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Opinión: brasileño Ricci se quedó sin autoridad referil y moral

Opinión: brasileño Ricci se quedó sin autoridad referil y moral

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El juez dirigirá Argentina-Paraguay esta noche pese a su arbitraje en el partido entre chilenos y uruguayos


La designación del brasileño Sandro Ricci para arbitrar esta noche la semifinal entre Argentina y Paraguay en Concepción representa otro error en las continuas decisiones desacertadas de la Conmebol durante el periodo reciente.

Acaso la acusación del crack uruguayo Lugano parezca una caricatura de la situación –“su designación es un premio por hacer los mandados”-, pero en rigor su desempeño en el candente duelo de Chile y los charrúas tenía suficientes deméritos para significarle la eliminación inmediata de la Copa América.

Considerado uno de los “delfines” del Comité de Árbitros de la Conmebol que aún encabeza el paraguayo Carlos Alarcón, Sandro Ricci cometió todos los errores posibles en aquel controvertido encuentro en el estadio Nacional. No vio la agresión que significó la suspensión por tres fechas del zaguero nacional Gonzalo Jara. Tampoco advirtió la simulación del defensor que detonó la expulsión del uruguayo Edinson Cavani.

Y además de esos fallos técnicos, de mala ubicación en el campo y falta de aplicación del reglamento, Ricci pasó por alto el incidente final cuando varios jugadores –encabezados por el portero Muslera- insultaron y empujaron a su juez asistente junto al banco que ocupaba Chile en el Nacional.

Por todo ello, la Conmebol se anota otra grosera equivocación en esta Copa América, donde abundan los escándalos y críticas por el deficiente accionar de los “pítos”. Y no sólo se cuestiona el localismo de los árbitros, sino también la falta de personalidad y el bajo nivel de quienes aplican la justicia…

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