Tomás Izquierdo: Hay un 75% de probabilidad de que no sea necesario bajar la tasa este año
En conversación con ESTRATEGIA, el gerente general de Gemines, miembro del GPM, indicó que en 2015 el país podría retomar un crecimiento por sobre el 5%.
—¿Cuáles son sus recomendaciones de tasas y en qué se sustentan?
—Cada vez es más probable que no sea necesario bajar la tasa de interés en este ciclo. Esto, porque la desaceleración perdió fuerza, la economía está estabilizándose en un crecimiento entre 4% y 4,5% para este año, y en torno a 4,5% para 2014. Es una especie de enfriamiento después de un período de crecimiento por sobre el PIB tendencial, que viene bien en una economía que está con un déficit de cuenta corriente bastante alto.
—¿Qué efecto tendría un eventual recorte?
—Uno más inmediato sobre el tipo de cambio, que ya ha tenido una devaluación relevante. Esto podría provocar presiones inflacionarias en un contexto de crecimiento del consumo todavía muy fuerte. Hay una probabilidad del orden del 70% u 80% de que en este ciclo no sea necesario bajar la tasa de interés. Eso es nuevo respecto a lo estábamos viendo hace un par de meses.
— ¿Cuánto espera que crezca el país en los próximos años?
—Para este año del orden de 4,3% y para el próximo de 4,5%. Para 2015 podríamos retomar uno sobre el 5%.
— ¿Por qué no se puede dar esa cifra en 2014?
—Veo poco probable que el 2014 crezcamos sobre 5%, salvo que el escenario externo tenga una mejora significativa respecto a lo que hoy estamos previendo. Estoy convencido de que una vez que las economías desarrolladas consoliden su recuperación, eso también va a tener un impacto sobre las emergentes grandes, particularmente China, y eso también tiene un impacto sobre Chile.
—El BID ha señalado que podemos crecer un punto y medio más que lo actual en base a mejoras en la productividad. ¿Cómo se logra eso?
—A más largo plazo, sostener crecimiento sobre el 5% evidentemente pasa por temas más duros y uno de ellos es una productividad más alta. Y eso pasa por dar las señales institucionales adecuadas. Todavía hay espacio para hacer reformas al mercado laboral, que lo hagan, en definitiva, más flexible, pero principalmente por una mejoría en la educación y en la capacitación de los trabajadores. Son los únicos elementos más de fondo. Me preocupa que la productividad de las pymes sea muy baja. Aportan mucho al empleo, pero muy poco al producto, y eso pasa por mejorar la eficiencia y capacidad de los trabajadores, pero también por la gestión. Es un desafío prioritario para sostener el crecimiento y mejorar la distribución de los ingresos.
—¿Qué ocurre con las carencias energéticas?
—Tengo la impresión de que las negociaciones políticas que se están dando para destrabar la agenda energética van bien encaminadas. Así que esperemos que el próximo año algo de eso mejore.