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Un país de verdad no renuncia

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Por: Juan Carlos Feres (Fundación Superación de la Pobreza), Valentina Latorre (Techo Chile), Verónica Monroy (Hogar de Cristo), Benito Baranda (América Solidaria), Francis Valverde (Acción ONG) y Alejandra Pizarro (Comunidad de Organizaciones Solidarias)


Señor Director:

En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, las instituciones que trabajamos por superar este grave problema social, queremos enfatizar la necesidad de contar con una política de superación de pobreza integral, descentralizada y participativa. En nuestro trabajo cotidiano podemos percibir cómo aun muchos se mantienen al margen de los niveles de desarrollo alcanzados por el país. Trabajamos con migrantes, personas con discapacidad, pobladores, cesantes, adultos mayores, personas en situación de calle, entre otros millones de personas, que no disfrutan de un piso mínimo de oportunidades para lograr su desarrollo.

Hoy, con el nivel de desarrollo alcanzado, nuestro país puede sincerar sus expectativas y abordar con realismo sus desafíos. Estos no pueden postergarse por intereses particulares, por debilidad de la política pública o por la presión de distintos grupos de poder. Por ello, estamos convencidos de que hay cuestiones a las que simplemente no podemos renunciar como el bienestar de niños y niñas vulnerables, como la coordinación de esfuerzos y recursos para mejorar la calidad de vida de los más pobres y excluidos, como terminar definitivamente con los campamentos, o como enfocar nuestras políticas sociales desde los derechos y deberes que todos debemos asumir. Por ello reiteramos nuestro llamado de años, para que el pilar de una Política de Superación de Pobreza para Chile, sea un enfoque de derechos básicos garantizados y progresivos, que aseguren un piso mínimo de oportunidades, que permita el desarrollo de las capacidades de todos. En materia social, solo con un norte claro es posible asumir las estrecheces y restricciones financieras y presupuestarias que hoy vivimos.

Por ello nuestro llamado considera de manera prioritaria una política de superación de pobreza integral, descentralizada y participativa. En este sentido, también manifestamos con urgencia nuestra preocupación por las serias deficiencias normativas, presupuestarias e institucionales de la Ley 20.500 sobre participación ciudadana; la que presenta graves inconvenientes tanto en materia de registro como de catastro de las organizaciones sociales, insuficiencia de fondos para fortalecerlas, normas sobre voluntariado que no tienen contenido, entre otros serios vacíos. En una sociedad fragmentada y en crisis de confianza como la nuestra, solo con participación podemos pedir co- responsabilidad y podemos establecer políticas de corte promocional y no asistencial.

Finalmente, una política de superación de pobreza exige también una revisión profunda y extensiva de los programas y servicios que trabajan con población en pobreza, así como las estrategias y modos de focalización social. En enero se comenzará a aplicar un nuevo sistema para asignar beneficios sociales que introducirá cambios sustanciales y ojalá beneficiosos, a lo que conocemos como Ficha de Protección Social. No obstante, quedan todavía pendientes algunas preguntas y desafíos, por lo que la pretensión de mayor justicia social desde el Estado no puede analizarse en solitario y debe formar parte de un plan de superación de pobreza que hoy exigimos.

Por Juan Carlos Feres (Fundación Superación de la Pobreza), Valentina Latorre (Techo Chile), Verónica Monroy (Hogar de Cristo), Benito Baranda (América Solidaria), Francis Valverde (Acción ONG) y Alejandra Pizarro (Comunidad de Organizaciones Solidarias).

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