Efeméride: el día que murió el fútbol (video de la tragedia)
Parafraseando a Don MacLean, quien compuso “American Pie” y evocó a los artistas que fallecieron en el trágico accidente del 3 de febrero de 1959 (Ritchie Valens, Buddy Holly y The Big Popper), el 3 de abril de 1961 es una fecha instalada en el dolor colectivo por la tragedia del club Green Cross, entonces asiduo animador del torneo de Primera División chileno.
El sábado 1 de abril, la Selección de Osorno se impuso por la cuenta mínima a Green Cross en duelo válido por la Copa Chile. En el plantel osornino brillaba Rubén Marcos (mundialista en 1966 y figura del Ballet Azul), junto a otros próceres locales como Rubén Acuña y Alberto “Pajarito” González. El gol del partido, disputado en el Estadio Bancario osornino fue obra de Guillermo Díaz.
48 horas más tarde, a las 23:57 horas, el avión DC-3 de LAN Chile, que transportaba a parte del plantel de Green Cross se estrelló frente a Linares, en el cerro Lástimas, en el cordón de Nevados del Longaví (VII Región). Lo cierto es que la delegación del club santiaguino decidió regresar en dos vuelos a la capital, tras haber jugado el sábado en la ciudad sureña. La mayoría del plantel y dirigentes optaron irse en ese segundo y fatídico vuelo, que en teoría no ofrecía escalas.
El viaje del DC-3, que había despegado desde el aeródromo de Pampa Alegre en Osorno, se reportó por última vez a las 19:35 para informar un desvío de ruta.
Lo que vino a continuación es tragedia pura, pues la nave se estrelló contra la montaña, aparentemente por culpa del congelamiento de parte del fuselaje.
Mario Cárdenas, quien se desempeñaba como dirigente de la comisión fútbol de la Asociación de Fútbol de Osorno evoca: “Compartimos un momento con ellos, porque a las horas debían dirigirse a Pampa Alegre para abordar el avión. Nosotros estábamos felices con la victoria porque era un muy buen equipo”.
Tras las primeras noticias que confirmaban el accidente, comenzó el proceso de búsqueda, el que se extendió hasta el martes 11 de abril, cuando se localizaron restos de la aeronave, unos cuantos vestigios humanos, además de algunos implementos que dieron luces de que se trataba del DC-3.
Ratificado el hallazgo, comenzó el doloroso trance de sepultar a las víctimas. Muchas de ellas sólo recibieron exequias simbólicas, al no poderse identificar sus restos. Los nombres que dejaron su huella en la eternidad fueron los futbolistas Alfonso Vega, José Silva, Dante Coppa, David Hermosilla, Héctor Toledo, Manuel Contreras y Berty González, más Lucio Cornejo (árbitro), Mario González (kinesiólogo), Gastón Hormazábal (árbitro), Luis Medina (dirigente de la ANFA), Pedro Valenzuela (de la ACF, predecesora de la actual ANFP). En total, 24 víctimas fatales.
Sin embargo, hubo una pérdida que traspasó las fronteras de nuestro país: Eliseo Mouriño Oyarbide, insigne volante argentino, con paso en Boca Juniors y Banfield, ex seleccionado trasandino (mundialista en Suecia 1958 y campeón sudamericano en un par de ocasiones). Mouriño llegó unos días antes del partido a Green Cross, y pidió acompañar al equipo en su periplo a Osorno para ir conociendo a sus nuevos compañeros. No alcanzó a debutar. Su nombre hoy honra una de las galerías del estadio Florencio Sola (del club Banfield), lo que grafica su categoría de crack. De hecho, en esa temporada se alzaba como una de las contrataciones más importantes de nuestro fútbol.
“Estaba muy contento cuando le surgió la oportunidad de trabajar en Chile. El choque del avión contra una alta cumbre de la cordillera fue un choque también para sus hermanos y su madre. Perdían a un ser que les había dado mucho”, recordó en una entrevista en 2014 su sobrino Francisco Martoccia.
Los funerales de las víctimas se realizaron el 17 de abril. Una multitud acompañó el cortejo, en una impactante muestra de dolor colectivo que todavía se recuerda.
El torneo pasó a llamarse Copa Green Cross y fue ganado por Santiago Wanderers, pero a esas alturas ya nada importaba.
El fútbol había muerto.
VIDEO CON INFORMACION DEL HALLAZGO DE LOS RESTOS DEL AVION ESTE AÑO, CORTESIA DE Deutsche Welle
FOTOS: