Propuesta de reforma educacional y discapacidad: vergüenza nacional
Señor director:
La Ley de Inclusión que pone fin a la selección, al copago y al lucro se alzó, en sus primeras tramitaciones, como una oportunidad para hacer efectivo el derecho a una educación inclusiva y de calidad para todos y todas los y las estudiantes, sin exclusiones de ningún tipo. La perspectiva inclusiva, que ha sido la bandera de lucha de la Educación Especial por décadas, se comenzó a hacer real con una propuesta de educación que, aparentemente, ponía fin a los procesos de selección de estudiantes en los establecimientos educacionales.
Sin embargo, lo anteriormente expuesto, hoy se ve severamente amenazado, ya que nos encontramos frente a un proyecto de ley que otorga a los establecimientos educacionales la facultad de establecer sus propios procedimientos de admisión cuando se trata de estudiantes con necesidades educativas especiales, lo que incluye a aquellos que experimentan una situación de discapacidad, como a quienes presentan necesidades transitorias asociadas a cuadros como déficit atencional o dificultades de aprendizaje. Bajo este enfoque, se mantiene un sistema que privilegia la discrecionalidad de los establecimientos educativos por sobre el aseguramiento del derecho a una educación inclusiva y de calidad, cuando se trata de estos y estas estudiantes.
Si no se modifica este proyecto de ley en este aspecto, el Estado de Chile no solo estará contraviniendo la Convención sobre Derechos de Personas con Discapacidad, sino que estaremos frente a un retroceso histórico en materia de educación inclusiva. Por lo demás, muchas familias chilenas seguirán golpeando y golpeando puertas para encontrar, con la mayor dignidad posible, una vacante en una escuela regular para su hijo o hija. Una verdadera vergüenza.
Liliana Ramos Abadie
Directora Pedagogía en Educación Diferencial UDP