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Genaro Arriagada y las nostálgicas visiones de la política en Chile

por 12 enero, 2018

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Este martes 8 de enero el analista demócrata cristiano Genaro Arriagada publicó en El Mercurio el artículo: “¡Unidad!: en la dosis está el veneno”. Su objetivo es esbozar el diseño estratégico para la DC en el futuro próximo: "...no es la hora de 'la centroizquierda', sino del centro y de la izquierda, diferenciados, claros, nítidos. Un centro robusto que reivindique la política como 'el arte de lo posible', que rechace las propuestas radicales aunque ellas suenen generosas y románticas ...".

Arriagada rechaza a quienes creen que “faltó unidad. Unidad es la palabra sagrada y el remedio al infortunio político y electoral: una unidad que vaya desde la DC hasta los 14 minipartidos del Frente Amplio”. Esta fue la posición del Pleno del PS de este sábado 6 de enero, es decir, los lineamientos estratégicos del ex ministro no solo se refieren a la DC sino esbozan también una crítica a sus socios o ex socios de la Nueva Mayoría, en particular al PS.

Arriagada fue artífice de la línea del  apoyo a Ricardo Lagos como candidato presidencial  lo cual finalmente no consiguió el respaldo de ningún Partido de la NM a excepción del PPD porque las encuestas no favorecían para nada al expresidente.  El “camino propio” de la DC no fue bien visto en su momento por el ex ministro Arriagada. Sin embargo en su columna de este martes hace un llamado esplendoroso a un camino propio total. “La DC aceptó, una y otra vez, limar sus asperezas ideológicas y programáticas para no incomodar a sus aliados más a la izquierda, dice el analista”.   Ahora llama claramente a la refundación estratégica de las alianzas en Chile, volviendo a la vieja división de los tres tercios entre derecha, centro e izquierda.

La DC, como los demás partidos de la NM, son institucionalidades que tienen muy poquito de coincidencias ideológicas, algunos acuerdos políticos (generalmente de corto plazo) y algunas tradiciones que se respetan cada vez menos.

La nostalgia de Arriagada quizás se remonta a los años 60 del siglo pasado en que esa distribución de fuerzas le trajo triunfos espectaculares a la DC, como partido de centro, porque el miedo de la derecha a que triunfara el Frente Popular encabezado por Allende le permitió a la DC el cómodo triunfo de Frei Montalva, una vez que se vino al suelo el Partido Radical, parte del pasado político de Arriagada. Claro está que la derecha no quiso ser tan dadivosa a la vuelta de seis años con  Radomiro Tomic como sucesor de Frei Montalva, y levantó contra viento y marea como candidato presidencial a Jorge Alessandri en 1970, perdiendo ambos.

La DC esperaba que la dictadura fuese pasajera y que en un retorno mucho más temprano de la democracia sería capaz de encabezar una alternativa más racional que ganara parte de la derecha y la izquierda para construir una nueva mayoría de centro. Pinochet y los cómplices pasivos se sentían bastante cómodos con la dictadura y postergaron todo, incluso asesinando a Frei Montalva para reducir las trabas. La DC inició un difícil camino de oposición a la dictadura en que destacaron numerosos dirigentes sociales.

Pero el pasado es solo historia. La propuesta de Arriagada, si no fuese por ser de quien viene, podría parecer patéticamente nostálgica. El Partido Radical, por ejemplo podría poner sus sueños aún más atrás y situarse en la época del Frente Popular de Aguirre Cerda (1938) y creer que podría encabezar una alianza de centro con apoyo de la izquierda contra la derecha conservadora.

El analista Arriagada deja de examinar hechos relevantes de la realidad. La DC no es la Patria Joven de los 60 con el control de todas las Federaciones de Estudiantes de todas las Universidades del país. Hoy no se sabe siquiera que haya grupos DC en las universidades. La DC no es la fuerza sindical que incluso en 1972 logró ganar la CUT. La DC no es el partido con enorme raigambre en los campesinos gracias a la Reforma Agraria de Frei Montalva, pero sobre todo a la ley de sindicalización campesina (con estos votos ganó la CUT). La DC, como los demás partidos de la NM, son institucionalidades que tienen muy poquito de coincidencias ideológicas, algunos acuerdos políticos (generalmente de corto plazo) y algunas tradiciones que se respetan cada vez menos. Entonces es muy difícil para los verdaderos analistas intentar diferenciar derecha-centro-izquierda entre Udi-RN en la derecha; DC en el centro y el resto de la NM en la izquierda.

Más bien, da la impresión que todos ellos son parte del establishment.  Algo así como tendencias al interior del sistema. Todo eso constituye la derecha. El centro y la izquierda pareciera que está en construcción entre las tendencias al interior del Frente Amplio aunque probablemente en el futuro cercano se alimentará con personas, grupos o tendencias de la NM. Todo el panorama político está en construcción… es una noticia en desarrollo.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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