Altos dirigentes de la organización fueron detenidos hoy en Suiza
EE.UU. le muestra tarjeta roja a la FIFA: “Esta es una Copa del Mundo del fraude”
«Los detenidos utilizaron sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales, y lo hicieron una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo», sostuvo la fiscal general de Estados Unidos, Loretta E. Lynch.
La fiscal general de Estados Unidos, Loretta E. Lynch, aseguró que el Departamento de Justicia de este país está “determinado a acabar con la corrupción en el mundo del fútbol”.
“Los detenidos utilizaron sus posiciones de confianza para solicitar sobornos a cambio de los derechos comerciales, y lo hicieron una y otra vez, año tras año, torneo tras torneo”, afirmó Lynch en rueda de prensa junto al director del FBI, James B. Comey y otros altos cargos.
Anteriormente, el departamento de Justicia de EE.UU. hizo público un comunicado en el que anuncia que han sido presentadas 47 acusaciones ante el tribunal de Brooklyn (Nueva York) por “organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero”, entre otras.
Entre los cargos por enriquecimiento ilícito durante 24 años mediante la corrupción del fútbol, los beneficiarios habrían logrado “lucrativos derechos de comercialización en los medios y marketing en los torneos internacionales”.
“Corrupción rampante, sistemática y profundamente enraizada” es la descripción de la fiscal general Loretta Lynch, que puntualiza que “se ha extendido en las dos últimas generaciones de federativos que abusaron de sus puestos de confianza para conseguir millones de dólares en mordidas y sobornos”.
La fiscal general norteamericana señala como víctimas a multitud de competiciones y torneos de países en desarrollo que deberían haberse beneficiado de los ingresos generados con la comercialización de los citados derechos y los aficionados en Estados Unidos y en todo el mundo.
Algunos de los responsables de estos delitos pueden afrontar penas de cárcel de 20 años, según la nota, que precisa que además de los 10 años de prisión que le pueden pedir, a Figueredo le podrían revocar su nacionalidad estadounidense por falsificación.
Dos vicepresidentes de la FIFA, el uruguayo Eugenio Figueredo y el caimanés Jeffrey Webb, así como el ex presidente de la Conmebol, el paraguayo Nicolás Leoz, figuran entre los 14 acusados por Estados Unidos por corrupción. El resto de los federativos acusados son el costarricense Eduardo Li, el nicaragüense Julio Rocha, el trinitense Jack Warner, el venezolano Rafael Esquivel, el brasileño José María Marín y el caimanés Costas Takkas.
La Justicia estadounidense no ha formulado cargos contra el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, que se presenta a la reelección para un quinto mandato el próximo viernes en el Congreso de la FIFA en Zúrich.
Asimismo, el Ministerio de Justicia y Policía de Suiza confirmó la detención esta madrugada de seis de estos altos responsables de la FIFA que estaban en Zúrich y cuya extradición ha sido concedida a Estados Unidos. También están acusados los ejecutivos de empresas relacionadas con la FIFA, Alejandro Burzako, de la argentina Torneos y Competencias; Aaron Davidson, de Traffic Sports USA, y Hugo y Mariano Jinkis, del Full Play Group de Argentina. Según esta investigación los acusados estarían implicados en la obtención de sobornos por valor de más de 150 millones de dólares, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
FBI
Agentes del FBI registraron las oficinas de la Confederación de Fútbol del Norte, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF) en la ciudad estadounidense de Miami Beach, sin que hasta el momento hayan trascendido detalles sobre la investigación.
Según pudo comprobar Efe en el exterior de las oficinas de la CONCACAF, los agentes del FBI siguen en el interior de la sede del organismo mientras decenas de periodistas y cámaras de televisión aguardan a que concluya el registro.
La intervención policial en Miami forma parte de la operación puesta en marcha por Estados Unidos contra directivos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), a los que acusa de organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero, entre otros delitos.
La llegada de los agentes del FBI a la sede de la CONCACAF en Miami Beach se produjo de madrugada, cuando no había en la sede ningún representante del organismo deportivo, y al mismo tiempo en que se producía en la ciudad suiza de Zúrich la detención en un hotel de seis directivos de la FIFA.
Entre los detenidos en Zúrich se encuentra el presidente de la CONCACAF, el británico Jeffrey Webb, también vicepresidente de la FIFA.
Fuera de las oficinas de la CONCACAF de Miami Beach permanecen aparcados tres vehículos policiales y una furgoneta del FBI, mientras los agentes entran y salen sin que haya trascendido más información.
Los detenidos son el uruguayo Eugenio Figueredo, vicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) y vicepresidente de la FIFA; el costarricense Eduardo Li, presidente de la Federación Costarricense de Fútbol (FEDEFUTBOL) y funcionario de la FIFA.
El brasileño José María Marín, miembro ejecutivo de la Confederación Sudamericana de fútbol (CONMEBOL); el nicaragüense Julio Rocha, expresidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol y funcionario de la FIFA.
El británico Costas Takkas, exsecretario general de la Federación de Fútbol de Islas Caimán; el británico Jeffrey Webb, presidente de la Confederación de Fútbol de América del Norte, de América Central y del Caribe (CONCACAF) y vicepresidente de la FIFA.
Y el venezolano Rafael Esquivel, presidente de la Federación venezolana de Fútbol y miembro ejecutivo de la Confederación sudamericana de fútbol (CONMEBOL).
La investigación penal que lleva a cabo la Fiscalía de Nueva York está relacionada con la concesión de derechos a medios y derechos de mercadotecnia y patrocinio de competiciones organizadas en Estados Unidos y en América del Sur.
Según la investigación, los acusados estarían implicados en la obtención de sobornos por valor de más de 150 millones de dólares.