Renuncia del Presidente Banco Estado
Señor Director:
La renuncia del Presidente del Banco del Estado, a mi modesto juicio, fue la pasada de cuentas del gobierno por no haber previsto las consecuencias de su decisión. Si el señor Larraín no aceptaba la presión del sindicato con más de un 90% de afiliados por el bono millonario, antes pagado sólo por las grandes mineras, este gobierno – que busca afanosamente mayor afiliación sindical en el sector privado – no ha tenido la habilidad ni las neuronas suficientes para anticipar lo que ocurre con empresas del estado, como el Banco del Estado. El presidente del banco cedió – tal vez para no exponer al Banco a una huelga de una empresa estatal contra el estado mismo – y es un francotirador a la reforma laboral de su mismo gobierno.
José Miguel Ojeda F.