Las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos fueron reanudadas después de 54 años de quiebre
Trump rompería relaciones diplomáticas con Cuba «si la Habana no entrega libertades religiosas y políticas a los cubanos»
El candidato, mostrando una fuerte aversión al comunismo, señaló que «vamos a apoyar al pueblo cubano en su lucha contra la opresión comunista. El pacto Obama solo beneficia al régimen Castro». Sin embargo, Trump presenta serias contradicciones, puesto que en el pasado se mostraba dispuesto a abrir un hotel en la isla. «Yo lo haría, en el momento adecuado y cuando tengamos permiso para hacerlo. Ahora mismo no podemos», dijo en entrevista con CNN.
Las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos se reanudaron después de 54 años de quiebre -ocurrido poco antes de la invasión de Bahía de Cochinos-, durante el gobierno de Barack Obama, quien en dicho momento histórico señaló que «no debemos ser prisioneros del pasado», agregando que «cuando algo no funciona, debemos cambiar de rumo y cambiaremos de rumbo».
Pero si Donald Trump se transforma en el nuevo presidente de los Estados Unidos, la relación diplomática con Cuba podría llegar a su fin. Así lo señaló el candidato republicano, quien exige que la Habana, para mantener sus relaciones con EEUU, cumpla con otorgarle libertades políticas y religiosas a todos los cubanos, consignó el diario El País.
Durante un discurso en Miami, Trump aseguró que «el próximo presidente puede cambiar esa política y eso es lo que voy a hacer salvo que el régimen de Castro esté a la altura de nuestras demandas». El candidato, que por el momento se encuentra en la ciudad de Florida -donde existe una alta presencia de inmigrantes, alguno de ellos cubanos- está intentando consolidar su posición en dichas dependencias, cosa que se considera crucial para aventajar a la candidata demócrata.
El candidato, mostrando una fuerte aversión al comunismo, señaló que «vamos a apoyar al pueblo cubano en su lucha contra la opresión comunista. El pacto Obama solo beneficia al régimen Castro». Asimismo, el candidato presenta serias contradicciones, puesto que en el pasado se mostraba dispuesto a abrir un hotel en la isla. «Yo lo haría, en el momento adecuado y cuando tengamos permiso para hacerlo. Ahora mismo no podemos», dijo en entrevista con CNN.
Asimismo, Trump hizo un esfuerzo por caer bien con una comunidad que, desde un un principio, ha sido menospreciada por sus declaraciones. Sobre la situación en Venezuela, el candidato declaró que «vamos a hablar de un lugar llamado Venezuela, es un ppaís rico en recursos, vibrante y bello, llena de gente trabajadora e increíble. Pero Venezuela ha sido llevada a la ruina por los socialistas. El próximo presidente de Estados Unidos debe solidarizar con toda la gente oprimida en nuestro hemisferio y yo defenderé a los venezolanos que desean ser libres».
Ahora, en plena lucha por la presidencia, el estado de Florida es esencial. Para Trump, quien no tiene la organización y el número de voluntarios (que pidan votos) que sí tiene Hillary, sus opciones son más limitadas, sumando al hecho de que, durante gran parte de su campaña, ha tenido un discurso muy fuerte y contrario a las aspiraciones y derechos de los inmigrantes.
Cabe destacar que en Florida los partidarios de Trump son mayores de 65 años, que son los que asisten con mayor proporción a las urnas. Esto, sumado al hecho de que los hispanos no participan tan activamente en las elecciones, hacen que la victoria sea incierta. Según la media de Real Clear Politics, el candidato republicano se encuentra entre uno y cuatro puntos por delante en los sondeos.