Conflicto en los puertos de EE.UU. repercute en todo tipo de empresas
A medida que los empleadores en los puertos de la costa occidental de Estados Unidos se rehusaron el lunes a descargar buques por el sexto de los últimos 10 días, la disputa contractual que se prolonga por nueve meses con los trabajadores portuarios se está convirtiendo en un significativo problema para las empresas.
Las naviera Maersk Line ha cancelado algunos viajes, mientras que China Ocean Shipping (Group) Co. indicó que omitiría al menos un puerto. A su vez, los camioneros que habitualmente transportan un promedio de cinco contenedores al día desde el Puerto de Oakland ahora con suerte se llevan uno. Un corredor de aduanas dijo que a sus clientes les están imponiendo multas de hasta US$300 al día por contenedores que se mantienen durante mucho tiempo en los muelles, aunque están atrapados allí.
Los retrasos están causando severas disrupciones a los propietarios de pequeñas empresas con un inventario limitado para cubrir sus ventas. Las cadenas minoristas, que hasta ahora habían salido ilesas, empiezan a sentir el impacto. El fabricante de jeans Levi Strauss & Co. podría no hacer las entregas de algunos productos para el próximo trimestre.
Las demoras en los puertos de la costa occidental de EE.UU. también ocasionan dolores de cabeza para las automotrices. Honda Motor Co.estaba sufriendo hasta el lunes escasez de partes en plantas en Ohio, Indiana y Canadá que afectará su producción durante múltiples días en la próxima semana.
Las negociaciones entre la Pacific Maritime Association y el sindicato International Longshore and Warehouse Union se han paralizado en días recientes. Aunque los principales puntos de desacuerdo —incluyendo el plan de salud y el mantenimiento del chasis para transportar contenedores— se han resuelto, un problema de arbitraje tiene a ambas partes en un impasse.
La Casa Blanca informó el sábado que enviará al secretario de Trabajo para participar en las negociaciones e instar a ambas partes a llegar a un acuerdo. Un mediador del gobierno federal ya ha participado en las conversaciones.
La Coalición del Transporte de Agricultura estima que los retrasos y la congestión en los puertos han reducido las exportaciones agrícolas estadounidenses en US$1.750 millones al mes, mientras que el Instituto de Carne de Norteamérica coloca las pérdidas para los productores estadounidenses de carne y productos avícolas en más de US$30 millones a la semana.
Las demoras podrían costarles a los minoristas hasta US$3.800 millones este año, según un análisis por la consultora Kurt Salmon. Si se agregan los costos de desvío de rutas y otros gastos, los costos totales para los minoristas podrían ascender a US$7.000 millones este año, indicó la firma.
Para Levi Strauss & Co., “la situación ha pasado de manejable a mala”, precisó el presidente ejecutivo Chip Bergh.
Levi Strauss importa un tercio de su mercancía por la costa oeste de EE.UU. Bergh subrayó que los retrasos de cuatro días se están extendiendo a dos semanas. Esto podría acortar el período de ventas para la temporada de primavera (el segundo trimestre en EE.UU.) en tránsito que deberían entregarse en marzo y abril. Bergh dijo que considera transportar algunos bienes por aire y desviar otros a la costa este de EE.UU. Tales alternativas, sin embargo, con costosas.
Macquarie Research estima que el costo de los envíos de China a la costa este de EE.UU. ha aumentado 25% en los últimos 13 meses a medida que más bienes inundan los puertos de la costa este.
Softline Home Fashions, un gran importador de telas para cortinas y otras decoraciones para el hogar, tiene alrededor de US$800.000 bienes en espera a ser descargados para cadenas minoristas como Wal-Mart Stores Inc., J.C. Penney Co. JCP +1.77% y Bed Bath & Beyond Inc.
“Estamos en problemas en estos momentos con nuestros clientes”, reconoció el presidente de Softline Jason Carr. “Es un gran dolor de cabeza”.
Fuente: Wall Street Journal