Cuotas y discriminación
Sr. Director:
En los años 70 en California, EE.UU., las autoridades advierten que a la universidad no ingresan jóvenes de color. Para corregir aquello, se establece una ley de cuotas a favor de los jóvenes afroamericanos. No obstante, si bien se cumplieron las cuotas, no fueron los jóvenes de color más vulnerables los que ingresaban a la universidad, que era lo que deseaba la autoridad, sino que lo hacía un grupo de gran rendimiento académico o deportivo, que las universidades buscaban. La autoridad se percata del hecho y decide endurecer la norma, procurando que fuesen jóvenes negros vulnerables quienes ingresen a la universidad.
Esto funcionó hasta que alguien se sintió discriminado. Fue Allan Bakke, un hombre blanco que, a pesar de tener los méritos suficientes, no pudo entrar a la universidad debido a la cuota. El reclamo de Bakke llegó a la Corte Suprema de los EE.UU., la que le dio la razón. El caso fue un duro golpe contra las cuotas.
Pasado cerca de 40 años de los hechos, en Chile, se insiste con las cuotas. Primero con las mujeres en política, ahora con la música nacional en las radios. Sólo falta que alguien reclame para que la historia se repita.
Iván M. Garay Pagliai
Analista Círculo Acton