El miserable 0,4% del PIB para investigación, desarrollo e innovación
Señor Director:
La política nacional, envuelta siempre en dimes y diretes, dando explicaciones de su relación con el dinero, no aborda la cuestión del desarrollo de la Ciencia, la Tecnología e innovación, como motor del desarrollo, los datos duros, Banco Mundial al 2013, señalaban que la inversión en investigación y desarrollo e innovación (I+D+i) en Chile es el 0,4% del PIB, cualquier país desarrollado del OCDE con volúmenes de economía 10, 20 o más veces mayores que el de Chile, tiene indicadores sobre el 2,5%, el promedio del mundo es 2,1% al 2013 y países como Corea superan el 4,5%. Decir finalmente que de ese 0,4% casi todo proviene del sector público. En resumen en Chile se reparten migajas para el desarrollo de la ciencia y la tecnología y se pretende que se hagan milagros con eso. Este es un tema eje para el desarrollo país del que casi nadie habla, salvo susurros y miradas grises. Hace falta impulsar una visión estratégica de políticas públicas que privilegie la investigación y desarrollo para reindustrializar el país, para que no sigamos dependiendo eternamente de los vaivenes y veleidades del precio del cobre.
Por lo mismo no estoy seguro que sea suficiente que se forme un Ministerio de Ciencia y Tecnología en Chile, aunque la institucionalidad ayuda, impulsar de verdad I+D+i es mucho más que eso. En los países del OCDE, pero no en el nuestro, existe por lo general una definición de objetivos estratégicos, propósitos, metas y plazos, dando lugar a un plan que alinea y gestiona, la inversión con la educación, estos a la vez con el avance en investigaciones en ciencias y tecnologías. Este ordenamiento permitirá coordinar al estado y a los privados, a las universidades, sus estudiantes y académicos, a las empresas, sus trabajadores y empresarios, en post de propósitos comunes en el desarrollo productivo. Nada de eso existe en nuestro país, nadie hace ese ejercicio, ni siquiera sectorialmente, ninguna mirada prospectiva, solo tenemos las propuestas en periodos de elección presidencial, bastante genéricas en este sentido, y más bien preocupadas de “derrotar al otro” que en una discusión de fondo de estas materias.
Agradecidos del papel de la minería, la pesca y el mundo forestal en nuestra economía, Chile para comenzar debiera hacer lo mismo que otras naciones que con una minería, menos rica que la nuestra, casi sin acceso al mar, y con un vuelco a vivir en armonía con el medio ambiente evitando la tala de árboles en sus territorios, hoy son líderes en tecnologías, comenzar a desarrollar productos de alto valor agregado en torno a estos sectores productivos Si lo hicieron ellos, porque no nosotros. Hemos preparado a miles de jóvenes en estos años en las universidades, muchos ellos continúan estudios de postgrado en ciencia y tecnología, todos ellos, gente capaz, que solo requieren oportunidades para contribuir a agregar valor, generar empresa y crear trabajo para otros chilenos.
Es hora de hacer las cosas de manera inteligente, es hora de elabora un plan nacional de desarrollo productivo, y aumentar el miserable 0,4% del PIB para Investigación, desarrollo e innovación. Señalemos que nada es fácil nuestro país, saber distinguir lo vital para desarrollarlo, es lo que hace la diferencia entre seguir como estamos o crecer como nación. Nuestro vivir la contingencia nos obnubila y no generamos mirada de futuro, no maduramos, por cierto seguiremos enviando eternamente misiones del gobierno de turno al extranjero para ver como lo hacen, mientras la brecha se sigue ensanchando.
Pedro Sariego, Académico UTFSM