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Sobre Mayol y la UC

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Por: Diego de la Barra, alumno de Derecho UC


 

Señor Director:

Hace ya un tiempo se viene dando, cada día con mayor recurrencia, un ambiente de odio en nuestra sociedad. Odio reflejado en la política –basta ver las constantes descalificaciones en la relación gobierno-oposición–, en los empresarios, con todos los bemoles que esta frase implica; en medios de comunicación y, especialmente, en cierta facción intelectual que no cesa de atacar, cada vez que puede, a la religión Católica. Ejemplos existen miles, basta ver un par de comentarios en redes sociales sobre cualquier hecho que concierne a esta o a sus miembros. Quiero centrarme en el más reciente y ampliamente difundido: el ataque de Mayol a la Universidad Católica.

No quiero entrar a discutir la parte lógica sobre la cual toma asidero Mayol, carente de toda argumentación siquiera válida en un debate escolar. Solo hacer notar que hay una gran facción estudiantil de la PUC que no compra el discurso «defensores del neoliberalismo y la segregación», supongo elaborado algún día de 1973. Y que ese odio tan común en nuestros días fue, en ese mismo año, causa de hechos significativos que implicaron cambios estructurales de inconmensurables dimensiones en nuestro país, muchos de ellos resultantes en desmedro del mismo. Señores, de la UC han salido ciento treinta mil egresados, muchos de ellos notables figuras. La UC es más que la UDI, Jaime Guzmán, Penta o los Chicago Boys. La Pontificia Universidad Católica de Chile es un proyecto que indudablemente tiene falencias y virtudes, sostenidos y bemoles. Pero no querer ver su aporte es simple ceguera: no vislumbrar un poco más allá de llamativas portadas o grandilocuentes frases. La UC, aunque a muchos no les guste, sí sirve a Chile.

Diego de la Barra

Alumno de Derecho UC

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