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¿Ezzati al Te Deum?

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Por: Luis León Cárdenas Graide


Señor Director:

En en un Estado laico es inaceptable que un cardenal le dé instrucciones a un funcionario público respecto de cómo proceder durante el ejercicio de su cargo; menos todavía lo es que este le obedezca. Tampoco corresponde que un parlamentario de la República pretenda indicarle a la una iglesia qué representante designar para oficiar su ceremonia.

Al contrario, por su parte, más bien los políticos que discrepen de la dirección de la Iglesia debido a su falta de probidad, al menos debieran abstenerse de honrar con su presencia a la ceremonia y a sus autoridades, en vez de hacerles un flaco favor a las víctimas al validar esa grotesca instancia de lobby religioso.

Luis León Cárdenas Graide
Ingeniero Civil en Computación, Universidad de Chile

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