Efemérides: la Copa de Inglaterra no la ganan los ingleses
23 de abril de 1923: por primera y única vez en la historia, la versión de la Copa de Inglaterra correspondiente a ese año no quedó en manos de ningún equipo inglés, sino de los galeses del Cardiff City, cuadro en el que militara el chileno Gary Medel hace un par de temporadas.
El tema no fue tan simple como parece, pues el Cardiff tuvo al frente al poderoso Arsenal de Herbert Chapman, que ya exhibía el famoso esquema táctico WM, puesto de moda luego en nuestro país gracias al Colo Colo de Francisco Platko.
En rigor, los galeses no figuraban en ninguna parte como favoritos. Menos, dado el escenario donde se jugaría tan importante duelo: el mismísimo Estadio de Wembley, inaugurado sólo cuatro años antes y reservado exclusivamente para la selección inglesa y para la final de este torneo. Los jugadores del Cardiff ya se daban por «pagados» por el mero hecho de llegar a esa instancia.
Sin embargo, y a pesar de que Arsenal estableció un dominio desde el arranque, pasados los 70 minutos el partido se mantenía 0-0. A los 74′, una de las pocas cargas de la visita terminó con un extraño gol del Cardiff, dado que el remate del delantero Ferguson superó la mala respuesta del arquero Lewis, que vio cómo el balón escurría lentamente entre sus manos y, cuando intentó reaccionar, sólo consiguió meter aún más la pelota en su arco.
Ese 1-0 resultó inmutable. Obviamente, todas las miradas se centraron en el meta del Arsenal, quien para colmo de males era… galés de nacimiento y portero de la selección de su país.
Así, la Copa viajó a Cardiff, entre la alegría de sus jugadores, los que atribuyeron la victoria a Trixie, un gatito negro que el equipo había adoptado en la víspera de la final y que estuvo presente en Wembley.
Los del Arsenal, en cambio, apuntaron con el dedo acusador al meta Lewis, quien no encontró nada mejor para justificar su error que culpar a la nueva camiseta que estrenó en ese partido. «Me trajo mala suerte», dijo.