Nueva ministra de las Culturas y el Patrimonio
Señor Director:
Es un hecho evidente que el Ministerio de las Culturas no ha estado a la altura de las expectativas que se tenían previamente. Esto se debe principalmente a problemas de gestión, tanto administrativa como política, que hoy tienen al Ministerio con una sensación de parálisis que es urgente modificar.
En mi opinión, los problemas que debe resolver la nueva ministra son evidentes: paros de funcionarios, conmemorar adecuadamente los 50 años del golpe, abordar la reactivación del sector, la reconstrucción de una agenda posible con la feria de Frankfurt y apurar los procesos que se han visto demorados por la sensación de parálisis que domina la institución; a todos estos desafíos, le agrego a la nueva Ministra un desafío mayor: reponer a la cultura como un elemento central para la cohesión social del país.
Y es que son los logros deportivos y culturales los pocos factores de unidad que nos van quedando. Pero, a diferencia de lo que ocurre con el deporte, la cultura parece ya no pertenecerles a todos. Existen sectores políticos que identifican a la cultura como un bastión de la izquierda, por lo que no les tiembla la mano con recurrir a la desinformación y el desprestigio de nuestras instituciones culturales como parte de su estrategia de debilitamiento del gobierno, sin darse cuenta de que lo que se debilita es nuestra tironeada identidad cultural y los proyectos de cohesión, que tanto urgen estos días.
Es de suma urgencia darle al Ministerio de las Culturas la prioridad política que requiere para poder subsanar sus problemas de funcionamiento y así enfrentar el desafío mayor que es poner a la cultura, y el deporte, como foco principal para reencontrarnos como sociedad y volver a sentir que Chile es un país donde cabemos todos.
Andrés Waissbluth
Director Cine UDD