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Precisiones sobre el funcionamiento de la Ley de Pesca

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Por: Macarena Cepeda G., Jefa de Sustentabilidad, Asociación de Industriales Pesqueros


Señor Director:
En columna publicada el pasado 08 de abril por El Mostrador, Daniela Dresdner y Leonardo Gatica, de Revolución Democrática, hacen varias aseveraciones que es necesario precisar para poder entender claramente el panorama de la pesca como actividad económica y social de nuestro país.

Sobre la supuesta falta de legitimidad de la actual Ley de Pesca a la que se hace alusión, es necesario recalcar que esta fue aprobada por una amplia mayoría parlamentaria, integrada por diputados y senadores de todos los colores políticos, quienes votaron a favor después de escuchar y analizar argumentos y las posiciones de todos los actores involucrados durante un año.
Dresdner y Gatica cuestionan que la conformación de los comités científico-técnicos -consagrada en la misma ley- sirva realmente para asegurar la sustentabilidad de las especies, por el escaso tiempo en que ha operado la ley y la supuesta desagregación de la información disponible.

Este punto es rebatible, porque si bien la ley funciona hace pocos años, ya ha logrado un objetivo fundamental desde el punto de vista de la sustentabilidad: separar la fijación de cuotas de las presiones políticas (ahora se deciden bajo criterios científicos, técnicos e independientes).

Esto ha permitido llevar a algunas especies a su rendimiento máximo sostenible, como la anchoveta y el langostino, gatillando –de acuerdo a la actual legislación- nuevas licitaciones que permitieron el ingreso de nuevos actores a la industria. Es decir, mientras avanza su implementación, la ley está permitiendo la recuperación de los recursos, lo que a su vez está logrando incorporar competencia por la vía de sucesivas licitaciones, que irán aumentando a medida que siga mejorando el estado de las pesquerías. Un círculo virtuoso que a muchos les cuesta reconocer.

Sobre la pesca de arrastre, es necesario consignar que la ley regula esta actividad industrial, la que es eficientemente fiscalizada por las autoridades competentes.

Casi el 98% de la pesca de arrastre se realiza en fondo marinos arenosos y fangosos, por lo que no se afectan ni montes de roca, ni arrecifes ni fuentes hidrotermales. Tampoco se realiza esta actividad a baja profundidad, cumpliendo con los estándares internacionales. Además, no se efectúa pesca de arrastre dentro de las primeras 5 millas, lo que permite proteger los recursos disponibles para los pescadores artesanales, con la sola excepción de los crustaceros de la IV región, donde el langostino sólo se puede extraer con esa técnica. Cabe destacar que sólo la pesca de arrastre permite mantener unos 20.000 empleos de calidad en todo el país, entre directos e indirectos.

Además, la industria ha invertido en una serie de mejoras tecnológicas que permiten no arrastrar de manera indiscriminada sobre los fondos marinos, por lo que opera con una gran selectividad, protegiendo a otras especies.Las redes han evolucionado en su diseño para efectuar rebotes que permiten saltar rocas y flotar mientras se dirige hacia el cardumen.

Por último, algunos datos que ilustran la validez de la pesca de arrastre en el mundo: de los 35 países de la OCDE, 29 tienen industria pesquera. De ellos, 26 realizan pesca extractiva, y en todos se realiza pesca de arrastre, que genera el 80% de la pesca destinada al consumo humano en el mundo, con un impacto ambiental mucho menor que el de otras proteínas, como el ganado, pollos, cerdos, corderos, etc.

Macarena Cepeda G., Jefa de Sustentabilidad, Asociación de Industriales Pesqueros

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