Publicidad
Voto de castigo a Trump: demócrata gana en Texas y pone fin a 38 años de dominio republicano MUNDO BBC

Voto de castigo a Trump: demócrata gana en Texas y pone fin a 38 años de dominio republicano

Publicidad

James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton, aliado de Donald Trump, en una histórica elección al Senado por Texas. El resultado, en un estado donde el mandatario ganó por casi 14 puntos en 2024, refleja el rechazo a su agenda en las elecciones de medio término.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El demócrata James Talarico derrotó a Ken Paxton, respaldado por Donald Trump, en la elección al Senado por Texas, poniendo fin a 38 años sin triunfos demócratas en esa disputa. La victoria constituye un revés para el mandatario en unas elecciones de medio término marcadas por el voto de castigo a su administración. Talarico centró su campaña en el costo de vida, la unidad política y las críticas al poder de los grandes donantes.
Desarrollado por El Mostrador

Las elecciones de medio término en Estados Unidos dejaron un resultado histórico en Texas y una señal de rechazo al presidente Donald Trump. El demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton, estrecho aliado del mandatario, y puso fin a 38 años sin victorias de su partido en una elección al Senado por ese estado.

El triunfo, reportado por The Guardian, se produjo en uno de los principales bastiones republicanos del país, donde Trump había ganado las elecciones presidenciales de 2024 por casi 14 puntos porcentuales.

La derrota de Paxton constituye uno de los golpes más significativos para el mandatario en una jornada electoral marcada por el avance demócrata y el descontento con su administración.

Talarico, de 37 años, celebró el resultado ante sus seguidores en Austin, la capital de Texas, donde presentó su victoria como un triunfo ciudadano frente al poder político y económico que respaldó a su adversario.

“¡Acabamos de recuperar Texas!”, proclamó el demócrata, quien también sostuvo que su campaña demostró que una política basada en la división puede ser derrotada por un mensaje de unidad.

El resultado adquiere especial relevancia por la trayectoria electoral del estado. Ningún demócrata había ganado una elección al Senado por Texas desde Lloyd Bentsen en 1988, mientras que el partido tampoco conseguía imponerse en una elección estatal desde 1994.

Paxton, fiscal general de Texas, había conseguido la nominación republicana tras derrotar al senador John Cornyn, con el respaldo de Trump. Su candidatura también estuvo marcada por controversias judiciales y acusaciones de corrupción, que fueron utilizadas por sus adversarios durante la campaña.

Por su parte, Talarico, exprofesor y legislador estatal, concentró su discurso en el costo de vida, la atención sanitaria, la influencia de los grandes donantes y la necesidad de superar la polarización política.

El demócrata buscó atraer a independientes y republicanos descontentos con la administración Trump, especialmente entre quienes consideran que las preocupaciones económicas han quedado desplazadas por las disputas partidistas.

La campaña fue una de las más costosas de la historia de las elecciones al Senado estadounidense. Según The Guardian, el gasto publicitario superó los 500 millones de dólares, con importantes aportes de organizaciones republicanas y financiamiento vinculado al empresario Elon Musk.

Trump también intervino en la contienda con ataques públicos contra Talarico, mientras que el vicepresidente JD Vance participó en los cuestionamientos al candidato demócrata.

Pese a ese respaldo político y económico, Paxton no consiguió retener el escaño para los republicanos.

La victoria en Texas se inscribe en una jornada más amplia de avances demócratas, interpretada por distintos medios estadounidenses como un voto de castigo contra Trump y su agenda de gobierno.

El resultado también tiene consecuencias para el equilibrio de poder en Washington, donde los demócratas lograron recuperar el control del Congreso, lo que podría dificultar la implementación de las prioridades presidenciales durante los últimos dos años de mandato.

En Texas, además, el triunfo de Talarico demuestra que el rechazo a la administración republicana alcanzó incluso a territorios que durante décadas parecían fuera del alcance electoral de los demócratas.

Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.

Publicidad