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El intrincado mundo “no votante”

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Por: Julio Macari H, Ingeniero Civil U de Chile


Señor Director:

El voto voluntario ha abierto un amplio espacio para el estudio del vasto universo de los “no votantes”.

Sus capítulos dan margen al desarrollo de nuevas bases estadísticas que contemplen por separado la distribución de población según su comparecer a las urnas, por sexo, por fajas etarias, por niveles socioeconómicos, por niveles educacionales, por origen étnico, por población inmigrante, por tipo de viviendas, por cambios de domicilio, etc., etc.

El tema es tan complejo como la sociedad misma, aunque la mayoría de los políticos cree que lo que determina los niveles de abstención es la ley del “encantamiento político “, el que se pretende alcanzar mediante campañas especialmente atractivas y necesariamente onerosas.

En contraposición a esto, suele suceder que en las encuestas (que no necesariamente representan tan fielmente al universo “votante”) los preferidos no son justamente los más encantadores y, los que podrían tener algún encanto, no tienen preferencia por encontrarse salpicados por sospechas de malas prácticas políticas.

Al parecer, los motivos de la abstención electoral pueden ser los más variados y, entre ellos , se mencionan:

-Por flojera o, más elegantemente, por falta de motivación.

-Por falta de dinero. Para los políticos el voto es tan necesario como el dinero para la ciudadanía y , por ello, esta última decide que sin dinero no habrá votos.

-Por venganza, considerando todo el tiempo que el Estado obligó a votar a los chilenos y todo el tiempo que lo prohibió.

-Por inutilidad, ya que hubo presidentes electos por el pueblo que fueron sacados a la fuerza de La Moneda.

-Por disidencia política, por parte de los insatisfechos del poder político y los disconformes de siempre.

-Por el manoseo político y administrativo de los padrones electorales, considerando tanto la desubicación de las candidaturas como de las mesas electorales.

-Por lo atrasado del proceso eleccionario que no cuenta con los avances técnicos de acuerdo a la época.

-Porque no hay nada importante en juego, ningún enemigo común, nada que temer, nadie a quien atacar ni nadie a quien defender.

-En general, porque no hay mucho que ganar ni mucho que perder.

Como se ve, un verdadero desafío para las ciencias sociales y para un nuevo libro de Fernando Villegas.

Ahora, si llegara a aparecer de la nada un tirano que viniera a restringir o eliminar el derecho a voto, estoy seguro que habría mucha gente dispuesta a desangrarse o a dar la vida para librarnos de ese terrible mal y, una vez reestablecida la normalidad, la gente volvería paulatinamente a no votar, tranquila de vivir en un país libre y poder darse el gran lujo de no votar.

Julio Macari H., Ingeniero Civil U de Chile

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