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Ranking de notas y fin a la selección

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Por: Adriano Castillo H., actor y ex alumno Instituto Nacional generación 1959 y Javier Castillo, Sociólogo y ex alumno Instituto Nacional generación 1999


Señor Director:

El ranking de notas y el fin de la selección en establecimientos públicos y subvencionados, son dos medidas que pretenden dar mayor inclusión y elevar el nivel general de la educación chilena. Las expectativas puestas en ambas son tan altas que sus impulsores han menospreciado el costo que las mismas implican para los liceos públicos de excelencia. Sí, pues mientras el ranking de notas desincentiva el cambio de estudiantes de alto desempeño a entornos educativos más competitivos, el fin de la selección hipoteca definitivamente la existencia de proyectos de alta exigencia. En su defensa, los expertos y políticos detrás de estos cambios dicen que el beneficio global que generarán eclipsará sus costos y que los resultados de Finlandia, modelo en el cual estarían inspirados, avalan su propuesta.

La política comparada es una buena herramienta para orientar el diseño de las políticas nacionales. No obstante, puede conducir a graves errores si se pretende copiar lo que hacen otros países sin antes analizar las diferencias entre estos y Chile. En ese sentido, la pretensión de emular el modelo educativo finlandés obvia el abismo existente entre el país del norte y el nuestro. Específicamente, soslaya el hecho de que allá los colegios privados tampoco pueden seleccionar, su matrícula es minoritaria y no existe la tendencia, tan arraigada en la élite chilena, a la autosegregación en guetos educativos donde se concentran todas las ventajas que hacen la diferencia en términos de resultados.

En un país como Finlandia, la ausencia de liceos públicos de excelencia es coherente con un diseño que pospone el despliegue del talento académico y los capitales acumulados en pos de la cohesión social y la igualdad. Por el contrario, en un país como Chile, su fin podría acrecentar la brecha existente entre los egresados del sistema público y todos aquellos que, por falta de voluntad política en la Nueva Mayoría, seguirán gozando de los privilegios que otorga la educación privada. Así, la obcecación preanalítica de ciertos políticos e intelectuales por encarnar el principio ético de la inclusión sólo en un sector de la sociedad, puede tener como consecuencia imprevista un incremento de la desigualdad en materia de educación.

Adriano Castillo H.
Actor y ex alumno Instituto Nacional generación 1959
Javier Castillo J.
Sociólogo y ex alumno Instituto Nacional generación 1999

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