MERCADOS
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Un invitado de piedra: el costo de invertir que pocos consideran antes de partir
En el mundo de las inversiones, la diferencia está en que en vez de adquirir un activo que va a perder valor en el tiempo, como un auto, estoy adquiriendo uno que no va a parar de crecer, y que lo único que me pide es tiempo.
No hablo de comisiones ni nada parecido. A la hora de poner los ahorros a trabajar, pocos integran los costos intangibles de tiene entrar al mercado.
El principal costo en tus inversiones tiene nombre: volatilidad. Ok, pero ¿qué es la volatilidad?
La definición en simple sería: las subidas y bajadas de los mercados.
Muchas veces, es la parte que nos asusta y nos lleva a tomar decisiones incorrectas.
La teoría la leí muchas veces en mi vida, pero cuando la viví en la práctica, empecé a entender el concepto de verdad.
Tomemos un ejemplo concreto para explicar. ¿Estás con ganas de cambiar el auto?
La primera idea que se nos viene a todos a la cabeza es cotizar y comprar uno nuevo. Esta es la opción de mayor precio, pero hay que reconocer que andar en un auto nuevo es muy agradable. Con esto, podríamos decir que esa compra tiene un alto retorno.
La segunda alternativa es comprar uno usado. El precio será menor, pero es probable que el auto no tenga los últimos “chiches”. El retorno también será menor y nos podemos encontrar con algunas fallas que nos manden al taller. ¿Se empieza a entender?
Mi última opción sería pedirlo prestado. No pagar nada y obtener algo a cambio. El problema es que, si me lo piden de vuelta, me voy a quedar sin auto. Además es poco probable que alguien este dispuesto a semejante préstamo.
Quizás es por eso que me sorprendo tanto cuando recuerdo mis inicios de inversionista en los que solo quería obtener los retornos y las maravillas de la renta variable, pero sin asumir el costo de la volatilidad.
De alguna manera estaba tratando de “hacer trampa” y no lo sabía, o dicho de otra manera, me estaba “colando” en la fila para evitar la espera y obtener sólo lo bueno de llegar a la ventanilla rápido.
Pero bueno, más allá de eso, esto es lo que hacen los especuladores que tratan de hacer market timing. Esto es, salir del mercado cuando creen que va a caer y apuntarle a entrar solo cuando termine la caída. O también, esos que hacen trading que quieren ganar en las caídas.
A algunos de estos “expertos en colarse” casi nunca los pillan, es verdad. Se llevan todo el retorno y nunca pagan el precio. Sin embargo, yo creería que son los menos.
Yo prefiero ver a la volatilidad como el costo que me cobra “el señor mercado” por hacer crecer mi dinero. No es una multa, es el precio que se paga por algo que me entrega beneficios.
En el mundo de las inversiones, la diferencia está en que en vez de adquirir un activo que va a perder valor en el tiempo, como un auto, estoy adquiriendo uno que no va a parar de crecer, y que lo único que me pide es tiempo.
El problema, es que la volatilidad es un costo que pocas veces vemos o internalizamos antes de invertir. Pero si lo integramos, la vida como inversionista cambia. Habrá menos sorpresas gracias a una estrategia integrada en la que la volatilidad y el tiempo están bien entendidos.
Y tú, ¿de qué lado prefieres estar?
Francisco Verdugo U.
Gerente Comercial DVA Capital
Colaboración para Coopeuch Inversiones
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