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Leña: el combustible invisible

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Por:  Jennifer Valpreda 


El Mostrador Fuente Preferida

Señor Director:

Resulta llamativo que en la sección “Tu Bolsillo” de Canal 24 Horas (TVN) se informe semanalmente sobre las variaciones en los precios de bencinas, diésel o parafina, pero nunca sobre la leña o el pellet, pese a que son los combustibles más utilizados por los hogares del centro y sur de Chile.

Según distintos estudios del Instituto Forestal (INFOR) y del Ministerio de Energía, cerca de un tercio de los hogares del país utiliza leña para calefacción y/o cocción de alimentos (1,7 a 2 millones de viviendas), mientras que en el centro-sur de Chile la leña y el pellet constituyen la principal fuente de energía a nivel residencial: cerca del 76% de la energía utilizada para calefacción en ese sector proviene de estos combustibles. En regiones como La Araucanía, el 85% de la energía consumida por los hogares proviene de la leña.

La reciente Ley de Biocombustibles Sólidos reconoce precisamente que la leña y otros derivados de la madera son combustibles y que se debe avanzar hacia mayores estándares de calidad, trazabilidad y formalización. Sin embargo, mientras la legislación avanza, buena parte del debate público sigue tratándoles como productos secundarios o simplemente como madera.

Si queremos discutir seriamente sobre energía, transición energética y economía familiar, debemos comenzar por reconocer una realidad evidente: para millones de personas, la leña y los derivados de la madera siguen siendo una fuente de energía fundamental para calefacción y garantizar cierta seguridad energética.

 Jennifer Valpreda 

 Directora Ejecutiva

Agrupación de Ingenieros/as Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN)

 

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