El progresismo comparte un sistema de salud solidario y común para los chilenos
Esperamos que la propuesta gubernamental, es decir, el proyecto respectivo, mantenga como criterio central la solidaridad en la seguridad social, porque es la única manera de disponer de un sistema efectivo de protección social para los ciudadanos tanto en salud como en previsión y en empleo.
La Comisión presidencial para el estudio del sistema privado de salud entregó su informe a la Presidenta Michelle Bachelet luego de seis meses de deliberaciones. La salud sigue siendo el principal problema para chilenas y chilenos verificado por numerosas encuestas. Es necesario que la población tenga una atención oportuna, adecuada y, además, que para ello no tenga que liquidar todo lo que tiene (incluso casas pagadas en decenas de años) o endeudarse sin saber cómo podrá pagar.
El progresismo ha sido tajante en que la educación y la salud son y serán derechos y, por tanto, prioridades. En este sentido, el documento que la Comisión presentó a la Presidenta Bachelet es un paso esencial para que, más tarde, cuando el gobierno redacte el o los proyectos respectivos, y el Parlamento los discuta, recoja los argumentos de evidente inequidad que existe en el sistema de aseguramiento de salud en Chile.
En primer lugar, compartimos el criterio de solidaridad (no puede haber aseguramiento bueno para algunos y menor para otros). En este sentido, el Plan de Seguridad Social (PSS) único y universal que propone la Comisión es un buen aliciente. Obviamente, este Plan no podrá cubrir todo pero, a nuestro juicio, deberá regirse por un concepto de perímetro incremental de cobertura de patologías. El PSS, dice el texto, contendrá los siguientes beneficios: el listado de beneficios de la Modalidad de Atención Institucional (MAI) del sistema Público de Salud, las Garantías Explícitas de Salud (GES), Modalidad Libre Elección de FONASA (MLE), Ley de Urgencias, cobertura de enfermedades catastróficas (CAEC) y Seguro de Incapacidad Laboral (SIL). Esto podría constituir el piso de protección social en salud en 2014.
[cita]Esperamos que la propuesta gubernamental, es decir, el proyecto respectivo, mantenga como criterio central la solidaridad en la seguridad social, porque es la única manera de disponer de un sistema efectivo de protección social para los ciudadanos tanto en salud como en previsión y en empleo.[/cita]
De otra parte, el PSS tendrá un sistema de copagos estandarizados, con gasto anual tope respecto de la renta de las familias. Esta modalidad ya adoptada en el AUGE permite morigerar el impacto del gasto en caso de enfermedades muy costosas.
La propuesta de la comisión indica que, adicionalmente, las Isapres podrán cobrar una Prima Comunitaria complementaria para asegurar otros costos y que, lamentablemente, dada la desigual distribución del ingreso, solo podrán acceder los grupos de mayores ingresos. En términos generales, la propuesta de la Comisión recupera el carácter social de la Seguridad Social que había existido desde principios del siglo XX pero que, con un retroceso social, se “individualizó” con la construcción del sistema Isapres para terminar en un desacreditado esquema de perjudicar a los que más necesitan de los servicios. En efecto, menos de 8% de los adultos mayores pueden permanecer en Isapres aun si cotizaron en ese sistema por toda su vida, porque los ajustes de los planes les impiden pagar los valores actuales; tampoco quienes tienen enfermedades crónicas y, asimismo, son “castigados” quienes amplían la familia.
La propuesta de la Comisión basa la argumentación en el concepto inicial de seguridad y protección social y, en ese sentido, el progresismo la apoya. Ciertamente, en la implementación se requiere mucha prolijidad y honestidad en reconocer las ventajas y desventajas del sector público actual. En este sentido, el sector público debe modernizarse y mejorar la atención en todos sus niveles. La modernización o ampliación de la infraestructura y el aumento de la capacidad de atención en el sector público mediante la contratación de profesionales, sobre todo, médicos especialistas, es una condición necesaria para la reforma propuesta por la Comisión.
Como sea, es de destacar que las reformas propuestas tendrán una gradualidad razonable que permite que todos puedan evaluar su conveniencia sin que sean obligados a perder derechos reales o aparentes. En efecto, en el artículo E “Transición de escenarios contractuales”, se destaca que todos los que estén hoy en el sistema Isapres podrán permanecer allí si así lo desean.
Esperamos que la propuesta gubernamental, es decir, el proyecto respectivo, mantenga como criterio central la solidaridad en la seguridad social, porque es la única manera de disponer de un sistema efectivo de protección social para los ciudadanos tanto en salud como en previsión y en empleo.
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