La propuesta de ajuste fiscal del Ministerio de Hacienda, encabezado por el ministro Jorge Quiroz, incluye la descontinuación de una serie de programas del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación que, en conjunto, superan los $170 mil millones. La medida forma parte de la formulación presupuestaria 2027.
El foco del recorte no está en infraestructura o institucionalidad, sino en el corazón del sistema científico: formación de capital humano, financiamiento a la investigación y desarrollo de capacidades.
Los programas que se eliminarían
El informe propone descontinuar las siguientes líneas:
- Becas de Postgrado en Chile → $68.628 millones
- Becas de Postgrado en el Extranjero → $32.145 millones
- Programa de Investigación Asociativa (PIA) → $29.773 millones
- Iniciativa Científica Milenio → $19.723 millones
- Centros de Excelencia → $14.107 millones
- Programa de Inserción de Investigadores (dos líneas)
- Nodos Territoriales → $3.112 millones
- Cooperación Internacional Científica → $2.634 millones
- Fondo de Publicación Científica → $161 millones
En total, se trata de programas que sostienen desde la formación de investigadores hasta la generación y difusión del conocimiento.
Formación de capital humano en riesgo
El mayor impacto se concentra en las becas de postgrado, tanto en Chile como en el extranjero, que representan más de la mitad del ajuste. Estas líneas han sido históricamente el principal mecanismo para formar científicos y especialistas.
Su eliminación no solo reduce oportunidades individuales, sino que afectaría la renovación del sistema científico en el mediano plazo, limitando la capacidad del país para generar conocimiento propio.
Investigación y redes científicas
Programas como el PIA, la Iniciativa Milenio y los Centros de Excelencia financian investigación avanzada y redes colaborativas. Su descontinuación implica una contracción directa en la producción científica.
A esto se suma la eliminación de instrumentos más pequeños pero estratégicos, como los nodos territoriales, que conectan ciencia con regiones, y la cooperación internacional, clave para integración global.
Impacto social: innovación, desarrollo y desigualdad
El recorte en ciencia no solo afecta a investigadores, sino que tiene efectos más amplios:
- Innovación productiva: menor transferencia tecnológica a sectores económicos
- Desarrollo regional: debilitamiento de capacidades fuera de Santiago
- Educación superior: menor acceso a formación avanzada
- Equidad: reducción de oportunidades para estudiantes sin financiamiento propio
Un cambio de señal
La eliminación de estos programas redefiniría el rol del Estado en el desarrollo científico. Más allá del monto —superior a $170 mil millones—, la señal es clara: menor inversión pública en formación e investigación.
En un escenario global donde la ciencia y la tecnología son motores de desarrollo, el ajuste abre un debate sobre el lugar que ocupará Chile en esa competencia.
El impacto no es inmediato, pero sí acumulativo: menos investigadores formados, menos conocimiento generado y menor capacidad para enfrentar desafíos futuros.