de memoria o una diferente.
- Por ejemplo, preguntar si los recuerdos visuales se ven más interrumpidos por decisiones visuales o decisiones verbales.
- Descubrieron que lo que interrumpió la consolidación de la memoria de trabajo fue tomar una decisión inmediata, independientemente del tipo de decisión que se tomara.
“Así, la consolidación es exclusivamente una función del procesamiento central”, dijo Tamber-Rosenau, quien tiene una historia de investigación sobre el cerebro humano y la cognición centrada en la atención y la memoria de trabajo.
Consejos que podrían mejorar tu memoria a corto plazo:
- No hagas varias cosas a la vez: si quieres recordar algo, incluso por solo segundos o minutos, presta toda tu atención durante unos segundos antes de hacer cualquier otra cosa.
- Las interrupciones, especialmente en el primer segundo más o menos, pueden romper el proceso de convertir lo que acabas de ver en un recuerdo que puedes usar para guiar tus acciones.
- Evita cambiar de tarea inmediatamente: ¡no mires el teléfono justo después de leer o escuchar algo importante!
Mito o Verdad: alimentación saludable temprana ayuda a la salud cerebral

Foto de Craig Adderley.
¿Conoces el Baby-Led Weaning (BLW) o, en castellano, “alimentación complementaria autorregulada”? La idea es no alimentar a los niños con papillas, sino entregarles un plato con trozos de alimentos sólidos y blandos a partir de los 6 meses, permitiendo que la guagua explore texturas y se alimente sola. Promueve autonomía, ayuda a desarrollar la motricidad, entre otras ventajas.
- Pero más importante que el método de moda es la elección de los alimentos que les damos a nuestros niños.
- Científicos del University College Cork (UCC) presentaron un estudio que señala que ingerir alimentos poco saludables temprano en la vida deja cambios duraderos en el cerebro y la alimentación.
- Una dieta alta en grasas y azúcar durante el período inicial de la vida puede causar cambios duraderos en la forma en que el cerebro regula la alimentación, incluso cuando la dieta poco saludable se detiene y el peso corporal se normaliza, descubrieron los investigadores de APC Microbiome, un instituto de investigación líder, de la UCC.
Los niños de hoy están creciendo en entornos alimentarios saturados de opciones altas en grasa y azúcar que son fácilmente accesibles y muy promocionadas. Desde fiestas de cumpleaños y celebraciones escolares hasta eventos deportivos e, incluso, como recompensa por buen comportamiento, estos alimentos se han convertido en una parte de la infancia.
- Esta nueva investigación destaca el impacto a largo plazo de esta exposición temprana, demostrando que el consumo frecuente de alimentos ricos en energía y pobres en nutrientes en la infancia puede moldear las preferencias y establecer patrones de alimentación poco saludables que persisten hasta bien entrada la edad adulta.
Publicado en Nature Communications, el estudio demuestra que las intervenciones dirigidas a la microbiota, incluida una cepa específica de bacterias intestinales beneficiosas (Bifidobacterium longum APC1472) o fibras prebióticas –fructooligosacáridos (FOS) y galactooligosacáridos (GOS), presentes de forma natural en alimentos como cebollas, ajos, puerros, espárragos, plátanos, y ampliamente disponibles en alimentos fortificados y suplementos prebióticos–, podrían ayudar a prevenir estos efectos cuando se administran a lo largo de la vida.
- Los investigadores encontraron que la exposición a una dieta alta en grasas y azúcar durante la vida temprana en un modelo preclínico de ratón condujo a alteraciones persistentes en el comportamiento alimentario en la edad adulta.
- Estos cambios de comportamiento se vincularon a interrupciones duraderas en el hipotálamo adulto, una región clave del cerebro involucrada en el control del apetito y el equilibrio energético.
Lo que comemos en la niñez importa
“Nuestros hallazgos muestran que lo que comemos temprano en la vida realmente importa. Esta dieta puede dejar ocultos efectos a largo plazo en el comportamiento alimentario que no son inmediatamente visibles a través del peso”, explicó la doctora y primera autora del estudio, Cristina Cuesta-Martí.
- La investigación mostró que las dietas poco saludables al principio de la vida interrumpieron las vías cerebrales involucradas en el comportamiento alimentario, con efectos que duran hasta la edad adulta, lo que sugiere un mayor riesgo de obesidad más adelante en la vida.
La salvadora microbiota intestinal
Fue la microbiota intestinal la que ayudó a contrarrestar los efectos a largo plazo relacionados con la dieta. La cepa probiótica putativa Bifidobacterium longum APC1472 produjo mejoras marcadas en el comportamiento alimentario, al tiempo que indujo solo cambios menores en la composición general del microbioma, lo que sugiere un modo de acción específico.
- En comparación, la combinación de prebióticos (FOS+GOS) impulsó cambios más amplios en el microbioma intestinal.
- La investigadora principal del estudio, Dra. Harriet Schellekens, agregó: “Significativamente, nuestros hallazgos muestran que apuntar a la microbiota intestinal puede mitigar los efectos a largo plazo de una dieta poco saludable en la vida temprana y ayudar en el comportamiento de alimentación posterior”.
- Una conclusión fue que la microbiota intestinal desde el nacimiento ayuda a mantener comportamientos más saludables relacionados con los alimentos a lo largo de la vida.
El profesor y vicepresidente de Investigación e Innovación de la UCC y colaborador del estudio, John F. Cryandijo, señaló que “estudios como este ejemplifican cómo la investigación fundamental puede conducir a posibles soluciones innovadoras para los principales desafíos sociales”.
- “Al revelar cómo la dieta temprana de la vida da forma a las vías cerebrales involucradas en la regulación de la alimentación, este trabajo abre nuevas oportunidades para intervenciones basadas en la microbiota”, explico Cryandijo.
El estudio dirigido por la UCC fue en asociación con colaboradores de la Universidad de Sevilla (España), la Universidad de Gotemburgo (Suecia) y el Centro de Investigación de Alimentos Teagasc (Fermoy, Irlanda), y financiado por Research Ireland, una beca de posgrado del Gobierno de Irlanda y un premio de investigación del Instituto Biostime para la Nutrición y el Cuidado.
Chat con el especialista: IA contra el dolor crónico

Foto de Towfiqu barbhuiya.
¿Cómo es tu relación con el dolor? En nuestro organismo nada es al azar. El dolor tiene por finalidad darnos una alerta de que algo no anda bien y que debemos proteger la zona afectada. Pero si este persiste y se vuelve crónico, se convierte en sí mismo en una enfermedad.
- Esta condición afecta a cerca de 1 de cada 4 personas en Chile, según el estudio UC Achs Radiografía del Dolor, siendo los tipos más comunes el dolor lumbar, artrosis y dolor neuropático.
- En el marco de Crónicas de Dolor 2026 –encuentro que reunió a expertos nacionales e internacionales en el tema– también se abordó la importancia de avanzar hacia un enfoque integral del tratamiento, que considere la funcionalidad y calidad de vida de los pacientes.
“A nivel internacional estamos pasando de un modelo lineal basado en la ‘fuerza bruta’ farmacológica a la medicina del dolor de precisión. Ya no se trata simplemente de silenciar un síntoma subiendo la dosis, sino de entender el dolor como una alteración compleja de la red neuronal”, explicó el especialista en Anestesia, Reanimación y Terapéutica del Dolor de España, Carles García-Vitoria.
- En este escenario, la incorporación de nuevas tecnologías está marcando un punto de inflexión en la práctica clínica.
“Históricamente, la clínica del dolor ha funcionado mediante el modelo de ensayo y error. Hoy, la inteligencia artificial (IA) y el machine learning nos están permitiendo procesar enormes volúmenes de datos clínicos, neuroimágenes y biomarcadores para predecir las trayectorias del dolor postoperatorio y crónico”, señaló.
“La IA nos permitirá cruzar el perfil genético del paciente, su fenotipo sensorial y su contexto biopsicosocial para modelar su respuesta. En lugar de recetar a ciegas, sabremos de antemano qué paciente desarrollará tolerancia o qué intervención específica necesita su red neuronal”, añadió García-Vitoria.
En el encuentro también participó el consultor en Neurología y Neurofisiología Clínica del King’s College Hospital de Londres, Jordi Serra, además de especialistas nacionales, como la jefa de la Unidad de Dolor de Clínica Alemana, Carolina Rivera; la anestesióloga de la Unidad de Dolor del Hospital Padre Hurtado y Clínica Santa María, Susan Mariño; y el jefe de Servicio de Fisiatría del Hospital de La Serena, Roberto Alfaro.
- Asimismo, la jornada contó con la participación del bioquímico y comunicador científico Gabriel León, quien estuvo a cargo de la charla inaugural, relevando el rol del conocimiento y su difusión en la práctica médica.
En conjunto, los especialistas abordaron temáticas que fueron desde los avances en el tratamiento del dolor neuropático y nuevas terapias basadas en evidencia, hasta el uso de herramientas tecnológicas como la IA y la incorporación de enfoques integrales que consideran factores físicos, emocionales y funcionales en el tratamiento de los pacientes.
“Debemos dejar de tratar exclusivamente el número en la escala del dolor y enfocarnos en devolverle al paciente su vida: que vuelva a dormir, a caminar, a trabajar”, concluyó el Dr. Carles García-Vitoria.
Hasta aquí llega esta edición de Efecto Placebo. Espero tenerte por acá la próxima semana. Si tienes algún comentario, duda o información que quieras compartir, puedes escribirme a efectoplacebo@elmostrador.cl.
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