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¿Se acabó la bonanza? Administradores de activos prevén retorno más acotados

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La idea de que ‘todo tiempo pasado fue mejor’ está hoy más arraigado que nunca en la industria financiera. Analistas, economistas y gestores de inversiones hoy comparten cierto grado de pesimismo al hablar sobre las rentabilidades futuras de los portafolios en prácticamente todas las clases de activos financieros.

No es que los expertos sean contrarios a la expectativa de recuperación de la economía mundial en el largo plazo. Se trata, más bien, de la creencia en que, a pesar de esto, los retornos de las inversiones serán más acotadas de lo que fueron en las últimas décadas.

En números, desde 2003 a la fecha, se observa que la década ha sido para el mundo en desarrollo en materia de inversiones. Y es que la clase de activo que más ha rentado ha sido la renta variable latinoamericana acumulando un retorno de 210,6%. Dentro de esto destaca el IPSA con un aumento de 182,37%. También destacaron las acciones emergentes en general, con un avance de 123,9%.

Bastante más rezagada es la situación del mundo desarrollado. El S&P500 subió 44,7% en el periodo, mientras que MSCI Desarrollado un 40%. La renta fija (bonos del tesoro de EEUU entre 7 y 10 años) sólo acumulan una ganancia de 24,6%.

¿Pero existen razones de peso para pensar que esta magnitud de ganancias en general no se repetirá?

Aunque los argumentos pueden ser variados, los expertos coinciden en señalar a los programas de estímulo monetario de los principales bancos centrales del mundo como los primeros responsables.

Para el gerente corporativo de inversiones de Principal, Valentín Carril, dichos programas son en realidad la única gran responsable que influirá en los menores retornos en las inversiones.

Explica que, además de mantener a las tasas base por el suelo, lo que afecta a toda la renta fija en sus distintas categorías, los estímulos monetarios han obligado a los inversionistas a buscar alternativas de inversión a los bonos. En este sentido, son las acciones las que se han ganado el interés de los inversionistas. Así, los precios de las acciones han subido, con lo que el costo de entrada a dicha clase de activos también ha terminado subiendo. En suma, “en todos los activos financieros ha habido una recuperación de precios y por ende la rentabilidad futura ahora es menor”, dice el economista.

A este argumento, la gerente de estrategia de IM Trust, Paulina Yazigi (quien calcula retornos de largo plazo), agrega que los menores crecimientos a los esperados en las distintas economías del mundo también son una variable importante que disminuye las perspectivas de retorno. “Esta razón puede ser transitoria, pero es una realidad que Europa recién estará saliendo de una recesión el próximo año”, dice. A esto se suma que la recuperación de EEUU no ha sido notoria, que Japón recién está tratando de salir de una década de estancamiento y que China ya no está creciendo a dos dígitos, explica Yazigi.

Otros argumentos que podrían explicar los menores retornos, aunque no son de consenso, son la mayor regulación para la banca a nivel mundial, y por lo tanto mayores restricciones en el acceso a financiamiento. Por otro lado, también se habla del desapalancamiento, que desincentiva a las personas y las empresas a incurrir en mayores gastos.

IMPLICANCIAS PARA LOS ACTIVOS
Valentín Carril de Principal señala que, aunque el contraste que mostrarán los retornos durante la próxima década no será tan evidentes como con la década pasada debido al capítulo de la crisis, sí lo será en comparación con los últimos 120 años. En este sentido, asegura que “los inversionistas deberán prepararse para tener rentabilidades menores al promedio histórico en toda gama de activos para la próxima década”.

Pero los ánimos no vienen deprimidos sólo desde este año. Eugenio Symon, socio y director de Econsult Asset Management, afirma que “la crisis del año 2008 afectó severamente la capacidad de asumir riesgos por parte de los inversionistas y esto aún perdura”. Dicho episodio habría sido con el tiempo el punto de inflexión histórico en el cambio de expectativas de retornos.

RENTABILIDADES DECRECIENTES
Los retornos decrecientes que en el tiempo han tenido los fondos de pensiones son una muestra de que con el paso del tiempo los gestores y los inversionistas han debido enfrentar un escenario más difícil.

A fines del 2011, el FMI identificó en un informe que el retorno agregado de los fondos de pensiones en sus primeros 10 años fue de 12% ajustado a inflación, mientras que en los últimos 10 años (al momento del informe) el retorno agregado sólo llegaba al 6%.

Al respecto, el gerente general del multi family office Octogone, Manuel Bengolea, señala que en el mercado local se ha vuelto más difícil lograr las rentabilidades pasadas debido a que “el nivel de riesgo del país cambió radicalmente”. Explica que en la primera década de las AFP, estas invertían en bonos de gobierno, cuando no tenían grado de inversión, y en acciones, que en la época tenían un altísimo nivel de riesgo.

Es por eso que afirma que: “hoy en día es imposible para las AFP tener la rentabilidad que tuvieron en el pasado, porque el riesgo que se asumió en el pasado fue gigantesco”.

ESCEPTICISMO
A pesar de que la tesis de menores retornos esperados en el futuro es ampliamente compartida, también existen escépticos. Es el caso del director de inversiones del multi family office Buenavista Capital, Juan Manuel Carvallo.

A juicio del experto, la idea no sería aceptable en términos generales porque “depende de la clase de activo”.

“Con la renta fija global con grado de inversión y en dólares, por ejemplo, podría afirmar que los retornos van a ser más bajos o negativos”, dice. Pero indica que un período de 10 a 15 años es demasiado largo como para prever sus retornos.

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