Publicidad
El silencio global del escándalo Hondurasgate +Política

El silencio global del escándalo Hondurasgate

Publicidad

La filtración de audios sobre la operación internacional para financiar desinformación y erosionar gobiernos progresistas en América Latina abrió un debate sobre el silencio mediático global, el rol de las agendas informativas y la influencia política y económica en la circulación de noticias.


¿Por qué un escándalo de financiamiento mediático para desprestigiar gobiernos de izquierda en Latinoamérica no ha generado ruido internacional? ¿Por qué una filtración con nombres, montos, amenazas y planes para generar una industria de noticias falsas para atacar gobiernos progresistas en el continente no tiene repercusiones globales?

Estas son algunas de las preguntas que el medio Diario Red–un portal español de noticias fundado por el exsecretario general de Podemos, Pablo Iglesias– se plantea diariamente en columnas de opinión y editoriales, tras la difusión de grabaciones que confirmarían una operación financiada para socavar las administraciones de Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro, presidentes de México y Colombia.

La conversación entre el expresidente de Honduras, Juan Orlando Fernández, con el actual mandatario de ese país, Nasry Asfura, habla sobre la creación de un sitio web de noticias latinoamericano, con el apoyo del Partido Republicano estadounidense, la ayuda de Israel y una parte del financiamiento comprometido desde Argentina, a través de Javier Milei.

La iniciativa formaría parte de un plan mayor que combinaría desinformación a gran escala, injerencia en el tablero geopolítico regional, financiamiento oscuro y –según ha trascendido en los audios–la voluntad de ejercer la violencia para mantener en el poder a la derecha a toda costa.

En resumen, una mezcla explosiva de ingredientes letales apenas divulgado en la prensa internacional.

La construcción del silencio, le han llamado los periodistas que reflexionan sobre el asunto, buscando comprender las razones que han llevado a una omisión selectiva –hablando de las situaciones como supuestas eventuales–, a través de información redactada con el fin de sonar neutral y transformar, de este modo, “ese hecho incómodo en un paisaje brumoso, perfectamente manejable para la negación plausible”, escribe uno de los columnistas del medio.

El debate planteado por Diario Red abre diversas interrogantes sobre la circulación de la información, las agendas mediáticas y el rol de las noticias trending (tendencia), la capacidad de jerarquización de los administradores de contenido, la transición desde la “agenda setting” (agenda de influencia) a la “agenda baiting”(agenda para forzar contenidos) y algo que hoy se comienza a mirar cada vez con más atención: la real influencia de los intereses políticos, económicos e ideológicos en la divulgación de la agenda noticiosa.

Publicidad