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El director de Repsol en Argentina se defiende por la venta de sus acciones

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Antonio Gomis, director de Repsol en Argentina y responsable de la petrolera en YPF, vendió 9.424 acciones de Repsol el 11 de noviembre del pasado año, cuatro días después de que la compañía explicara el gran potencial del yacimiento de Vaca Muerta, en Argentina, «el mayor descubrimiento de la historia» de la compañía, según informó la pasada semana Expansión en Orbyt.

El ejecutivo ha decidido salir al paso de las sospechas suscitadas por la venta de sus títulos remitiendo una carta a varios medios de comunicación , entre ellos EXPANSION, en la que el directivo de la petrolera española se defiende de las insinuaciones de uso de información privilegiada sobre la posterior nacionalización de YPF y su previsible impacto en la cotización de Repsol. [Consulte aquí la carta].

Gomis explica en su misiva que se desprendió de sus acciones tras la presentación de resultados correspondientes al tercer trimestre por parte del grupo, ajustándose así a las políticas de gobierno corporativo de la petrolera. Y lo hizo en un momento en que «nada permitía presagiar que iba a producirse un brusco y radical giro en las relaciones entre el Gobierno Argentino e YPF». La expropiación de la compañía argentina se anunció el pasado 16 de abril, cinco meses después de la operación de venta de las acciones.

Públicamente, las hostilidades del Gobierno argentino arrancaron en enero de este año. Desde entonces, Repsol ha perdido en bolsa casi un 40%. El anuncio de la expropiación se produjo el 16 de abril. Pero en noviembre, concretamente el día 2, se produjo un primer rifirrafe, aunque no trascendió hasta más tarde, cuando se conoció que, en el consejo de YPF de aquel día, Roberto Baratta, consejero del Gobierno, vetó la distribución de dividendos.

Según subraya Gomis en su carta, a pesar de su negativa al pago de dividendos, el representante del Gobierno en el consejo de administración de YPF se mostró entonces «de acuerdo con la actividad que la compañía viene desarrollando». «A finales de ese mismo mes de noviembre, y ante una nutrida concurrencia, el propio ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de Argentina (ahora interventor de YPF) dio nuevas muestras expresas de apoyo a la gestión de YPF», explica en la misiva.

Gomis vendió, según consta en la CNMV, a un precio medio de 22,07 euros por acción, con lo que habría ingresado 207.987 euros. Un dinero que, según indica Gomis en su carta, destinó a saldar un préstamo solicitado para la compra una vivienda. El directivo subraya que la venta de esas acciones fue comunicada a la CNMV (y a la CNV de Argentina) en la forma y en los plazos fijados para ello y que, tras la operación, aún mantiene 6.585 acciones de Repsol.

«Todo lo anterior se puede resumir en que, además de que existía una razón objetiva para la venta, la fecha para realizar la misma era la más adecuada por el pleno conocimiento que tenía el mercado de las actividades de Repsol y de YPF, actué con total transparencia, y las relaciones con la Administración Argentina eran extraordinariamente buenas», sentencia Gomis, que revela haber remitido a la CNMV toda la información y documentación relativa a la transacción.

«Lamento profundamente las interpretaciones que mi actuación haya podido originar y, desde luego, lamento asimismo el perjuicio que ello pueda causar a Repsol, en estos momentos tan dramáticos para la compañía», dice Gomis. Desde Repsol se explica que la venta de acciones que se debió a razones personales y descartan totalmente que Gomis se anticipara, con conocimiento de causa, a la debacle bursátil que sufrió la petrolera después, por la expropiación de YPF.

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