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La UC hizo méritos en Rancagua, pero no alcanzó la punta

La UC hizo méritos en Rancagua, pero no alcanzó la punta

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El empate 1 a 1 frente a O’Higgins ocultó los méritos cruzados para llevarse el triunfo. De nada sirvió su control del juego, porque la excelente actuación del arquero rival y malas definiciones impidieron al equpo de Mario Salas retirarse desde el estadio El Teniente con el botín que buscaba: alcanzar a Unión La Calera en la cima de la tabla.


El Mostrador Fuente Preferida

Pese a un esfuerzo elogiable desplegado durante todo el partido, Universidad Católica se retiró del estadio El Teniente de Rancagua con un frustrante empate 1 a 1 con O’Higgins que lo privó de alcanzar a Unión La Calera en la cima de la tabla de posiciones.

Las ganas de la UC quedaron demostradas con un predominio claro durante el primer tiempo. Gracias al buen juego de Pulgar y Bottinelli en el centro del campo, bien acompañados por los laterales Gómez y Cordero, la UC encerró a O’Higgins contra su arco y a través de una circulación rápida del balón impuso sus términos.

Los de Rancagua vieron cortados sus circuitos. Hugo Droguett quedó demasiado solo en el medio y no contó con la ayuda debida de parte de los externos Damián Lizzio y Gastón Lezcano. Así, en esos primeros 45 minutos el público local debió resignarse a entusiasmarse con esporádicos pases largos mal aprovechados arriba.

El 57 por ciento de posesión de la pelota en esta primera etapa no fue tan solo un dato estadístico a favor de los cruzados. Si un equipo debió retirarse victorioso en ese lapso, debió ser la UC. Tuvo al menos tres posibilidades de gol desperdiciadas por Roberto Gutiérrez, Erick Pulgar y Juan Pablo Gómez. Hubo malas definiciones como también tapadas salvadoras del excelente arquero o’higginiano, el argentino Jorge Carranza, la mejor figura del partido.

Incluso la UC pudo haber abierto el marcador de no ser por el gol erróneamente anulado por el árbitro Enrique Osses al goleador Roberto Gutiérrez. Un disparo al travesaño de Darío Bottinelli en el minuto 35 fue conectado con el rostro por el goleador, pero equivocadamente Osses marcó una mano inexistente e incluso le mostró tarjeta amarilla al delantero.

No sería el único error grave del cuerpo arbitral en el primer tiempo. Justo en el minuto 45 O’Higgins abió el marcador gracias a un gol viciado de Pablo Calandria, quien recibió el balón en posición de fuera de juego, aunque no lo estaba en el inicio de la jugada, pues el tiro libre de Braulio Leal fue peinado primero por Nicolás Vargas y dejó solo al verdugo de la UC. Se trata de un error de interpretación que se está haciendo común en el fútbol chileno. Tan común, que ni siquiera los de la UC atinaron a reclamar.

Fue un resultado parcial injusto para la UC y un premio desmedido para O’Higgins, que pese al buen nivel de su plantel fue incapaz de plantearse de igual a igual ante un rival duro pero abordable, renunciando a imponer su localía.

El segundo tiempo mostró facetas más variadas.

De partida, el control absoluto de la UC se desdibujó en los primeros 15 minutos. Tensionada por ir en desventaja y dejar escapar la posibilidad de alcanzar a Unión La Calera, el elenco de Mario Salas prefirió el vértigo, pero con ello permitió que el equipo celeste se hiciera del balón gracias, principalmente, a la sabiduría de Hugo Droguett, y al buen tino del joven César Fuentes.

Justo cuando los cruzados miraban impotentes el paso del tiempo en el minuto 61 llegó la jugada que provocó una sucesión de cobros que cambiaron el rumbo del encuentro. Al penal del lateral derecho Yerson Opazo sobre Gutiérrez, le siguió el correcto cobro de Osses y la expulsión del infractor por doble tarjeta amarilla. Darío Bottinelli no dejó pasar la ocasión y con un disparo a media altura al centro del arco pudo batir por fin a Carranza que eligió su lado izquierdo.

Inesperadamente la UC se encontró con todas las posibilidades para llevarse los tres puntos. O’Higgins, en cambio, se echó definitivamente atrás para resistir como fuera.
Tanto Salas como el entrenador rancagüino Pablo Sánchez movieron sus piezas. El de la UC, para sumar hombres en la ofensiva; el de O’Higgins, para cerrar sus flancos, por los que había pasado más de un mal rato en el primer tiempo.

Pero el ataque constante de la UC se hizo infructuoso. Pese al cansancio, los jugadores locales mantuvieron su orden defensivo y hasta se dieron el tiempo para meter peligrosos contragolpes. Hubo oportunidades de lado y lado, pero el marcador no se movió. Premio para la cautela celeste y castigo para la ambición cruzada.

Al cabo de la séptima jornada, Universidad Católica sumó 14 puntos y quedó a dos del puntero Unión La Calera. Incluso es superado por la Universidad de Concepción y San Marcos de Arica, ambos con 15. Pero lo menos grato es que permitió que el que con el correr del torneo puede ser su más peligroso oponente en su carrera al título, Colo Colo, le descontase dos puntos.

Por ahora, la afición cruzada sigue soñando con alcanzar la punta. Su equipo tiene cualidades para ello, pero aún debe hacer más consistente su juego ofensivo para que ese deseo se transforme en realidad.

PORMENORES
ESTADIO: El Teniente
PÚBLICO: 8.187 espectadores
ÁRBITRO: Enrique Osses

O’HIGGINS (1): Jorge Carranza; Yerson Opazo, Albert Acevedo, Hans Martínez, Nicolás Vargas; Braulio Leal, César Fuentes, Hugo Droguett; Gastón Lezcano (Guillermo Cubillos, 63′), Pablo Calandria (Sebastián Pinto, 63′) y Damián Lizzio (Santiago LIzana, 46′). Director Técnico: Pablo Sánchez.

UNIVERSIDAD CATÓLICA (1): Franco Constanzo; Juan Pablo Gómez (Alfonso Parot, 81′), Cristián Álvarez, Walter Ibáñez, Fernando Cordero; Claudio Sepúlveda (Diego Rojas, 63′), Erick Pulgar, Darío Bottinelli; Álvaro Ramos, Roberto Gutiérrez y José Luis Muñoz (David Llanos, 75′). Director Técnico: Mario Salas.

GOLES: Pablo Calandria (O’Higgins), 45′; Darío Bottinelli (Universidad Católica), 63′.

TARJETAS AMARILLAS: Braulio Leal y Yerson Opazo (O’Higgins); Roberto Gutiérrez y Darío Bottinelli (Universidad Católica).

TARJETA ROJA: Yerson Opazo (O’Higgins).

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