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Cada 15 minutos un chileno sufre un ACV

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Esta edición aborda las señales de alerta y prevención del ACV, la seguridad y calidad nutricional de los alimentos procesados, las causas del hormigueo y entumecimiento de manos y pies, y un estudio latinoamericano que relaciona las características de la voz con el envejecimiento biológico.


Hola, cómo estás en este jueves 29 de octubre. Desde los comienzos de la humanidad, hemos querido conservar los alimentos. Pero en el camino hacia la industrialización, el término procesados fue generando desconfianza y en algún momento se volvió sinónimo de poco saludable.

  • Lee más abajo la entrevista a las expertas en alimentación y nutrición Susana Socolovsky y Marcia Terra, quienes explican qué tan saludables y seguros son los alimentos procesados que consumimos hoy.
  • Octubre, además del cáncer de mama, es el Mes del ACV. Por ello, aunque esté terminando, te invito a repasar una vez más las señales de alerta para reconocer un ataque y también cómo puedes prevenir.
  • En Mito o Verdad, te dejo un tema que suele ser recurrente en las mujeres: los hormigueos y el entumecimiento de manos y pies. Descubre por qué se producen y cuándo hay que preocuparse.

Y en Lo + impactante, un estudio realizado en Latinoamérica, incluido Chile, determinó una relación entre la voz y el envejecimiento. Las personas cuya habla parece más vieja que sus edades cronológicas también mostraron signos de envejecimiento acelerado en varios sistemas biológicos y clínicos. Deslízate para saber más.

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¿Qué tan seguros son los alimentos procesados que consumimos?

Foto de Yasin Onuş

Desde los comienzos de la humanidad, los humanos hemos tratado de conservar los alimentos. El descubrimiento del fuego marcó un hito y también se agregaron técnicas de conservación, como sal, aceite, secado al sol, pero ¿qué pasa hoy día con los alimentos procesados, qué estamos consumiendo y cómo se relaciona el procesamiento con nuestra salud?

  • La respuesta la entregan la doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Buenos Aires, Susana Socolovsky, y la nutricionista clínica, secretaria general de la Sociedad Brasileña de Alimentación y Nutrición, Marcia Terra.

–¿Cuál es la importancia de procesar alimentos?

Responde Susana Socolovsky:

-Procesar permite asegurar la disponibilidad de alimentos en distintas épocas del año. Esa disponibilidad constante es muy importante. Gracias al envasado se evita el desperdicio en el punto de cosecha y puede aprovecharse completamente lo producido.

-Sin embargo, lo procesado se asocia con poco saludable, ¿de dónde viene esa idea?

Marcia Terra explica que se trata de una invención que se asocia a los llamados alimentos ultraprocesados y que surgió en 2009.

-Una invención de un brasileño que creó una palabra que no significa nada. Más bien es una ideología, no es ciencia, pero las personas comenzaron a pensar que toda la comida que viene de una industria es mala.

-¿Pero a qué se refiere con ultraprocesado?

-No sabemos. Por que no hay un alimento en la industria que sea ultraprocesado. Los alimentos están procesados. Por ejemplo, el trigo se procesa para lograr harina. El aceite de oliva sale del procesamiento de las aceitunas. El vino es un alimento procesado. Pero no hay un ultraproceso.

-Y los aditivos y añadidos que se utilizan en la industria alimentaria, ¿son confiables? 

-Muchos de los aditivos que se utilizan en la industria alimentaria también se usan en la cocina. Para hacer un queque casero, se usan agentes leudantes. Ese ingrediente es el mismo aditivo que se usa en la industria alimentaria para hacer un pastel. El uso de aditivos es absolutamente seguro. Está garantizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se usan únicamente cuando se necesitan.

Los etiquetados

  • En 2016, Chile fue el primer país de América Latina en tener una Ley de Etiquetado. Una norma que fue copiándose en otros países del continente.

“En Chile la ley está bien hecha, establece un alto en azúcar, por ejemplo, cuando el alimento sólido tiene más de 10 gramos de azúcar en 100 g del alimento y la mitad en líquidos. Esto es para los alimentos envasados. Ahora bien, de las calorías totales que un chileno consume en el día, no alcanzan al 30% las calorías provenientes de alimentos envasados”, explica Socolovsky.

Y agrega: “La ley, si bien es buena, informa al consumidor y este tiene la posibilidad de elegir –además en Chile un alimento puede ser reformulado y prescindir de sellos–, pero no basta con decir ‘consuma alimentos que tienen menos sellos’, porque el 70% de las calorías el chileno las come de alimentos muy altos en grasas, azúcares y sodio. Esa es la verdad”.

  • Ambas expertas coinciden en que, al no haber educación al respecto en las escuelas desde el nivel inicial, la gente come lo que ha comido tradicionalmente y, por más esfuerzos que Chile ha hecho, no ha logrado mover la aguja en lo más mínimo en el combate contra la obesidad.

“La obesidad es un fenómeno multifactorial vinculado al sedentarismo y estilos de vida modernos, no exclusivamente al consumo de productos industriales”, señala la nutricionista.

Además, Socolovsky y Terra recordaron que la ciencia y la tecnología de alimentos han sido fundamentales para la salud pública y la inclusión social. Gracias a los procesos industriales y al desarrollo de ingredientes específicos, hoy existen alimentos seguros y accesibles para poblaciones con necesidades especiales, como productos libres de gluten para personas con celiaquía o edulcorantes que permiten la integración nutricional de personas que viven con diabetes.

Ve la entrevista completa AQUÍ.

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Cada 15 minutos un chileno sufre un ACV

Foto de Gustavo Fring.

Hoy, 29 de octubre, termina el Mes del ACV con una jornada abierta en la plaza de Puente Alto, donde los asistentes pueden controlar su presión arterial y recibir orientación de especialistas para reconocer los síntomas de un ataque cerebrovascular (ACV).

  • La campaña cuenta con el patrocinio del Minsal y Fonasa, y con la colaboración de la World Stroke Organization, Lo Valledor y hospitales, clínicas y organizaciones de la sociedad civil de todo el país.
  • Ya hemos hablado aquí de los ACV, pero nunca sobra recordar cómo reconocerlo y qué hacer, porque cada 15 minutos alguien en Chile sufre un ataque.

Así suman cerca de 40 mil casos al año, y la enfermedad está entre las principales causas de muerte y discapacidad adquirida del país.

Cada  minuto cuenta

  • El pronóstico depende en gran medida del tiempo que pasa entre los primeros síntomas y la llegada a un servicio de urgencia, porque cada minuto sin atención supone la pérdida de millones de neuronas y aumenta el riesgo de secuelas permanentes.
  • Este año el tema tiene una relevancia particular. En mayo, Chile promovió junto a otros cinco países la primera resolución de la Asamblea Mundial de la Salud sobre el ACV, que llama a fortalecer la prevención, la atención de urgencia y la rehabilitación.
  • La Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía (Sonepsyn) y la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas (Aceve), que organizan el Mes del ACV, plantean que ese compromiso internacional debe traducirse en avances concretos dentro del país. El primero es que la población sepa reconocer un ataque cuando ocurre.

¿Cómo reconocerlo?

Las señales de alerta son la pérdida repentina de fuerza en un brazo, una pierna o ambos, la parálisis de un lado del rostro y la dificultad para hablar. Si aparece cualquiera de ellas, hay que llamar al 131 (SAMU) o acudir sin demora a una urgencia hospitalaria.

  • Los especialistas insisten en difundir esta información en lugares con mucho público, como centros comerciales, transporte público y recintos deportivos, donde la reacción de otras personas puede ser decisiva.

La hipertensión es el principal factor de riesgo de un ACV y, como no presenta síntomas, muchas personas no saben que la tienen. Por eso, los especialistas recomiendan medir la presión arterial de forma periódica y seguir el tratamiento indicado.

  • La campaña advierte además que el ACV aparece cada vez con más frecuencia en personas jóvenes, en relación con el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo de alimentos y bebidas azucarados.
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Mito o verdad: hormigueo y entumecimiento por causa de los nervios

Foto de Daria Liudnaya.

Probablemente has sentido un entumecimiento o la sensación de hormigueo alguna vez en tus manos, pies, brazos… Suele ser una sensación inofensiva que se produce al estar en una posición que ejerce presión temporal sobre un nervio. Y en minutos, al cambiar de postura, la sensación desaparece.

  • Sin embargo, estos síntomas a veces pueden indicar una afección médica subyacente. Como un nervio dañado, comprimido o irritado, lo que significaría una neuropatía.
  • En otros casos, los nervios pueden comprimirse en el canal espinal; una afección conocida como estenosis espinal, o más adelante en su recorrido, como en el síndrome del túnel carpiano.

Pero otras afecciones también pueden dañar los nervios. La diabetes es una de las causas más comunes.

  • La neuropatía diabética suele comenzar en los pies, provocando entumecimiento, hormigueo o sensación de ardor que generalmente afecta a ambos lados del cuerpo por igual.

Los síntomas se propagan siguiendo un patrón parecido al de ponerse calcetines o guantes.

¿Por qué ocurre?

  • Las causas pueden deberse a deficiencias vitamínicas, enfermedades renales, consumo excesivo de alcohol, exposición a ciertas toxinas y algunos medicamentos, en particular los fármacos de quimioterapia.

La ansiedad, el estrés, incluso los ataques de pánico también provocan entumecimiento u hormigueo en algunas personas.

Si esta sensación se vuelve constante e interfiere con tus actividades diarias, debes consultar un especialista.

Igualmente, si sientes dolor, debilidad, problemas de equilibrio o dificultad para caminar.

  • Además, pon atención al entumecimiento repentino en un lado de la cara, el brazo o la pierna, especialmente si va acompañado de debilidad, pues podría ser un signo de un derrame cerebral.

También debes acudir a urgencias si experimentas entumecimiento en la ingle o la zona genital, especialmente si esto se acompaña de dificultad para controlar la vejiga o los intestinos, problemas para orinar o debilidad en las piernas. Podría tratarse de una lesión medular, que requiere tratamiento inmediato.

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Lo + impactante: ¿tu voz delata tu edad?

Foto de Jonas Wilson.

¿Tienes conciencia de cómo suena tu voz? ¿Joven, vieja, seca, fresca? Es difícil decirlo, porque estamos acostumbrados a escucharnos a través de los huesos del cráneo y también a través del aire que lleva a nuestros oídos las vibraciones de nuestras cuerdas vocales.

  • ¿Pero de qué depende la frecuencia o tono en que hablamos? ¿Y qué características nos permiten distinguir o suponer una edad cronológica de acuerdo a nuestra voz?
  • Un estudio, publicado en Science Advances, describe el desarrollo de un “reloj de habla” que puede estimar la edad cronológica de una persona a partir de cientos de características acústicas y lingüísticas de su habla.
  • Y también puede ofrecer una ventana al envejecimiento cerebral, el envejecimiento biológico, la salud cognitiva, la carga acumulada y la demencia.

Entre los pacientes estudiados hubo participantes de Argentina, Chile, Colombia, México y Perú, incluidos adultos sanos y personas con deterioro cognitivo leve, enfermedad de Alzheimer y diferentes formas de demencia frontotemporal.

Los hallazgos

  • Las personas cuya habla parece más vieja que sus edades cronológicas también mostraron signos de envejecimiento acelerado en varios sistemas biológicos y clínicos.

La brecha de edad del habla se asoció con la edad del cerebro medida mediante neuroimágenes estructurales y funcionales.

  • También estaba relacionado con el envejecimiento epigenético, medido a través de tres relojes independientes de metilación de ADN, que estiman qué tan biológicamente “viejo” parece el cuerpo en función de los cambios químicos relacionados con la edad en el ADN.

Además, una mayor aceleración de la edad del habla se asoció con una peor cognición global, función ejecutiva, habilidades funcionales y varias formas de memoria.

Es importante destacar que estas relaciones no se limitaron a las pruebas de lenguaje: la edad del habla también estaba relacionada con el rendimiento en medidas cognitivas no lingüísticas.

La voz y las demencias

El reloj de voz también diferencia a las personas sanas de las personas con demencia.

  • Los participantes sanos mostraron las diferencias de edad del habla más bajas, mientras que se observaron brechas progresivamente mayores en la enfermedad de Alzheimer y las formas de demencia frontotemporal.
  • La medida completa de la edad del habla discriminaba mejor a los grupos clínicos que las características acústicas o lingüísticas individuales consideradas por separado.

El habla también llevaba una señal social. Entre los individuos sanos y las personas con la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, el envejecimiento acelerado del habla se asoció con un exposoma social más adverso: una combinación de factores de vida como la educación, las condiciones financieras, la inseguridad alimentaria, el acceso a la atención médica y las experiencias de la vida temprana.

“Nuestra voz parece contener mucha más información sobre el envejecimiento de la que anteriormente reconocíamos”, dijo el profesor de salud cerebral en el Instituto Global de Salud Cerebral y la Escuela de Medicina del Trinity College de Dublín y autor principal del estudio, Agustín Ibáñez.

“Captura tanto el paso del tiempo cronológico como las señales que vienen de la cognición, el cerebro, la biología sistémica e incluso nuestro entorno social acumulado. Esto plantea la posibilidad de que algo tan simple y accesible como los relojes de voz, tal vez combinado con biomarcadores, pueda eventualmente complementar medidas mucho más costosas del envejecimiento”, agregó Ibáñez.

¿Cuál es el impacto potencial de esta investigación?

  • Muchas medidas actuales del envejecimiento biológico requieren escáneres de resonancia magnética, muestras de sangre, ensayos moleculares o evaluaciones clínicas especializadas.
  • El habla, por el contrario, se puede grabar de forma remota, repetida, no invasiva y a un costo muy bajo. Esto podría ser particularmente importante en países y comunidades donde el acceso a las tecnologías de diagnóstico avanzadas es difícil.

Debido a que el estudio se realizó en cinco países latinoamericanos (una región históricamente subrepresentada en la investigación sobre la demencia), también proporciona evidencia de que los biomarcadores sofisticados del envejecimiento no necesariamente necesitan depender exclusivamente de tecnologías costosas desarrolladas en entornos de altos recursos.

Sin embargo, los investigadores enfatizan que el reloj de voz aún no es una prueba de diagnóstico para la demencia.


Aquí finaliza una edición más de Efecto Placebo. Recuerda que si tienes algún comentario, duda o información que quieras compartir, puedes escribirme a efectoplacebo@elmostrador.cl. Mantente con curiosidad y que tengas buena semana.

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