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Tratado contra los plásticos tambalea bajo la presidencia de Chile

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¡Hola, comunidad de Juego Limpio! Esta edición está atravesada por el papel que Chile comienza a ocupar frente a algunos de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo. El país no solo enfrenta directamente los efectos de la crisis climática y ecológica, sino que también participa en la búsqueda de respuestas que podrían tener alcance internacional.

Esa doble condición se expresa en la conducción de las complejas negociaciones para alcanzar un tratado mundial contra la contaminación por plásticos; en la urgencia por contar con una legislación capaz de prevenir los incendios forestales antes de una nueva temporada marcada por señales climáticas preocupantes; y en el desarrollo de OAE Patagonia, una experiencia que busca estudiar desde Los Lagos si es posible aumentar de manera segura la capacidad del océano para capturar carbono.

Chile aparece así como protagonista de decisiones globales, laboratorio de tecnologías todavía experimentales y, al mismo tiempo, territorio expuesto a sequías, altas temperaturas, contaminación y pérdida de ecosistemas. Esta posición abre oportunidades para aportar conocimiento, impulsar soluciones y fortalecer la cooperación, pero también exige actuar con responsabilidad, transparencia y participación de las comunidades.

Hay avances que merecen atención, aunque siguen pendientes decisiones fundamentales sobre los límites, riesgos y beneficios de cada iniciativa. En asuntos tan sensibles, avanzar no significa apresurarse, sino construir respuestas respaldadas por evidencia y capaces de proteger tanto a las personas como a los territorios.

Antes de entrar en esos temas, queremos recordar el sensible fallecimiento del periodista y defensor ambiental Patricio Segura, una voz profundamente ligada a Aysén y a la campaña Patagonia Sin Represas. Recomendamos volver a su columna Patagonia sin Represas: la tarea inconclusa, donde escribió una frase que conserva toda su fuerza: “Dicen que los cambios los producen los disconformes”. Su trayectoria nos recuerda que cuidar los territorios también significa hacer preguntas, incomodar y perseverar.

En esta edición:

  • El tratado contra los plásticos vuelve a tambalear:el primer documento presentado por el chileno Julio Cordano para reactivar las negociaciones mundiales fue cuestionado por dejar fuera medidas concretas para frenar la producción. Chile deberá demostrar si puede acercar posiciones sin debilitar la ambición del acuerdo.
  • Una ley que corre contra el fuego:mientras el Congreso intenta resolver los últimos artículos de la Ley de Incendios Forestales y Rurales, las altas temperaturas proyectadas y la emergencia preventiva vigente recuerdan que no hay tiempo que perder; las señales climáticas son inconfundibles.
  • Una apuesta climática desde el sur:OAE Patagonia busca desarrollar en Los Lagos el primer ensayo de alcalinidad oceánica del Sur Global, reutilizando conchas de chorito para estudiar si el mar puede absorber más CO₂ de forma segura y verificable.

Señales de alerta

  • Reciclaje y contaminación hídrica:aunque más de la mitad de los chilenos afirma reciclar, menos del 10% de los residuos domiciliarios se recupera. A esta brecha se suma el grave deterioro detectado por la DGA en las aguas de la quebrada Quilmenco, tras el derrame vinculado a Minera Tres Valles.

Futuro verde en marcha

Formación, conservación y adaptación: Magallanes prepara técnicos y profesionales para la industria del hidrógeno renovable; jóvenes arquitectos protegen el hábitat de anfibios en el Alto Maule; y un nuevo kit entrega herramientas a los municipios para enfrentar sequías, inundaciones y otros riesgos hídricos asociados al cambio climático.

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Un tratado a la deriva: Chile enfrenta la crisis global de los plásticos

El diplomático chileno Julio Cordano asumió la presidencia de las negociaciones mundiales sobre contaminación por plásticos con la difícil misión de rescatar un proceso estancado. Sin embargo, su primer documento para acercar posiciones generó el efecto contrario entre organizaciones ambientales y algunos gobiernos.

  • La propuesta, denominada Ayuda para las Negociacionespublicada por Naciones Unidas el 8 de agosto, reconoce que el mundo produce y consume plástico a niveles insostenibles, pero no plantea acciones concretas para frenar ese crecimiento. Para los sectores más críticos, el texto no representa un avance, sino un nuevo debilitamiento del futuro tratado.

La mayor inquietud es que desaparecieron las referencias que podían abrir el camino hacia metas globales de reducción del plástico virgen. El documento habla de producción sostenible, pero la vincula principalmente con el diseño de los productos y no con límites, calendarios o compromisos obligatorios. Tampoco exige que los países informen cuánto plástico producen.

Representantes de organizaciones ambientales fueron más allá al asegurar que las conversaciones están retrocediendo y que el texto se acerca a la postura de los países petroleros, que quieren concentrar el acuerdo en el reciclaje y la gestión de la basura sin intervenir en la fabricación.

Las críticas también alcanzan la regulación de químicos peligrosos, la protección de la salud y la responsabilidad de las empresas. Integrantes de Break Free From Plastic calificaron la propuesta como diluida y advirtieron que gestionar los residuos no será suficiente mientras siga aumentando la cantidad de plástico que entra al mercado.

Cordano respondió que su documento no es una propuesta definitiva ni un texto acordado y que todas las decisiones continúan en manos de los Estados. En una entrevista con Packaging Insights, aseguró que los países todavía pueden plantear los temas que consideren importantes y buscar soluciones para los puntos en disputa.

  • El problema es que el proceso ya acumula dos intentos fallidos de alcanzar un acuerdo: primero en Busan, a fines de 2024, y luego en Ginebra, en agosto de 2025. La discusión mantiene enfrentados a los países que quieren regular todo el ciclo de vida del plástico —desde su producción hasta su eliminación— con los grandes productores de petróleo, que rechazan límites a la fabricación. Según el calendario del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las delegaciones volverán a reunirse informalmente en septiembre de 2026, primero de manera virtual y después en Bangkok. Habrá otra cita entre enero y febrero de 2027, antes de retomar las negociaciones formales durante marzo.

La controversia deja a Chile en una posición especialmente delicada. Cordano, elegido presidente del comité en febrero de 2026, debe actuar como mediador neutral y no como representante del Gobierno chileno. Pero Chile pertenece a la Coalición de Alta Ambición, que propone terminar con la contaminación por plásticos hacia 2040 y regular todo su ciclo de vida.

El diplomático prometió buscar un acuerdo “realista, pero ambicioso”, aunque ahora deberá demostrar que su intento de sumar a los países más reticentes no terminará dejando fuera las medidas que podrían cambiar realmente el rumbo de la crisis.

En el plano interno, Chile llega a esta discusión con avances, pero también con desafíos pendientes. Durante 2026 comenzó a aplicarse el reglamento de la Ley de Plásticos de un Solo Uso, que restringe productos desechables, impulsa las botellas retornables y exige inicialmente un 15% de plástico reciclado nacional en las botellas desechables.

Además, el Pacto Chileno de los Plásticos preparó una nueva hoja de ruta para el período 2026-2030. La prueba decisiva, sin embargo, estará en el escenario internacional: si Chile puede ayudar a construir consensos sin que el primer tratado mundial contra la contaminación plástica termine siendo un acuerdo cómodo, pero demasiado débil para detener el problema.

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Chile corre contra el fuego: la ley que busca llegar antes que el próximo verano

En Chile, el olor a humo desaparece mucho antes que las heridas. Las últimas temporadas dejaron familias sin casa, pueblos enteros evacuados y comunidades que todavía intentan reconstruirse. El megaincendio de Valparaíso de febrero de 2024 causó al menos 131 muertes. En enero de 2026, el fuego volvió a golpear con fuerza a Ñuble, Biobío y La Araucanía: un balance de Naciones Unidas registró 21 personas fallecidas, más de 330 lesionadas, cerca de 22 mil damnificadas y más de 4.100 viviendas destruidas.

  • Las cifras ayudan a dimensionar la tragedia, pero no alcanzan a contarla por completo. Durante la temporada 2024-2025 hubo 272 incendios y más de 91 mil hectáreas afectadas. En la temporada siguiente, hasta febrero de 2026, las llamas ya habían consumido más de 70 mil hectáreas. Detrás de cada hectárea hay animales muertos, empleos perdidos, escuelas cerradas y personas que tuvieron apenas unos minutos para decidir qué salvar y qué dejar atrás.

Con ese recuerdo todavía fresco, el Congreso intenta terminar una ley que lleva casi tres años en discusión. El 19 de agosto logró constituirse la Comisión Mixta que deberá resolver las últimas diferencias de la Ley de Incendios Forestales y Rurales. La senadora Alejandra Sepúlveda fue elegida presidenta y la instancia acordó reunirse cada miércoles, según informó el SenadoQuedan pocos artículos pendientes, pero tocan asuntos sensibles: hasta dónde puede intervenirse una propiedad para reducir el riesgo, cuándo corresponde indemnizar y quién debe pagar las medidas preventivas.

La futura ley busca algo que parece obvio, pero que Chile todavía no ha logrado ordenar del todo: actuar antes de que aparezca la primera llama.

  • La propuesta contempla identificar zonas peligrosas, reducir vegetación seca, preparar a las comunidades, coordinar a los organismos públicos y establecer obligaciones y sanciones. También intenta que las viviendas levantadas junto a bosques o plantaciones sean consideradas en la planificación territorial. La Comisión Mixta cree que podría resolver las diferencias en dos o tres sesiones, aunque el calendario se estrecha a medida que se acerca el verano, de acuerdo con Diario Concepción.

Y el clima no está esperando al Congreso. La Dirección Meteorológica de Chile anticipa temperaturas máximas por encima de lo normal entre Arica y Los Lagos, mientras El Niño podría fortalecerse hacia el verano 2026-2027.

La Organización Meteorológica Mundial también proyecta condiciones más cálidas de lo habitual en buena parte de América del Sur. Eso no significa que necesariamente habrá más incendios: también influyen el viento, las lluvias, la humedad y, sobre todo, las acciones humanas. Pero sí indica que el país debe prepararse para jornadas en que el fuego pueda avanzar más rápido y volverse más difícil de controlar.

Las señales ya comenzaron a aparecer fuera del verano. Entre mayo y junio de 2026, CONAF contabilizó 135 incendios forestales, más de tres veces los registrados durante los mismos meses del año anterior. Frente a ese escenario, el Ministerio del Interior declaró una emergencia preventiva en casi todo Chile, vigente hasta marzo de 2027. La decisión permite anticipar coordinaciones y medidas especiales, pero también confirma que la próxima temporada ya es considerada una amenaza antes de que comiencen los meses de mayor calor.

Aprobar la ley antes del verano sería una señal importante, aunque el papel por sí solo no detiene las llamas. Después vendrán los reglamentos, los mapas de riesgo, los recursos y el apoyo que necesitarán municipios, familias rurales y pequeños propietarios para cumplir las nuevas obligaciones.

Si todo eso llega tarde, buena parte de la próxima temporada volverá a enfrentarse con las herramientas actuales. Chile conoce demasiado bien el costo de esperar: cuando comienza el incendio, ya no queda tiempo para despejar un terreno, abrir un cortafuego o enseñar una ruta de evacuación.

La discusión legislativa ocurre, entonces, contra el reloj. No se trata solamente de aprobar otra norma, sino de evitar que la prevención vuelva a comenzar después de la tragedia. Cada verano demuestra que combatir el fuego es indispensable, pero insuficiente.

La verdadera prueba será llegar antes: antes del humo, antes de las evacuaciones y antes de que otra familia tenga que mirar desde lejos cómo desaparece su casa.

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Chile prepara el primer ensayo de alcalinidad oceánica del Sur Global

En la Región de Los Lagos comienza a tomar forma una idea tan sencilla de explicar como compleja de llevar a la práctica: ayudar al océano a capturar una mayor cantidad de dióxido de carbono.

El proyecto OAE Patagonia busca desarrollar el primer ensayo piloto de aumento de la alcalinidad oceánica en el Sur Global, mediante la incorporación controlada de materiales capaces de transformar el CO₂ disuelto en bicarbonatos y carbonatos que podrían permanecer almacenados durante largos períodos.

La iniciativa, coordinada por CINCO Chile con apoyo de instituciones nacionales y especialistas de la Woods Hole Oceanographic Institution, también podría contribuir a reducir la acidificación del mar. Sus impulsores, sin embargo, advierten que esta tecnología debe complementar la reducción de emisiones y no reemplazarla.

  • La propuesta tiene además un componente de economía circular muy ligado a la identidad productiva de la zona. OAE Patagonia pretende utilizar las conchas descartadas por la industria del chorito como fuente de material alcalino. Una vez procesadas, serían incorporadas al sistema de tratamiento de aguas residuales de Puerto Montt, desde donde el agua alcalinizada llegaría al mar a través de emisarios existentes. El ensayo permitiría estudiar, en condiciones reales, cuánto carbono adicional podría absorber el océano, cómo medir esa captura y qué efectos tendría sobre el entorno. La experiencia todavía está en desarrollo y deberá avanzar de la mano de la fiscalización ambiental y del diálogo con las comunidades costeras.

Chile también forma parte de una investigación internacional que intenta responder una de las preguntas más importantes antes de aplicar esta tecnología a mayor escala: cómo reaccionaría la vida marina.

  • El proyecto OAEPIIP, coordinado por la Universidad de Tasmania, desarrolla experimentos similares con comunidades de plancton de 16 países. Cada laboratorio recoge agua de su propio entorno y la somete a aumentos controlados de alcalinidad, lo que permite comparar las respuestas de ecosistemas muy diferentes.
  • Los antecedentes preliminares recogidos por Carbon to Sea Initiativemuestran efectos escasos o no detectables sobre el plancton bajo las condiciones estudiadas, pero los resultados definitivos todavía están en preparación. La metodología completa fue publicada en la revista científica Biogeosciences.

La necesidad de contar con información producida en Chile estuvo en el centro del reciente taller “Aplicaciones en Océanos y Mitigación del Cambio Climático”, realizado en Puerto Montt por CINCO Chile, COPAS Coastal y el Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos.

El encuentro reunió a investigadores nacionales e internacionales y concluyó con el compromiso de avanzar durante el próximo año en una hoja de ruta para estudiar distintas alternativas de remoción marina de carbono desde las condiciones oceanográficas del país. Antes de definir una prueba en aguas residuales de Puerto Montt, los participantes plantearon la necesidad de recoger observaciones, fortalecer las capacidades científicas locales y abrir la conversación a más actores. El trabajo continuará en Valparaíso y Santiago.

El entusiasmo que genera esta posibilidad convive con preguntas que todavía no tienen una respuesta completa. Algunos minerales pueden liberar níquel, cobalto u otros metales; una modificación excesiva del pH podría afectar al plancton, las larvas de moluscos y los ciclos de nutrientes; y producir y transportar grandes cantidades de material alcalino también tendría una huella ambiental.

  • Un estudio en el Pacífico ecuatorial publicado en Communications Earth & Environmentobservó efectos mínimos del hidróxido de sodio sobre el fitoplancton, pero encontró alteraciones asociadas al olivino. A esto se suma la dificultad de comprobar cuánto CO₂ fue absorbido gracias a la intervención y cuánto corresponde al intercambio natural del océano, un desafío analizado en Nature Climate Change. Una revisión de la Agencia de Medio Ambiente del Reino Unido concluye que aún existen brechas importantes sobre sus impactos ambientales y sociales.

Otros países ya han dado pequeños pasos que pueden orientar la experiencia chilena. En el golfo de Maine, el ensayo LOC-NESS realizó en 2025 la primera prueba en mar abierto autorizada por la agencia ambiental estadounidense; sus resultados preliminares no detectaron daños sobre la vida marina durante el breve período observado. En Cornualles, un experimento monitoreado por el Plymouth Marine Laboratory redujo hasta en un 74% el CO₂ disuelto en aguas residuales tratadas con hidróxido de magnesio.

También existen ensayos electroquímicos en Washington, documentados por la NOAA, y experimentos con distintos minerales en Noruega desarrollados por GEOMAR. Son señales alentadoras, aunque todavía pequeñas: muestran que la idea puede probarse y medirse, pero no que esté lista para aplicarse de manera masiva.

OAE Patagonia tendrá justamente la oportunidad de ayudar a completar ese conocimiento desde el sur de Chile.onómicamente viable a una escala capaz de contribuir significativamente a la descarbonización.

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Señales de alerta
Los cambios en el clima, el agua y los ecosistemas que conviene mirar de cerca

La mayoría quiere reciclar, pero Chile recupera menos del 10% de sus residuos

Aunque el 53% de los chilenos declara reciclar, menos del 10% de los residuos domiciliarios se recupera efectivamente y más del 90% termina en rellenos sanitarios. La brecha también alcanza a los residuos orgánicos: un 54% de las personas quisiera compostar, pero solo el 17% lo hace. El problema es especialmente visible en la Región Metropolitana, donde el Índice de Municipios Inteligentes situó a la sustentabilidad ambiental como la dimensión más rezagada de las 52 comunas, con un promedio de 26,3 puntos sobre 100.

Frente a este escenario, autoridades y especialistas plantean que el desafío ya no consiste únicamente en crear conciencia, sino en entregar herramientas que permitan convertir la intención ciudadana en resultados concretos. Para ello se propone fortalecer la coordinación entre municipios, empresas, organismos públicos y comunidades, además de incorporar tecnologías que mejoren el seguimiento y la trazabilidad de los residuos. Iniciativas reunidas en el Catálogo de 100 Soluciones para la Ciudad buscan acercar modelos de economía circular y plataformas de reciclaje a los territorios, contribuyendo también a la adaptación de Chile frente al cambio climático.

DGA confirma grave contaminación de aguas por derrame de Minera Tres Valles

Un informe de la Dirección General de Aguas (DGA), elaborado junto con la Superintendencia del Medio Ambiente, vinculó las filtraciones del proceso de lixiviación de Minera Tres Valles con el deterioro de las aguas superficiales de la quebrada Quilmenco, en la cuenca del río Choapa. Las muestras registraron una caída del pH de 7,88 a 4,68 y concentraciones de aluminio, hierro, manganeso, cobre, arsénico y sulfatos superiores a las normas para riego o consumo humano. La autoridad concluyó que el agua analizada presenta una limitación absoluta de uso y no es apta para consumo, agricultura ni actividades pecuarias.

Los resultados fueron obtenidos tras las gestiones de fiscalización impulsadas por la Municipalidad de Illapel ante diversos organismos públicos. Frente a los antecedentes, el municipio anunció que mantendrá activo su plan de resguardo hídrico y solicitará ampliar el monitoreo a las aguas subterráneas, realizar reuniones informativas con las comunidades y comités de agua potable rural, determinar las responsabilidades ambientales y adoptar medidas que impidan nuevos escurrimientos desde las instalaciones de la minera.

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Futuro verde en marcha

Magallanes fortalece la formación técnica para la industria del hidrógeno verde

La Universidad de Magallanes, el CFT de Magallanes y la Universidad Católica de la Santísima Concepción presentaron los resultados de dos proyectos orientados a preparar capital humano para la industria regional del hidrógeno renovable. Con apoyo del Ministerio de Energía, AGCID y AECID, las iniciativas permitieron crear manuales, guías, material audiovisual y capacitaciones para docentes, además de diseñar un modelo formativo que contempla nuevas carreras, actualización curricular y trayectorias laborales vinculadas al sector. El trabajo busca dejar capacidades permanentes en Magallanes, fortalecer la colaboración entre instituciones educativas, organismos públicos y empresas, y responder a la futura demanda de profesionales y técnicos especializados.

Arquitectura al servicio de la conservación de anfibios en el Alto Maule

Titulados de Arquitectura de la Universidad de Talca desarrollaron dos intervenciones en el sector La Poza del Valle Los Cóndores para proteger el hábitat del sapito espinoso y otros anfibios amenazados del Alto Maule. El proyecto, compuesto por un mirador y una pasarela, busca ordenar el tránsito de visitantes, vehículos y ganado, evitando su ingreso a las áreas más sensibles del bofedal sin restringir el uso recreativo del lugar. La iniciativa contó con la colaboración de instituciones públicas, organizaciones locales y especialistas de la UTalca, y demuestra cómo pequeñas obras arquitectónicas pueden favorecer la educación ambiental y la conservación de ecosistemas de gran biodiversidad.

Lanzan herramienta para fortalecer la adaptación hídrica de los municipios

El Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio del Medio Ambiente y la FAO presentaron el Kit de Acción Climática Municipal por el Agua, una herramienta gratuita que orienta a los municipios en la incorporación de medidas para enfrentar la sequía, las inundaciones y otros efectos del cambio climático. Elaborado con financiamiento del Fondo Verde para el Clima, el material incluye una guía técnica sobre riesgos, normativa y gestión hídrica, además de experiencias que pueden replicarse en distintos territorios. Entre ellas destaca “Mi Barrio Hídrico”, proyecto desarrollado en Independencia que reutiliza aguas grises de edificios para regar áreas verdes y que ya ha permitido ahorrar 350 mil litros de agua.


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