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Sin Machado: oposición y gobierno venezolano de cara a conversaciones para propiciar una transición MUNDO Créditos imagen: Miguel Gutiérrez/EFE (archivo)

Sin Machado: oposición y gobierno venezolano de cara a conversaciones para propiciar una transición

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En el proceso, la oposición busca reformar el sistema electoral y judicial antes de nuevas elecciones. El gobierno interino pedirá el levantamiento de sanciones, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, asegura que Washington solo facilita, no dicta, la ruta de las conversaciones.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Este sábado inician en Venezuela negociaciones respaldadas por EE.UU. entre el gobierno interino de Delcy Rodríguez, liderado por Jorge Rodríguez, y una facción opositora encabezada por Dinorah Figuera. María Corina Machado, Nobel de la Paz y figura opositora más popular, no participa: vive fuera del país desde fines de 2025 y no integra la Asamblea Nacional de 2015, requisito exigido por Washington. Fuentes advierten que su ausencia excluye a un sector relevante de la sociedad, aunque no debería profundizar la histórica división de la oposición venezolana.
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Este sábado comenzarán en Venezuela negociaciones respaldadas por Estados Unidos entre el gobierno interino y una facción de la oposición, en un proceso orientado a rediseñar el sistema político del país de cara a futuras elecciones. Las conversaciones reflejan un alto de influencia de Washington sobre la política venezolana desde que la administración de Donald Trump removió a Nicolás Maduro en una operación realizada en enero e instaló como presidenta interina a Delcy Rodríguez.

Según describe el medio Reuters, la delegación oficialista estará encabezada por Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria y jefe de la Asamblea Nacional, quien cuenta con experiencia como negociador en instancias previas con Washington y la oposición. Del lado opositor —respaldado por Estados Unidos en su exigencia de reformar el consejo electoral y el máximo tribunal para garantizar comicios libres— la delegación será liderada por Dinorah Figuera, elegida por encabezar la bancada de la Asamblea Nacional de 2015, el último legislativo que Washington reconoce como legítimamente electo.

Entre la lista de figuras clave, no obstante, resalta la ausencia de María Corina Machado, que salió de Venezuela a fines del año pasado para recibir el Premio Nobel de la Paz y luego de vivir mayormente escondida desde las elecciones de 2024. Aunque se comprometió volver a la escena política para colaborar en la respuesta a los terremotos de junio, funcionarios estadounidenses considerarían que no es el momento adecuado para su regreso.

Según fuentes consultadas, Machado no fue incorporada a la delegación opositora por no formar parte de la Asamblea de 2015, una de ellas señalando incluso que desconocía el inicio de las negociaciones hasta la visita de Figuera a Caracas a mediados de junio. Una persona con conocimiento del proceso sostuvo que “Machado tiene razón en distanciarse”, argumentando que si las conversaciones fracasan confirmaría la necesidad de representantes respaldados popularmente para concretar el proceso.

Pese a no participar, Machado ha señalado que no se interpondrá si hay “avances reales” en la mesa de diálogo, y que evaluará su éxito según se restituyan las instituciones democráticas, se liberen presos políticos y se agende un calendario electoral.

Entre los temas centrales de la agenda, el gobierno interino buscará que Washington levante las sanciones que aún mantiene sobre el país. En el pasado, Estados Unidos alivió de forma temporal las sanciones sobre los sectores petrolero, gasífero y aurífero cuando ha habido acuerdos entre gobierno y oposición orientados a elecciones justas.

El secretario de Estado, Marco Rubio, aliado de Machado, planteó este mes que ella podría sumarse a las conversaciones si cuenta con el respaldo de los venezolanos para hacerlo, remarcando que la sociedad venezolana en su conjunto “necesita estar representada” para avanzar en el proceso de reconciliación y que Estados Unidos “facilita, no dicta” el curso de las conversaciones. Sin embargo, y según el citado medio, fuentes opositoras coinciden en que la presencia estadounidense otorga una cuota de resguardo a dirigentes que han enfrentado detenciones y procesos con motivación política; una de ellas describió a Washington directamente como un “actor central” del proceso, que no se mantendrá al margen.

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