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Juicio a «La Manada» en España

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Por: Rodrigo Figueroa, Nicolás Rodríguez y Paula Pizarro


Señor Director: 

Con horror nos enteramos de los entretelones del bullado caso “La Manada” en España, donde un juez señaló que la víctima de una agresión sexual grupal no había sufrido dolor durante el episodio porque durante los hechos no habría ejercido resistencia física ni verbal. Con respeto, pero también en forma enérgica, y desde nuestro rol de profesionales especialistas en el cuidado de víctimas de abuso sexual, queremos afirmar que lo señalado por el juez refleja ignorancia y falta de humanidad, y sugiere persistencia de varios mitos en algunos miembros de la judicatura.

Ignorancia, porque desconoce que el congelamiento físico es una respuesta de defensa normal en los seres humanos cuando nos sentimos en peligro físico inminente y sin posibilidades de escape. Esta reacción aumenta las probabilidades de sobrevida al disminuir la agresividad del predador, por lo que se habría seleccionado en forma natural en varios mamíferos como una conducta adaptativa, instintiva, y refleja. La víctima no “elige” quedar inmóvil o en silencio frente al agresor, del mismo modo como uno no “elige” mover la pierna cuando el médico golpea la rodilla para evaluar los reflejos rotulianos.

Lo dicho por el juez también denota falta de humanidad, porque en sus palabras no se observa empatía y porque con ellas agrava el dolor de esta y otras víctimas, que de por sí suelen culparse a sí mismas de “no haber hecho nada” para defenderse. Parte importante de la terapia en víctimas de abuso sexual busca aliviar la culpa, lo que sólo se logra cuando ellas comprenden que no podrían haber actuado de otra forma, ya que el congelamiento es un reflejo normal inevitable que probablemente les salvó la vida.

Aún persisten muchos mitos respecto al fenómeno del abuso sexual en nuestra sociedad: que es infrecuente, que no suele dejar secuelas, que la mayoría de las denuncias son calumnias, o que sentir excitación sexual es sinónimo de disfrute o consentimiento, entre otros. Estos mitos no se sustentan a la luz de la evidencia científica contemporánea. Que persistan en la sociedad es grave, pero que persistan en la judicatura es inaceptable.

Dr. Rodrigo Figueroa

Dr. Nicolás Rodríguez

Ps. Paula Pizarro

Unidad de Trauma y Disociación

Escuela de Medicina UC

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