¡No hay salud!
Señor Director:
Desde el gobierno se han impulsado varias reformas, todas muy importantes. Sin embargo, hubiese querido que el acento estuviese en una también muy IMPORTANTE y URGENTE, la de SALUD. Son demasiados los enfermos que de manera paciente y heroica esperan semanas y meses para ser atendidos, apelando a la clemencia del sistema para encontrar la salud tan esquiva. Tiempos de espera que se tornan inciertos frente a ciertos eventos. A modo de ejemplo, entre muchos otros, en el Hospital de San Fernando, desde agosto de este año que no cuentan con un cistoscopio que permita la exploración telescópica de vejiga y uretra. Son muchas las operaciones que se han postergado, afectando seriamente la salud de gente sencilla y cuyo dolor se vive desde la rabia, el desconsuelo y la frustración, sin encontrar eco en los medios y muchas veces en el mismo sistema. Hemos acompañado a uno de estos enfermos desde marzo de este año, cuando le diagnosticaron cáncer a la próstata y se le derivó al Instituto del Cáncer para someterse a radioterapia. Sin embargo, en el camino se le detectó una obstrucción a las vías urinarias y si no se opera prontamente es candidato a la diálisis. Si llega a esto último, no podría someterse a radioterapia. Pasan las semanas y los meses y no hay una solución real y a corto plazo. Un camino que viven a diario muchos enfermos y sus familias.
En este contexto, hay un malestar creciente por una salud que se aleja, que sea de calidad y a bajo costo. Mientras tanto, muchos de nuestros políticos gozan de buena salud, preocupados de sus propios temas e intereses.
Juan Carlos Navarrete Muñoz
Psicólogo