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Julio Pereira, Carlos Larrain y Las Condes

por 10 marzo, 2013

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Hemos sabido por noticias de prensa que la Contraloría General de la República (CGR) dejó libre de polvo y paja a Julio Pereira, Director Nacional del Servicio de Impuestos Internos (SII), por la polémica condonación de intereses y multas que ese servicio le hizo a la morosa empresa Johnson´s, la que fue adquirida posteriormente por el gigante del retail Cencosud. En paralelo la CGR determinó improcedente un contrato suscrito por ese servicio con una empresa de comunicaciones cuya misión era salvaguardar a Pereira y le asignó responsabilidades a 2 altos funcionarios del SII y uno de ellos, Mario Vila, inmediatamente presentó su renuncia indeclinable.

Sobre lo anterior no nos pronunciamos mayormente porque los asuntos tributarios no son de nuestra especialidad, pero sí traemos a colación la columna “Julio Pereira y Horst Paulmann” publicada el 5 de febrero pasado en El Mostrador en donde dábamos cuenta de una equivocación cometida por la Dirección de Obras de la Municipalidad de Las Condes en el otorgamiento del permiso de edificación, sobre un terreno de 5,2 hectáreas de Pereira, para el Portal La Reina de Cencosud. La funcionaria municipal, por un error voluntario o involuntario, lo que no se sabe hasta ahora, estipuló mejoras constructivas al proyecto al considerarlo “Conjunto Armónico”, figura de excepción en la legislación correspondiente, a pesar de que no calificaba para ello.

Por último, debemos tener presente que Carlos Larrain (nótese que el apellido no tiene acento), flamante presidente de Renovación Nacional, ejerció como activo concejal y presidente de una llamada Comisión de Urbanismo en la Municipalidad de Las Condes, es decir, él sabe a ciencia cierta cuáles fueron las razones de peso que primaron al interior de ese municipio para entregarle normas urbanísticas más permisivas a los actuales 2 terrenos de los parientes Pereira y De la Cerda.

Por tal motivo, con los documentos de respaldo de rigor, el 4 de febrero de 2013, le pedimos a la CGR que analizara esa situación puntual a la luz de sus diferentes dictámenes asociados a los “Conjuntos Armónicos” y conforme a lo que ordena, por un lado la propia Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) y por otro lado una serie de Circulares atingentes de la División de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. De acuerdo a la jurisprudencia administrativa el edificio en cuestión no es “Conjunto Armónico” y veremos cuando responderá el organismo fiscalizador.

Como teníamos conocimiento de algunos cambios normativos para ese terreno, conforme a la Ley Nº 20.285, de Transparencia, nos dirigimos por escrito a la nueva Directora de Obras de Las Condes, solicitándole que nos entregara, en una planilla Excel, los guarismos comparativos establecidos para una serie de normas específicas de edificación para ese predio, ya que con esta vital información se iba a conocer la plusvalía exacta del mismo en el mercado del suelo.

También supimos que para ese extenso terreno, en el año 2004 dividido en dos, uno de 3,9 hectáreas en donde está el mall y el otro de 1,3 hectáreas, separados por la prolongación de una vialidad, se le estipuló un Plan Seccional incorporándose en este nuevo instrumento los pequeños 11 terrenos que colindaban con el de 1,3 hectáreas localizado hacia el poniente, ello por cuanto las familias que habitaban las viviendas emplazadas en esos predios eran muy molestosas y pedigüeñas : para tranquilizarlas a perpetuidad las empresas Inversiones Caburga e Inmobiliaria Molino Viejo, de Pereira y su pariente Gustavo de la Cerda, respectivamente, en una operación express compraron todas las viviendas. Y así se calmaron los ánimos.

El 30 de enero de 2013, también en base a la Ley de Transparencia, le pedimos a Pereira en su condición de máxima autoridad del SII, que nos diera a conocer el avalúo fiscal de su predio, actualmente fraccionado en dos como está dicho, desde el año 1985 al año 2012, señalándonos si en alguna ocasión la División de Avaluaciones del servicio que dirige lo clasificó como agrícola, a pesar de que tenía aptitud urbana y por lo tanto era un sitio eriazo hasta que en el año 2001 se construyó el mall de Cencosud. En la actualidad es terreno baldío sólo el que adicionó los mencionados 11 pequeños predios de las familias que tuvieron la suerte de vender sus inmuebles a un excelente precio de oportunidad comercial.

El 22 de febrero de 2013, recibimos una cordial respuesta de la Directora de Obras Municipales de Las Condes, indicándonos que no nos iba a entregar el listado en planilla Excel con la información comparativa requerida porque no la disponía. Pero sí nos dio las direcciones electrónicas de su municipalidad en donde se aprecian tales normas a través del tiempo. La funcionaria fue sumamente habilidosa al responder de esta forma porque así la Municipalidad de Las Condes no reconocía por escrito las mejoras urbanísticas concedidas a ambos predios.

Como quedamos absolutamente insatisfechos con la respuesta municipal, el 25 de febrero de 2013, recurrimos de amparo ante el Consejo para la Transparencia para que éste exhortara al alcalde Francisco de la Maza en orden a que respondiera en los precisos términos expresados en nuestra solicitud de información pública.

El 27 de febrero de 2013, Mario Vila, Subdirector Jurídico del SII, nos dice que aplicará el artículo 14º de la Ley Nº 20.285, de Transparencia, porque dada la antigüedad de los datos consultados, su servicio de verá forzado a prorrogar en 10 días hábiles la respuesta de los avalúos fiscales de esos terrenos regidos desde siempre por los diferentes planes reguladores de Las Condes.



Con la seguridad de que el Consejo para la Transparencia exigirá que la Municipalidad de Las Condes nos suministre el listado requerido y con la próxima repuesta del SII, ya no firmada por Mario Vila, porque en la actualidad no se desempeña allí, sino que con la contestación de su reemplazante, estaremos en condiciones de sacar cálculos fidedignos respecto de los distintos y alzados avalúos comerciales de estos preciados terrenos entre los años 2000 y 2013.

Por último, debemos tener presente que Carlos Larrain (nótese que el apellido no tiene acento), flamante presidente de Renovación Nacional, ejerció como activo concejal y presidente de una llamada Comisión de Urbanismo en la Municipalidad de Las Condes, es decir, él sabe a ciencia cierta cuáles fueron las razones de peso que primaron al interior de ese municipio para entregarle normas urbanísticas más permisivas a los actuales 2 terrenos de los parientes Pereira y De la Cerda.

Sería muy útil, desde el punto de vista de la transparencia, que Larrain expresara públicamente lo que conoce y como él es un reconocido líder de opinión, estamos seguros que, conforme a su habitual locuacidad, no se negará a explicar los presuntos fundamentos técnicos de esas modificaciones que brindaron plusvalía comercial a sus dueños.

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