LA DERROTA DEL MODELO y la calidad de vida de barrio
Señor Director:
La derrota del modelo sólo empieza cuando nosotros tomemos conciencia de hasta qué punto nos tiene anestesiados y secuestrados. Cuando hagamos ese ejercicio podremos empezar a ver lo que hoy no vemos.
Un ejemplo cotidiano:
Los que se aburren de ver TV y tienen la posibilidad de tener una plaza al lado de su casa y la visitan con sus hijos, niños aún, pueden apreciar cómo ellos disfrutan de lo simple: trepar árboles, columpiarse, correr, jugar a la pelota… Si levantan su cabeza y miran alrededor la primera sorpresa es que son pocos los que allí concurren. Primer triunfo del mercado, nos tienen comprando en los malls y pagando cuentas. Si siguen observando verán que la plaza está abandonada (sólo está full mantenida si se ubica en una comuna rica, o sea, Las Condes o Vitacura). Nuevo logro del mercado, el Estado no está, desapareció junto con miles de chilenos detenidos desaparecidos.
Si te pones más agudo y empiezas a observar qué rodea a las plazas, tu capacidad de asombro no se detiene. Si vives en lugares pobres o de clase media, la ley del más fuerte es la que prima, es decir, el mercado (cualquier cosa) manda, ya que la voz de los vecinos no existe porque nos tienen ya sabes dónde, comprando. En cambio en las comunas ricas las rodean condominios o grandes casas muy caras y con una vista envidiable. En otras palabras, si naciste en cuna de oro, podrás contemplar las mismas plazas que cualquier país desarrollado tiene para todos sus vecinos sin excepción.
En el salvaje Oeste los colonos imponían su ley. Acá en Chile las inmobiliarias y los intereses económicos de unos pocos son la ley. Todo el aparataje público y legal fue diseñado para que pase inadvertido el proyecto del “emprendedor”, eso sí, a costa de la calidad de vida de los vecinos, quienes no son consultados ni tampoco se les fomenta su organización. ¿O acaso en 24 horas se puede armar una junta de vecinos?
Ustedes se pueden imaginar que en una plaza pública puedan colocar antenas de celular. ¿Su imaginación es amplia? Pueden creer que la arquitectura de un supermercado contempla poner su parte más fea (basuras, descarga, tránsito de camiones, etc.), su trasero, al frente de una plaza. Pero falta más. En otra esquina del mismo lugar un abnegado emprendedor y “vecino” de la comuna se instala con un lavado de autos, debajo de torres de alta tensión, en medio de un barrio residencial y a una cuadra de un negocio de las mismas características. Acá la ley de la oferta y la demanda no aplica. No es ficción. Es realidad y es lo que está ocurriendo en la Plaza La Reina en Santiago de Chile.
Nadie informó de este proyectito, las autoridades comunales lo sabían pero no lo comunicaron. El Seremi aprobó el permiso sin saber que estaba debajo de cables de alta tensión y que invadía una zona residencial, eso en realidad daba lo mismo, ya que se privilegió la libertad de emprender por sobre el interés común. Sólo la voz de los vecinos organizados ha podido frenar por ahora la última aberración del mercado en este espacio público despreciado.
Lo curioso es que todos, concejales, alcaldes, diputados, apoyan las demandas de los vecinos para que no se instale un comercio indeseado y contaminante. ¿Será porque estamos a dos años de las nuevas elecciones comunales? Pero los más surrealista es que son ellos mismos quienes aprobaron los cambios al plano regulador que permite construcciones en altura, más comercio y condomios por doquier en una comuna que se dice residencial y “ecológica”. Lo inexplicable es que ni uno de ellos se pronuncia por un sistema de participación soberano en manos de los vecinos, es decir, un plebiscito vinculante que dirima qué tipo de comuna queremos. Al parecer importa más no perder el poder y tomar decisiones finales entre cuatro paredes, en la cocina, y no dar espacio real y efectivo a los ciudadanos. La batalla de La Reina, una de miles hoy, ejemplifica la batalla del otro Chile que se desea construir.
El modelo está dentro de nosotros y opera cuando menos lo imaginamos. Su derrota depende de ti, de nosotros. Actuar con consecuencia, coherencia y consistencia es el camino.
Patricio Rifo
Presidente Organización Vecinal Funcional Plaza La Reina