Obama se impone en las redes sociales a horas del debate presidencial
En la batalla por seducir a los votantes indecisos, aumentar el entusiasmo e impulsar la concurrencia a las urnas, se ha abierto un nuevo frente en la elección estadounidense de 2012: el #hashtagwar.
Veinticuatro horas después de que el presidente Barack Obama calificara de “Romnesia” los cambios de política de su oponente republicano, Mitt Romney, #Romnesia recorría el mundo vía Twitter. En cuestión de 48 horas, dos posteos de Romnesia sobre la página de Facebook de Obama recibieron el “me gusta” de 364.963 personas y se los compartió casi 57.696 veces. En Tumblr, una serie de imágenes animadas, o GIFs, con partes de discursos recibieron un “me gusta” o se las compartió 16.861 veces.
Hace cuatro años, cuando Facebook tenía la décima parte de su magnitud actual y antes de que los teléfonos inteligentes se generalizaran, Obama lideró el uso de medios sociales en la política presidencial. En la actualidad, Internet es parte integrante de la vida de la gente, y la campaña de Obama vuelve a tener la ventaja, lo que mejora su capacidad de comunicación con las masas en diferentes plataformas, que alcanza niveles que no eran posibles en 2008. Sin embargo, 2012 podría constituir la primera prueba de si supone una diferencia.
“Obama opera en una magnitud que difiere de la de Romney en términos de cifras”, dijo Nicco Mele, un profesor de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard que estudia la integración de los medios sociales y la política. “Estamos en los comienzos de esto. El ecosistema es muy diferente y nuevo. Es muy difícil determinar qué es lo que va a tener peso”.
Verdadera prueba
En última instancia, quién gane las elecciones se convertirá en la verdadera medición para juzgar si los 31,1 millones de “me gusta” de la página de Facebook de Obama son definitorios en relación con los 10,2 millones de Romney. Las encuestas indican que los votantes esperan que los candidatos tengan presencia en los medios sociales. La campaña de Obama usa la actividad online para impulsar la recaudación de fondos, reclutar voluntarios y buscar indicios de si ha tenido éxito en lo que respecta a convencer a los votantes.
Pueden observar conversaciones online, reunir datos sobre qué mensajes tienen peso y por qué. Se trata de una estrategia de múltiples vías, y hay diferentes sitios que apuntan a distintos sectores demográficos y desempeñan distintos papeles.
Twitter, por ejemplo, llega a la comunidad política más que a los votantes indecisos, según un funcionario de campaña. Conforma percepciones, proporciona una cobertura diaria y acelera los ciclos de noticias de una forma que los funcionarios de campaña dicen que ilustró el primer debate presidencial en Denver. El equipo de Obama perdió la guerra en Twitter porque en cuestión de 30 minutos ya había quedado establecido que el presidente había perdido, dijo un funcionario.
“La gente nada en un mar de información política y diálogo político”, dijo Lee Rainie, director del Proyecto Internet y Vida Estadounidense de Pew. “El sistema se ha expandido porque los medios sociales son ahora una parte muy importante del mensaje de la campaña y de la forma en que la gente habla sobre la elección”.