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El grito de Aysén

por 16 febrero, 2012

El grito de Aysén
Al igual que en el resto del país, este descontento o rabia contenida ha existido siempre, pero ahora se expresa con esta movilización transversal, que con sus primeras acciones y las que están por venir, van a concluir en un paro regional.
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Estas últimas semanas la Región de Aysén ha sido uno de los principales focos de movilización social en el país, aunque en los medios de comunicación masivos no se había observado ni la magnitud ni la construcción de un sólido movimiento que apunta a constituirse como una plataforma que albergue las principales demandas de los Ayseninos. Es mucho más que la toma del Puente Presidente Ibáñez (Puerto Aysén), toma de la carretera en Cerro Castillo y en la ruta 240 (Aysén – Chacabuco), la toma de Aeródromo de Melinka, los cacerolazos y las caminatas familiares; sino que se trata de un movimiento con absoluta claridad política y con intención de hacer transformaciones profundas, no sólo para la región sino que con el objetivo de poner al centro del debate las injusticias derivadas del modelo económico impuesto y la debacle del sistema político de nuestro país.

Tampoco es una sorpresa que la mano de Hinzpeter se haga sentir en la región más hermosa del país. Pero en Aysén se le perdió el miedo a la represión. “De Norte a Sur. De Este a Oeste, daremos esta lucha cueste lo que cueste”, era uno de gritos de la marcha, donde abundaban los abuelos de la mano con sus nietos, las boinas, las mantas y ponchos, los gritos “¡Alinco traidor!” y los caballos que encabezaban la caminata familiar.

La Región de Aysén, además, se encuentra dramáticamente aislada con una Carretera Austral inconclusa y las promesas incumplidas de los famosos planes de “conectividad”. Por otra parte, lo difícil de acceder a los precios de los pasajes en avión y por último, la vía marítima que significan muchas horas de viaje. Son las condiciones geográficas de la región las que dificultan el acceso. ¿Es normal que sea más fácil llegar a Comodoro Rivadavia (Argentina) que llegar a Puerto Montt? Esto se llama abandono.

Este levantamiento ciudadano tiene una característica muy particular y que explica en gran medida el contexto y la razón de este levantamiento que está precedido por un exhaustivo trabajo de las organizaciones. Esta característica es la identidad patagona y el sentimiento de autopertenencia que lleva finalmente a la defensa acérrima de nuestras tierras, ríos y mar ante el embate capitalista, que poco a poco ha tratado de avasallar, con la construcción de las represas, nueva Ley de Pesca que desplaza a los pescadores artesanales, la industria pesquera que contamina y ni hablar de la acumulación de capital por parte extranjeros que sólo pagan un tributo irrisorio y pagan sueldos insuficientes. Los monopolios de grandes empresas que han aplastado al comercio local, entre otros embates patrocinados desde la dictadura por la clase política tradicional.

Al igual que en el resto del país, el centralismo económico estanca el desarrollo local y de esta región. Por otra parte, también lo hace el centralismo político que convierte a las regiones en el patio trasero de Santiago quedando excluidas de las importantes decisiones.

Todo lo anterior se suma a que la política central carece de un enfoque territorial. Por ejemplo, la salud: ausencia de especialistas. La Región de Aysén, además, se encuentra dramáticamente aislada con una Carretera Austral inconclusa y las promesas incumplidas de los famosos planes de “conectividad”, por otra parte, lo difícil de acceder a los precios de los pasajes en avión y por último, la vía marítima que significan muchas horas de viaje. Son las condiciones geográficas de la región las que dificultan el acceso. ¿Es normal que sea más fácil llegar a Comodoro Rivadavia (Argentina) que llegar a Puerto Montt? Esto se llama abandono de quienes entre la nieve y el frío hacen patria.

Ante cada uno de los embates antes mencionados, hay organizaciones que dan luchas magistrales. Ejemplo de esto son las organizaciones en contra de las represas. Jóvenes tehuelches, mujeres por los ríos libres, Antuculef, Wall Mapu, Mañios y Baguales, Los Chonques, Jóvenes Coyhaiquinos, Defensores del Espíritu de la Patagonia, entre otras. Estas organizaciones “subterráneas”, como dice Gabriel Salazar, trabajan en base a la autogestión y cada una cumple un rol en la lucha en contra de la instalación de las represas, con un trabajo ejemplar como el de la Federación de Estudiantes Independientes que organizó un plebiscito en los principales liceos de Coyhaique para conocer la postura de los estudiantes sobre la instalación de represas en la región, donde con un 88% dijeron un categórico NO a Hidroaysén.

Al igual que en el resto del país, este descontento o rabia contenida ha existido siempre, pero ahora se expresa con esta movilización transversal, que con sus primeras acciones y las que están por venir, van a concluir en un paro regional.

El fenómeno que se puede visualizar por estos días, va más allá del trabajo de cada organización por separado, sino que responde a la articulación de distintas organizaciones. Ya no sólo para frenar las intenciones de Daniel Fernández, Pilar Cuevas, René Alinco, Sebastián Piñera, entre otros defensores de las represas y megatendidos que destruirán parte importante de la Patagonia y que conllevan a otros problemas colaterales.

Ahora bajo la consigna “Tu problema es mi problema” en Puerto Aysén, los más activos en este momento, se articularon, más bien, se unieron (como buenos patagones) en la acción y en el objetivo, distintas organizaciones como: Sitraf, pescadores artesanales, campesinos, juntas de vecinos, pueblo mapuche, colectiveros, camioneros, entre otras organizaciones que han levantado la voz en un pliego de demandas. Pero esto no queda aquí, la organización apunta a formar una coordinadora regional llamada “Movimiento Social por la Región de Aysén”, donde Patagonia Unida (agrupa a todas las organizaciones de Coyhaique, como la CUT, ANEF, Colegio de Profesores, organizaciones en contra las represas, etc.) de Coyhaique, y los otros movimientos sociales que existen en la extensión del territorio aysenino se agrupe en función de pliego de demandas regional.

Más de 40 personas llegaron hasta la ruta que une Coyhaique con Balmaceda al mediodía de ayer.

Más de 40 personas llegaron hasta la ruta que une Coyhaique con Balmaceda al mediodía de ayer.

Las principales demandas que se han levantado son: solución al alto costo del combustible, salud de calidad relativa a la infraestructura y ausencia de especialistas, equidad laboral (sueldo regionalizado), educación de calidad y una universidad pública para la región, que sea atingente a las necesidades de la zona. Regionalizar los recursos naturales; aquí es clave el agua, ya que es un elemento catalizador que ha radicalizado principalmente a los pescadores artesanales, esto es, el desplazamiento de las zonas de pesca a favor de la Industria Pesquera y el capital extranjero. Por otra parte, rebaja sustantiva a la canasta básica, pensión regionalizada para adultos y discapacitados y mejores rutas de acceso para los campesinos. Se exige, además, plebiscito vinculante para que los ayseninos decidan  sobre la construcción de represas y el respaldo a Aysén como reforma de vida. Estas son las demandas que han planteado las distintas organizaciones y que en este proceso de construcción social está por definirse en un único pliego de demandas de la Región.

A primera vista, podríamos decir que esto es transcribir todas las demandas en un papel, pero se tiene la claridad política de que cada una de estos problemas proviene de un modelo económico que reproduce cada vez más las desigualdades y que no tiene pudor en aplastar nuestra cultura y nuestros recursos naturales. Se tiene claro también que el sistema político atraviesa por una profunda crisis, tanto la institucionalidad y los mismos políticos tradicionales carecen de legitimidad ya que su rol en la sociedad ha sido perpetuar este modelo injusto e impuesto y defender los intereses de los grandes grupos económicos, mientras que a la ciudadanía le han dado la espalda. El norte está claro, los movimientos sociales se levantan para defender su tierra que ha sido avallada por este neoliberalismo depredador y quiere transformar Aysén en un negocio y que, además, vulnera los más básicos derechos de las personas. Al igual que en el resto del país, este descontento o rabia contenida ha existido siempre, pero ahora se expresa con esta movilización transversal que con sus primeras acciones y las que están por venir, van a concluir en un paro regional.

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