En medio de polémica por Caso Caval, presidente del Banco de Chile sale a criticar reformas de Bachelet
Pese a la buena salud del Banco de Chile, cuyos números saltan vigorosos, el presidente del directorio, Pablo Granifo, salió a hacer duras críticas al Gobierno y la agenda de reformas que impulsa.
"Vivimos un clima de incertidumbre originado en la multiplicidad de reformas (…), desde los proyectos de mayor impacto hasta un sinnúmero de iniciativas menos publicitadas", dice en la memoria del banco del Grupo Luksic, de acuerdo a una nota publicada hoy en diario Pulso.
El banco ha sido blanco de críticas luego de que Andrónico Luksic se reuniera con Sebastián Dávalos, hijo de la Presidenta, para discutir un préstamo a la sociedad que comparte con su esposa Natalia Compagnon, Caval.
Pese a que en 2014 hubo una inflación sobre el rango, razón que ayudó a las buenas cifras, su presidente reconoció en el texto que "el ejercicio recién terminado fue un año complejo. (…). Vemos con preocupación ciertas tendencias y situaciones que develan complejidades profundas y probablemente tendrán efectos en el mediano y largo plazo en Chile en general y en el sistema financiero", sentenció Granifo.
Además, culpó en parte a la política interna por el bajo desempeño económico del país, sumado al contexto internacional.
Cree que los proyectos y reformas, que buscan "un mayor protagonismo del Estado" aumentan las regulaciones al sector privado, lo que "naturalmente ha traído incertidumbre a este sector".
Apuntó, además, a que la implementación de medidas como la rebaja en la tasa máxima convencional o limitar el historial financiero de los clientes, a lo que se suman nuevas regulaciones, ha aumentado considerablemente "el éxodo de clientes del sistema financiero formal, llegando a 100 mil personas". A su parecer, hoy "prosperan las firmas que ofrecen créditos fuera del sistema regulado".
Las críticas salpicaron también al Gobierno de Sebastián Piñera, administración a la que responsabiliza por el nuevo marco regulatorio que complica a los cajeros automáticos, cuyas medidas se suman al aumento de robos a los dispensadores.